TTIP: ese tratado que nos arrebatará la democracia

1
1121

TTIP.inddSi un ciudadano o una ciudadana piensa en las veces que se ha tratado el espinoso asunto del Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión, o TTIP, como es conocido, en las pantallas de los televisores o en las páginas de los diarios, se encontrará con que en muy pocas ocasiones ha sido tema de interés periodístico. Sin embargo, el TTIP es un acuerdo muy importante para ese ciudadano. Y para toda la ciudadanía europea y estadounidense en general. Esto es así porque a través de ese tratado ambas potencias pretenden crear el mayor mercado comercial del mundo. Pasando por encima de los derechos que esos ciudadanos tienen en aras de conseguirlo.

En el libro TTIP. El asalto de las multinacionales a la democracia, editado por Akal, la profesora de Derecho del Trabajo Adoración Guamán disecciona la información que se tiene sobre este tratado, e intenta explicar a los lectores qué es el TTIP y por qué supone una grave amenaza para todos nuestros derechos como ciudadanos.

El mercado más grande del mundo

El TTIP es un Tratado de Libre Comercio bilateral entre Estados Unidos y la Unión Europea, que tiene como objetivo la creación de un mercado único entre ambos puntos geográficos. Este tratado provocaría la unión de los dos mercados más grandes del planeta, concentrando un 60% del producto interior bruto (PIB) mundial y sumando a más de 800 millones de potenciales consumidores.

Los argumentos que se esgrimen desde la Unión Europea a favor de este tratado, tal y como explica Guamán en su libro, son los que relacionan el mercado integrado con un mayor crecimiento económico, y por tanto, con mayores tasas de empleo a ambos lados del Océano Atlántico. De hecho, Europa calcula que el TTIP contribuiría a elevar el PIB de cada uno de los bloques en un 0,5%, así como a generar en los países industrializados más de 1,4 millones de puestos de trabajo.

Sin embargo, explica la profesora en el libro, estas cifras no son del todo ciertas. Por una parte, el aumento del PIB que se calcula supondría una pequeñísima parte del presupuesto de las familias, que verían aumentado el dinero del que disponen, en palabras de la politóloga Susan George, «el equivalente  a una taza de café semanal por ciudadano en 2027, en el mejor de los casos».

Con respecto al número de empleos, incluso la Unión Europea llegó a decir que esa cifra era, tal vez, demasiado optimista.

El sector público en peligro

Pero el problema del TTIP no es que se propaguen promesas que no se van a cumplir. El problema es que este tratado implica favorecer a las empresas extranjeras y a las grandes multinacionales, poniendo sus intereses por encima del interés general y por encima de las actuaciones de los Gobiernos legítimamente escogidos por los ciudadanos.

Fuente: Denisismagilov / Fotolia.com
Fuente: Denisismagilov / Fotolia.com

Acciones como las de reducir al mínimo las barreras no arancelarias, que en múltiples ocasiones protegen a los productores y consumidores de un país, pueden implicar el aumento del deterioro de la salud pública, ya que disminuiría el control sobre los productos importados.

Otras medidas que se describen en el libro, como las “listas negativas”, también persiguen la mercantilización de los servicios públicos. Estas implican la liberalización de todos los sectores que no estén explícitamente definidos en las mencionadas listas, lo que implica que si un Estado quiere prestar un determinado servicio que antes no estaba disponible, al no aparecer en la lista, el servicio queda automáticamente liberalizado.

Esto se agrava con medidas como la “cláusula ratchet”, una norma que impide modificar la lista para incluir más servicios que el Estado considere oportuno prestar a los ciudadanos, sino que únicamente permite que se modifique la lista para quitar un servicio de la misma.

Este tratado también pretende introducir la Resolución de Conflictos entre Inversores y Estados, un instrumento que permite a los inversores denunciar de forma directa a un país en el que ha invertido, sin mediación del país del inversor. Este mecanismo no lo tienen las empresas nacionales, con lo que ya se estaría produciendo una desigualdad. Pero además las experiencias que provienen de otros Tratados de Libre Comercio demuestran que estos tribunales acaban defendiendo los intereses particulares frente al interés público.

TTIP: una amenaza real

En este libro Adoración Guamán explica de forma asequible qué es este tratado y por qué supone una amenaza para los derechos de la ciudadanía. Sin embargo, cuando el lector ha terminado el libro, lo que comprende es por qué el TTIP no es portada en los telediarios y por qué desde la propia Unión Europea se ocultan los detalles del tratado. El TTIP es un asalto a la democracia.

Aun así, Guamán acaba este interesante libro alentando a la sociedad civil a informarse sobre este problema, a organizarse y a movilizarse para que no permitamos que esto siga adelante. Para que no permitamos que nos cambien la democracia por una taza de café a la semana en 2027.

1 Comentario

Dejar respuesta