Lo que le sucedió a Jimmy Sullivan

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Jimmy Sullivan2Jimmy Sullivan podría haber sido un niño como otro cualquiera si no le hubiera ocurrido lo que le sucedió; sin embargo, ahora tiene trece años y vive con las monjas. Ese es el original planteamiento de la obra de Ian Cross que hechizará al lector y, por el cual, leerá esta curiosa novela de una sentada. No nos extraña que público y crítica hayan destacado de forma unánime a esta novela como una de las grandes contribuciones a la literatura neozelandesa del siglo XX.

El protagonista se caracteriza por su candidez: a pesar de lo que ocurre en su casa, el joven no entiende plenamente lo que está acaeciendo ni es consciente de la gravedad de las circunstancias. Con una escritura que imita el estilo de un adolescente, Jimmy narrará al lector desde su actual hogar en Nueva Zelanda lo que se produjo cuando él tenía once años, dos años menos de los que ahora tiene. Su punto de vista nos parece propio de un muchacho, con sus anécdotas en el colegio, los juegos con su mejor amigo o las riñas con su hermana mayor.

Este narrador subjetivo, que es Jimmy Sullivan, nos recuerda a otros personajes como el protagonista de El niño con el pijama de rayas de John Boyne, el pequeño Jamie de Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea de Annabel Pitcher o Julian de El niño que sabía hablar el idioma de los perros de Joanna Gruda. Todos ellos cuentan, a su modo, las historias que están viviendo que son dolorosas o difíciles para ellos, esperando que un lector cómplice descubra  entre sus líneas y pueda entender la totalidad de la historia.

A diferencia de los otros protagonistas anteriormente mencionados, Jimmy Sullivan tendrá un culpable al que atribuirle todo lo que le pasa: Dios, al que grita y maldice por su situación familiar. Parece evidente que, como reflejan todas estas novelas, la adolescencia no es una etapa fácil, pero sí productiva para la literatura (recordemos El guardián entre el centeno de J. D. Salinger). Cecilia, la hermana más pequeña de la familia Lisbon en Las vírgenes suicidas (la película estadounidense dirigida por Sofia Coppola y basada en la obra de Jeffrey Eugenides del mismo título) ya sentenció tras su entrevista con el psicólogo: “Obviamente, doctor, usted nunca ha sido una chica de trece años”.

La única pega que podemos ponerle a la obra de Ian Cross es que no todos los episodios se aclaran: el lector no entiende por qué el protagonista dijo ciertos comentarios o la razón por la que hermana actuó de determinada manera en algunas escenas. Aún así, un desenlace sobrecogedor y emotivo lo compensa, dando un resultado satisfactorio y que permite comprender cómo Jimmy acaba viviendo con las monjas y escribiendo su propia vida. Jimmy Sullivan sorprende, agrada y se lee con facilidad y entusiasmo. Os animamos a que le deis una oportunidad a esta novela publicada por Automática Editorial.

 

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