El destello velado de lo real en ‘Nueva York sin querer’

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La editorial La Bella Varsovia publica Nueva York sin querer de Almudena Vidorreta. Un poemario que nos llevará hasta La Gran Manzana —ciudad de grandes referencias literarias—. Entre sus líneas se escucha el suspiro del recuerdo: propio, por un lado, debido a la pérdida de la propia identidad que encuentra símiles con La Gran Ciudad; y ajena, por nuestros muertos, así como por los elementos que se pierden entre los «hombres en manada». Este suspiro se entreteje entre el presente, en que se escriben estos poemas, que gira entre el amor, la muerte y el frágil destello de la realidad y la vida.

Nueva York sin querer plasma un viaje condicionado a una muerte. Como un diario de viaje, este poemario muestra la vida del yo poético en La Gran ciudad, en la cual, tratará de encontrarse a sí misma. Además, plasma el desconcierto, la soledad y el dolor que se esconde entre las costuras de una ciudad parcheada que esconde una angustia que queda ocultada bajo las resplandecientes luces de La Ciudad que nunca duerme. Ante esta situación, se proyectará una esperanza de salvación: el amor —en todas sus variantes—. Así pues, se muestra la visión contradictoria que se vive y se siente en las grandes ciudades.

La Gran Manzana ha sido objeto literario de muchos poetas. Uno de los poemarios más conocidos inspirados por la ciudad, y que lleva su nombre en el título, es Poeta en Nueva York del granadino García Lorca o Cuaderno de Nueva York del madrileño José Hierro. También podemos encontrar poemas como «La gran metrópolis» de Rubén Darío. En esta obra, Nueva York se alza como escenario y como un remitente del poético (en algunos de los versos), elemento imprescindible para el viaje introspectivo de la voz poética. Ello llegará a humanizar un lugar que no lo es tanto. Sin embargo, ¿es necesario que sea específicamente Nueva York el escenario de acción? Quizá la respuesta negativa ya que: «Será verdad que es este, / mientras nos mecen las olas, / un buen lugar para quedarse; / será verdad que es este / —no está mal—, / aunque nos dé miedo; / será verdad, aquí, o será en cualquier otra parte.»

Almudena Vidorreta —filóloga, profesora y poeta— nos acerca un poemario en el cual vuelve a convertir a Nueva York en una «Ciudad de tinta». Nueva York sin querer comienza un brote verde de esperanza con una «vida inesperada» que surge en un paraje yermo, ajeno al misterio que le queda detrás: «[…] y es la salvación en medio de la nada, / es la tregua en un suelo yermo». El yo poético viaja a Manhattan cuando comienza a tener sueños, esperanzas… Llegará a una ciudad de contrastes, sentimientos y descubrimiento, donde ve un lugar con muchas sombras, pero también un velado brillo de realidad. Nueva York vuelve a inspirar grandes versos; esta obra no dejará indiferente a nadie.

 

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