Yo mime contigo sinti

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Se nos volvieron locos. Es imparable y ya no hay marcha atrás. Estos locos bajitos de miras discuten y discuten sin parar como niños pequeños: y tú más, y tú mucho más, y yo tengo al primo de Zumosol, pues yo tengo a mi papá que lo arregla todo y todo.
Y tú has puesto el himno y la bandera en tu manifestación, pues tú mandaste sms en las elecciones, y tú compraste a los jueces, pues tú mucho más que negociaste con ETA y perdiste, y tú nos metiste en una guerra que no queríamos. Pues tienes que dimitir porque lo estás haciendo muy mal,…

No salimos de la infantilidad y del absurdo, no. Es más, hemos entrado en una espiral, en una caída en barrena hacia los cenagales más obscuros.

Volver a ver programas infantiles como “Juego de niños” y sus `gallifantes´ y visionar las noticias de estos últimos días es todo uno: continuos cruces de acusaciones, recaditos con lectura entrelíneas, entrerrenglones y entrefólios, meteduras de pata más que sonadas, descalificaciones, insultos y tropelías por doquier, etcétera. Todo ello conforma un suculento menú de cinco estrellas que nuestros políticos nos han querido brindar, al que todos estamos más que invitados y que acabará con un gran castillo de fuegos artificiales, y si no el tiempo.

Las obras de la M-30 en Madrid se convirtieron en trincheras improvisadas donde el gobierno municipal y la oposición se tiran cantazos sin importar el tamaño. Pero oiga, que los ciudadanos no importamos, que si usted pasa a diario por este circuito de Mónaco improvisado es todo un lujo. Vamos, que un día de estos más de uno le va a quitar el puesto a Fernando Alonso. Pero querido conductor, no se olvide, conduzca despacio que le espera una familia en el hogar.

¿Una familia?, ¿una unidad familiar?, ¿o qué?, porque ahora ya no sabe uno como debemos denominar a esta santa institución. Y es que la cosa se ha puesto muy malita desde que a los gays se les concedió un derecho propio de la humanidad, y así no se puede, porque a la izquierda le dio por decir que todos somos familia y hermanos, y a la derecha que no, que familia no hay más que una y chimpún. Una familia tiene a su papá y a su mamá de toda la vida, y de un pequeño empujoncito nos cargamos a madres solteras, viudas, divorciadas o separadas; y por la misma a los padres viudos, divorciados o separados; a gays y lesvianas y demás cosas raras. Un lío oiga.

Al gobierno central le dio por intentar arreglar la cosa de ETA y el asunto no debió salir demasiado bien. Mira que si algún día se arregla y nos hemos ido todos. A la oposición se le ocurrió decir entonces que el gobierno accedió a las exigencias de la banda armada esta, y que en su nombre no negocia nadie, y que o se acaba con ellos de un plumazo o debería dimitir el Presidente. Así se han liado a convocar manifestaciones una detrás de otra y no paran, que un día sí y otro también. Mientras los terrenales no ganamos para sustos, hoy una calle cortada por manifestación y mañana por obras de acoso y derribo.

Para colmo, a algunas de las Ministras Vogue se les mete en la cabeza el aliñar un poquito más este temporal político, y andan con la sal y la pimienta a cuestas. La Ministra de Sanidad no para con sus quisicosas de las bebidas alcohólicas y tal, que los del vino andan con un mosqueo del carajo. El otro día parece que se arregló algo el asunto con la denominación de origen, pero saltaron los de la sidra y algunos más que están que se suben por las paredes.

La Ministra de Vivienda no quería ser menos. Con su dilatada experiencia en estos lares desde que nos anunciara una buena nueva: pisos de treinta metros cuadrados para todos, los mismos en los que ella misma tiene su tocador. Que se nos van a morir de hambre estos políticos nuestros de hilar tan fino.

Al final vamos a tener que hacer una colecta para ayudarles a llegar a fin de mes, como ya propuso nuestra queridísima Esperanza Aguirre, premio a la simpatía, que la pobre no le llega la pela y un día de estos la vemos pidiendo en el Puente de Vallecas, o en la puerta del Clínico, junto a las listas de espera que ella misma se ha encargado de borrar de la faz de la tierra. Aunque muchos aún se preguntan en qué hospital capitalino tienen esos avances y esos progresos tan grandes, que lo mismo han escondido a todo el mundo en algún armario y los van sacando por orden de urgencia para que no se nos muera el pobre moribundo. ¡Qué de gente sale del armario últimamente, oye!

Pronto los veremos como en el chiste de Gila: perdona, ¿que a qué hora vas a atacar?, no, mejor entonces déjalo para después de la siesta que nos baje la comida, no vaya a sentarnos mal. De momento los vemos a la gresca con jueces, fiscales, estatutos y demás, creando un clima político absurdo en el que nada importa y todo vale con tal de quedar por encima del adversario.

En medio, el ciudadano, que baila al son de la música que le hacen llegar. Un pasito pa lante, un pasito pa tras, y ahora a la izquierda, y ahora a la derecha.

Como títeres. Debemos ser más valientes y comprometidos, tomar cartas en el asunto. Comenzar por utilizar nuestro derecho democrático para elegir a nuestros representantes de una forma inteligente, con votos de castigo o abstinencia mayoritaria. O bien, crear plataformas ciudadanas para defender nuestros legítimos derechos, crear nuestras propias manifestaciones independientes y apolíticas para reclamar lo que unos y otros olvidan que es del pueblo y no del César.

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Óliver Yuste es licenciado en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.

Su experiencia profesional como periodista se ha desarrollado en diversas publicaciones periódicas como las revistas culturales Experpento o Paisajes Eléctricos Magazine, las revistas universitarias La Huella Digital, Punto de Encuentro Complutense y mÁs UNED, o la colaboración como escritor en la revista literaria chilena Cinosargo, además de mantener sus propios blogs, como la bitácora personal donde se ahogan los gritos de mi mitad. En estas publicaciones en soporte papel y digital se divulgan algunos de sus artículos periodísticos de opinión, críticas y entrevistas musicales, además de artículos literarios como relatos cortos, cuentos y poesías.

También está dedicado a la creación literaria como escritor de novelas y poesía, una faceta en la que cuenta con el libro de cuentos Azoteas, en proceso de edición, y la publicación del cuento “La Libertad de Ser Feliz” en el libro Cuentos Selectos III, publicado en 2002 por la Editorial Jamais. Además de ser galardonado en algunos certámenes literarios: Primer Premio de Poesía Ramiro de Maeztu 1997, Premio Accésit del IV Concurso de Redacción “El Teatro Clásico en Escena 1997” o Finalista en el Concurso de Relatos Cortos “Premios Jamais 1999”.

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