Y se lo dijo la sartén al cazo

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Hace poco más de un año a Barack Obama se le entregó inmerecidamente el Nobel de la Paz. Poco después aprobaba, batiendo todos los récords históricos, el mayor número de tropas que se desplazarían a Afganistán. Pues, para el presidente estadounidense, “la guerra sí que tiene un papel que jugar en la preservación de la paz”.

Este año el Nobel de la Paz fue para el activista y disidente chino Liu Xiaobo. Apenas tres meses después el presidente chino Hu Jintao llegaba a los Estados Unidos con la vitola de visita histórica y como acercamiento entre la cada vez más decadente potencia estadounidense y el cada vez más gigante país asiático. La visita se centró sobre todo en temas económicos (los chinos han comprado gran parte de la deuda estadounidense), pero también salió a relucir el tema de los derechos humanos. Un asunto muy manido y con poca credibilidad, si tenemos en cuenta quien lo trata.

Obama, que se debe de sentir muy identificado con Xiaobo por eso de compartir premio, le ha pedido al máximo dirigente chino que tenga más respeto por los derechos humanos. Y es que hay algunos que solo ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el suyo. Eso le pasa a Estados Unidos, que viola constantemente unos derechos por los cuales dice estar luchando. Y exige además cosas a las que ellos no están dispuestos a renunciar, como es el caso del desarme nuclear.

Concuerdo con los que afirman que China en materia de derechos humanos deja mucho que desear, pero que tenga que ser Estados Unidos la figura que le dé un toque de atención al país asiático me parece escandaloso, cínico e hipócrita. Si no, que le pregunten a iraquíes, afganos, vietnamitas, camboyanos, nicaragüenses, guatemaltecos, congoleños, a ver qué les parece las quejas estadounidenses.

Que los Estados Unidos se pongan a dar clases de cómo los demás deben respetar los derechos humanos me suena tan grosero como cuando el Vaticano se pone a darlas de moralidad. Ningún país ahora mismo está en condiciones de tirar la primera piedra.

Fuente de la imagen:
http://www.cleveland.com/world/index.ssf/2009/04/obama_and_hu_schedule_meeting.html

2 Comentarios

  1. O a los propios americanos si son negros… By the way… Liu Xiaobo el premio Nóbel de la paz es otra buena muestra de que este premio tiene el mismo valor que uno que diese un beodo acodado en la barra de un bar. Liu es activista contra el gobierno chino de Jintao y, que yo sepa, China no está en guerra con nadie.

  2. Como escribñi en una ocasión, debió de ser curiosa la cena a base de langosta con el chino mientras su antecesor cenaba sopa aguada en compañia de ratas en prisión.

    Una conciencia a prueba de bombas.

    Un saludo.

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