Xoel López y la Caravana Americana llegan a la última parada tras un largo viaje musical

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Como un amigo que regresa de un largo viaje, llegó Xoel López el pasado 29 de octubre al Teatro Circo Price. Cargado de historias y de amigos por presentar, el artista gallego, tras recorrer América, regresó a España con la bonita idea de compartir toda esa experiencia subiéndose al escenario. Tras su paso por Vigo y Bilbao, Xoel y la Caravana Americana apagaron el motor en Madrid.

Tarde fría y lluviosa la del pasado viernes 29 de octubre en Madrid, cuando Xoel López, conocido por Deluxe, aparcó su Caravana Americana en el escenario del Teatro Circo Price.

Tras dos años de viaje por América, Xoel eligió Madrid como última parada de su aventura. Llegó puntual y cargado de energía, los estragos y el cansancio del viaje no dejaban huella aparente en su imagen. Los músicos arrancaban las primeras notas de Simone, canción incluida en el disco Fin de un Viaje Infinito, como si aquella vieja canción hubiese estado esperando el momento para ser tocada ahora.

La tarde gris y fea madrileña se quedaba fuera y “otra vez las calles vacías, el viento soplando cada vez más fuerte” sonaba a modo de elogio a este Cielo de Madrid“.

Tras este personalizado comienzo, Xoel acompañado en el escenario por una monumental banda, tanto en número como en calidad, hizo un alto en el camino para introducir a su primer amigo. Sin explicaciones de lo que había pasado en estos dos años, Xoel no quiso reparar en todo aquello que supuso, estaríamos cansados de escuchar en los medios, y sin perder ni un minuto le dio el protagonismo a la música.

Primera parada, Brasil. De la mano de Fernando Catatu la guitarra distorsionaba las notas que chocaban con los ritmos de las congas. La fusión de la samba y el rock arrancaron los primeros bailes entre el público que poco a poco iba colmando el recinto.

La siguiente aparición fue una de las más aclamadas. Xosé Manuel Budiño y su gaita se unían en mitad de Extraña Habitación al baile desenfrenado de Xoel López y al tembleque de sus piernas. El aire gallego impregnó de recuerdos al cantante y compartió con el público lo contento que estaba de volver. Cómo regalo, uno de tantos que trae de este viaje, Xoel nos deleitaba con un nuevo tema que todavía no tiene grabado, “La sirena y el marinero“.

“Es el mejor momento…” para seguir el concierto con la compañía de Sebastián Rubín, músico argentino que ayudó a reconstruir el tema “Reconstrucción”, que da nombre a uno de los discos mejor acogidos por el público de Deluxe.

Pero Xoel no quiere ser el protagonista único de la noche, y sobre el escenario da la oportunidad a sus amigos de que su trabajo también sea reconocido aquí, en esta otra orilla. Sebastián Rubín y su guitarra nos cuentan la curiosa situación en Argentina de la gente con dinero, que por miedo se encierran en casas a las afueras de la ciudad, en el tema Los aserraditos”.

En el viaje de Xoel no sólo se habla hIspano, ni todo son ritmos latinos, este puzzle de sonidos construye una América sin fronteras. Sin dejar la Patagonia, la caravana recorre miles de kilómetros al norte para traernos a Bart Davenport desde San Francisco al escenario y ofrecernos un divertido Welcome to the showjunto a Xoel López y Sebastián Rubín que todavía continúa sobre las tablas. La chaqueta colorida de Davenport y su genuina forma de bailar, simpatizaron con el público “mysterious” y “beautiful” que momentos después tuvieron la ocasión de escucharle cantar en un cuidado y estudiado castellano.

Y con los motores de la caravana en marcha llegaba Arturo Rodríguez desde Chile con una linda canción sobre su hijo cuando éste tenía cinco meses. Pero los recuerdos y reencuentros siguieron cuando Félix Arias sacó de la maleta el pasado en Lovely Luna y “Parando el tráfico nos dejó vía libre para continuar nuestro recorrido, donde Xoel bombardeó con una retahíla palabras cotidianas venezolanas para dar la bienvenida a sus nuevos acompañantes en el escenario. Cheky, de Jóvenes y Sexys y Ulises Hadjis que, junto a la corista Lola García, se atrevieron con la folclórica canción Amor platónicoy una “Canción normal” relatando una bonita historia de amor, pero como la vida misma, el amor después puede hacernos daño, pero con el buen humor de Xoel y su Tendrás que hacerlo mejor” retaba en cierta manera al uruguayo Seba, de la Vela Puerca, a hacerlo mejor porque tras la actuación de Alex Ferreira y Víctor Víctor quedó eclipsado por los ritmos y bachata de República Dominicana.

Víctor Víctor, desde el corazón de Caribe, nos revelaba que allí descubrió el secreto que guardaba Xoel todos estos años, y es que este coruñés “es un bachatero escondido”, según palabras del propio Víctor. Juntos nos sorprendieron con la increíble transformación de Quemas en una auténtica bachata, apuesta arriesgada -la de reinterpretar canciones de Xoel con nuevos ritmos- que fue muy bien aceptada por el público.

Víctor Víctor y sus maracas fueron los responsables de mantener encendido el fuego del concierto, en los fugaces minutos que Xoel se ausentó.

A su regreso, volvió bien armado con Dado y Marcelo de Legiao Urbana. Se conocieron en una playa de Brasil, de esas de ensueño, y sueño el que cumplieron meses después cuando tocaron juntos ante un millón de personas en la nochevieja de 2009.

Un público valiente el que aquella noche acompañaba a Xoel y a la caravana, o así fue calificado en varias ocasiones, una de ellas por parte del argentino Lisandro Aristimuño, que llegó su momento con dos de las canciones más bonitas de la noche El plástico de tu perfume” y Rostro de actriz“.

La caravana de Xoel ahora nos conducía hacia Portugal, ese país cercano, -tan cercano para él desde su Galicia querida-, pero del que tristemente, apenas el resto sabíamos algo. Aunque, entender, entendimos gracias a la gran traducción de Xoel, creando las risas entre el público en ese cruce de traducciones fáciles.

Manuel Cruz sacó del bolsillo de su chaqueta las palabras del reconocido poeta Fernando Pessoa, palabras que introdujeron la mítica canción Jóven poeta“.

Uno de los momentos más esperados fue la aparición de Iván Ferreiro, que aprovechó este momento especial para presentar por primera vez en directo su nueva canción “Picnic al borde del camino“, de su último disco. Iván supo llenar de sentimientos y sensibilidad su momento junto a Xoel, la amistad sobre el escenario se contagió al público que los acompañaba con sus voces y sus brazos en alto.

A pesar del paso de las horas no se notaba el cansancio entre los asistentes, pero si se sentía un próximo final.

Entre los últimos invitados de Xoel estaba Pablo Dacán, que desde Argentina nos trajo esa “elle” tan característica y autóctona con “Ella ya está en la playa“.

El final poco deseado se iba haciendo inminente, y el sentimiento de tristeza también acechaba a los artistas, pero el público sacó sus últimas fuerzas para esas últimas canciones como “Historia Universal (el amor no es lo que piensas) con Gonzalo Deniz, de Franny Glass, donde la fiesta se desató en la pista del Teatro Circo Price y toda la caravana se sumó desde el escenario a la alegría, acompañando a Xoel en su última canción a guitarra El hombre de ninguna parte“, que paradójicamente fue su primera canción escrita cuando llegó a Buenos Aires.

Principio y final, todo empieza desde donde se deja, y esque una despedida siempre es una bienvenida desde el otro lado, según como se mire.

Pero el público no tuvo suficiente, porque después de tener a Xoel tanto tiempo fuera de casa no querían dejarle marchar otra vez. A los gritos suplicantes de otra, otra, otra, Xoel no tardó en salir de nuevo acompañado de su guitarra y nos deleitó con dos canciones más. La caravana tampoco pudo contener las ganas, y se unieron a ese Amor valiente donde Xoel se pregunta reiteradas veces ¿qué es lo que está pasando? ¿Y qué fue lo que pasó minutos después? Que Xoel se contagió de la euforia de los asistentes y se bajó del escenario para compartir con ellos esa última canción que la caravana desde arriba seguía interpretando.

Y tras ese colofón Xoel arrancó de nuevo su Caravana Americana y desapareció del escenario dejando la sonrisa en todas las caras de los allí presentes.

Y como después de cada viaje, siempre nos quedan las fotografías y los recuerdos de aquello que vivimos. A Xoel no se le ha pasado este pequeño detalle y ha previsto un auténtico álbum de viajero donde una exposición fotográfica de Lola García en la Casa de América nos acerca en imágenes este maravilloso y único proyecto llevado a cabo por el músico español.

Durante todo el concierto se pudo observar la presencia de dos cámaras grabaron cada detalle, estas cámaras acompañan a Xoel desde los comienzos de su viaje para presentárnoslo en un documental que dará cuenta de que esto es más que un concierto, incluso más que un viaje. Es un sueño hecho realidad.

Fuentes del texto
http://www.xoel.com/
Fuentes de las imagenes
Hasier Larretxea

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