Vuelve La Volátil: ‘A calzón quitado’

0
579

La palabra ‘emoción’, tal y como define el DRAE la palabra, es la “Alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática”. En pleno siglo XXI, ¿quién no ha expresado esto con contenido visuales? Constantemente relacionamos sentimientos con imágenes: emoticonos, memes, gif y un largo etc. Agustina Guerrero realiza un ejercicio ilustrativo, en el cual, sin tapujos y sin complejos, La Volátil presenta a la A calzón quitado —haciendo referencia a la frase del refranero castellano—, publicado por Lumen.

En un volumen especialmente rosa, encontramos un libro de ilustraciones, en el cual, La Volátil, como única protagonista —por primera vez—, se convertirá en la escenificación de inquietudes cotidianas. Creando, de este modo, un “muestrario” del ser humano en su estado más primitivo, sin pelos en la lengua. La mezcla de tópicos, elementos de la cultura del siglo XXI o clichés del día a día: superhéroes, princesas Disney, Los Simpson, el panegírico a los selfies, la devoción al café, el alcohol, las fiestas…; y el alter ego de la autora dan lugar a un desenfadado cómic.

El título ya nos da una pista de por dónde se va a encaminar la obra: a mostrarse sin máscaras, a dejar la falsedad a un lado y exponerse tal y cómo es. Agustina Guerrero da rienda suelta a su naturalidad en A calzón quitado, plasmando los temas más cotidianos, en los cuales muchas personas se pueden sentir identificados y empáticos con La Volátil. La vergüenza, las meteduras de pata, la oportunidad de la regla, el trabajo, las redes sociales… son algunas de las situaciones ante las que se encuentra La Volátil y las reacciones a ellas son las que se encuentran ilustradas.

A calzón quitado es un libro cargado de humor, en el cual primará la naturalidad y la espontaneidad que toda persona tiene en su vida. Como dice la autora: “Por muchas máscaras y disfraces que usemos, la verdad de cada uno siempre acaba asomando la patita por debajo de la puerta. Porque al final, por mucho que intentemos esconderlos, todos los calzones se secan al sol”. En una época, donde las apariencias son la principal preocupación —somos unos adictos a publicar lo buena que es nuestra vida en las redes sociales—, Agustina plasma a su alter ego sin máscaras, más allá de aquellas que interponen los sentimientos. ¿Estáis dispuestos a mostraros a “calzón quitado” con La Volátil?

 

Dejar respuesta