Vino y música en directo, el comienzo de una gran amistad

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El sábado 4 de febrero se ponía en marcha la primera edición del enoFestival en medio de una ola de frío siberiana, en el Palacio Vistalegre de Madrid, donde se unía la enología y la música en directo. Y es que la única bebida presente en las barras del recinto eran siempre derivadas de la uva, una novedad en este mundillo, en el que los festivales de música se decantan por servir cerveza y combinados, o en su defecto ese horrible menjunje conocido como ‘calimocho’, y del que en esta ocasión se olvidaron afortunadamente.

Christina Rosenvinge en el enoFestival 2012

Rebujito, vino con naranja, tinto de verano y otras mezclas hechas a base de vino cubrieron con creces las necesidades de los asistentes. Además, si con ello no fuera suficiente, las diferentes bodegas allí representadas tenían un espacio donde ofrecían una muestra de algunos de sus caldos. También se hicieron diferentes catas dirigidas, con gran éxito de asistencia, para mostrar al público cómo aumentar ese pequeño placer que es beber vino.

Modelo de Respuesta Polar fueron los encargados de inaugurar el evento, duro papel para los valencianos el calentar el frío ambiente del pabellón a mediodía del sábado. Su música cercana al shoegaze y el post-rock no es algo fácilmente digerible a primera hora, aunque fueron capaces de arrancar aplausos de la gente que iba llegando y poblando las primeras filas. Tras ellos, una de las ideas geniales y originales que tuvo la organización para hacer más llevadero el tiempo que transcurre entre concierto y concierto, fueron las catas dirigidas, que tuvieron una gran aceptación por parte de los asistentes.

Tras ellos llegó el turno para Christina Rosenvinge, que se presentaba en formato trío acompañada por una celista y Raül Refree, un caso curioso en el mundo de la música por cómo hace mejorar a los músicos con los que colabora, mientras que él no consigue todavía ese disco redondo. Emocionante sonaron “Tú por mi” o “1000 pedazos”, sin olvidar “La distancia adecuada” o “Jorge y yo”. En definitiva, un concierto que tuvo su mayor obstáculo en la hora programada, nada menos que a las 15:00 horas, tiempo en el que mucha gente no pudo llegar al concierto, ya que prefirieron comer, algo que está sobrevalorado en los festivales.

Tachenko en el enoFestival 2012

El vino ya iba haciendo efecto y aunque en general, se consumió con moderación, empezaban a aflorar las sonrisas en la cara de la gente cuando Tachenko se presentaron en el escenario. Había muchas ganas de verlos otra vez, ya que son de las bandas a las que se le toma cariño por su accesibilidad. En concierto se los nota cada vez más que todos sus miembros tienen confianza en ellos mismos y en sus compañeros, se divierten y hacen que el público también se divierta, aunque tengan una actitud tan gélida como el que se reunió el sábado. Canciones como “Compañeros del metal”, “El respland´Or”, “Escapatoria”, “Hacia el huracán” o “Yo no quiero sonar moderno” son ya himnos que tararean la mayoría de los festivaleros, y acabaron entre aplausos con su versión del tema de Serrat “Mediterráneo”.

Pero no todo iban a ser grupos para modernos, también hubo un hueco para esos clásicos de las afueras de Malasaña, concretamente de Talavera de la Reina, como son Lobos Negros, que por un rato trasladó a los asistentes a aquella época donde el rock and roll era la banda sonora de las cercanías de la Plaza del Dos de Mayo. Un concierto entrañable donde derrocharon energía y simpatía.

No hay que olvidar el apartado de los disyoqueis que estuvieron presentes en este festival, como fueron Graham Thunder, The Mockers DJ’s y el gran Man Pop, que consiguió que sus fans, que son multitud, lo diesen todo durante su pinchada; ésta tuvo su momento mágico cuando hizo que los miembros de Calcetines del Revés allí presentes, junto con el guitarra de Asustadizo, bailaran juntos como posesos el tema “Y nos aplaudían”, de la banda albaceteña, ante las miradas extrañadas de la mayoría de la gente.

Uno de los momentos más esperados de la velada era la actuación de The New Raemon. La banda de Ramón Rodríguez tiene la ventaja de que la mayoría del público femenino cae rendido ante sus pies desde antes de que salga al escenario. Comentarios como  “es que Ramón es tan bonico” hacen que las emociones de la mayor parte del público estén a flor de piel durante su actuación. Y el sábado la gente disfrutó de su ración de Ramón y compañía, entre los que hay que destacar a Dani Vegas, el guitarrista de Mishima. Y si hubiera que quedarse con alguna canción de su repertorio de este concierto, sin duda quedaría “Tú, Garfunkel”.

El plato fuerte de la jornada venía desde Asturias, y ese no era otro que Nacho Vegas. Todos los allí presentes esperaban con ganas este concierto, que empezó con “La gran broma final” y “La fiesta” bien acompañado por su banda, aunque por momentos incluso abusó de ellos. A destacar esa pequeña joya que es “Marquesita”, una canción que sobresale de su irregular último EP, Cómo hacer crac. No fue un concierto fácil para el público y eso hizo que unos cuantos desertasen perdiéndose canciones como “Dry Martiny S.A” y “Ocho y medio”. Vegas sabe que encima de un escenario puede dar mucho más de lo que hizo el sábado, dejando insatisfecho a una gran parte del público tanto por la duración como la calidad de su actuación.

Nacho Vegas en el enoFestival 2012

El final del festival quedó reservado para The Right Ons. Pero los gallegos fueron ese vino peleón que puede arruinar una noche, porque su actuación estuvo llena de trucos fáciles encima del escenario que quedan bien para el gran público, pero que no transmiten nada. Confunden pose con actitud, pero todavía les queda mucho para llegar a ese perfil de malotes que quieren transmitir. Lo único bueno es que todavía les queda mucho margen de mejora para no estancarse en lo fácil.

Fotografías: Tony Delong.

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