Humilde artículo sobre un partido cualquiera

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Hace no mucho que comencé a escribir artículos sobre deporte, sobre todo de fútbol. Artículos de opinión sincera y profunda, reflexiva y motivada. Al hacerlos públicos recibí críticas buenas, no puse un pero, críticas malas y críticas poco respetuosas (éstas nunca sabré encajarlas). Pero es el precio a pagar si uno expone sus escritos y más aún si se fundamentan en una opinión personal e intransferible. Alguien me dijo que no destacaba entre el resto, que sólo era una más escribiendo. Otros me dijeron que a mis artículos les faltaba algo: pasión, decían. Los expertos dicen que quien no haya jugado al fútbol de manera profesional o semiprofesional no puede hablar de ello, porque no lo puede explicar porque no lo ha sentido. Otros dicen que el periodista deportivo tiene que saber del deporte y no de sus sensaciones, porque sólo transmitimos lo que pasa, porque debemos ser objetivos. Si eres pasional, no puedes ser parcial. También dicen los que saben que los aficionados consultan distintos medios y distintas fuentes para refutar sus propias opiniones sobre el partido que han visto o para buscar las explicaciones del experto.

Dado que yo no he sido nunca “semi” o profesional, aunque sí he jugado y no he necesitado ganar un trofeo (o competir por ello) para sentir tensión, emoción, inquietud, temor, alegría, entusiasmo, superioridad y humillación, esfuerzo, solidaridad, entre otras muchas cosas. Dado que se supone que voy a ser, y recalco lo de se supone, periodista deportiva y quiero ser una de los buenas, de las que hacen bien su trabajo y no especulan con ansiedades ajenas, intentaré dejar las pasiones a un lado. Y como tampoco soy experta, no voy a poder solucionar ninguna de sus dudas y no podrán refutar sus opiniones con las mías. Por tanto este artículo va a ser soso, muy soso, y frío, casi gélido. Tampoco les voy a decir nada que no sepan y no voy a resolver enigmas, mejor dicho, se los voy a plantear (¿cuántos lectores habré perdido ya?). No quisiera sentar cátedra siendo como soy, nadie. Sin más preámbulos hablemos, pues, de lo que nos ocupa: el partido entre Escocia y España de la pasada noche.

El resultado fue un 2 a 3 a favor de La Roja. Sin saber mucho de fútbol, sin hacer ningún juicio más allá de lo empírico y refutable, vamos, sin comerme mucho el coco, puedo decir que la absoluta ganó por la mínima. Así que el primer objetivo del juego lo cumplieron: meter un gol más que el contrario. Hasta aquí todo bien. Dado que pude ver el encuentro y sabiendo que España fue ganando por 2 goles a 0, podríamos decir que los escoceses hicieron una pequeña remontada, y también basándome en el resultado y en lo que pude ver España no parecía muy cómoda cuando no pudo mantener su portería a cero, tuvo que remontar y sólo pudo hacerlo por un gol. Pero vamos, ya les digo, que yo ni pajolera tengo del tema. Los escoceses no son la misma selección triunfadora de hace unas décadas, y tampoco me baso en nada más que en pruebas factibles y objetivas: no estuvieron en la última Eurocopa ni en el último Mundial. Y anoche salieron con mucha gente atrás, no lo digo por impresiones, sino porque los conté y parecían muchos. Tenían un delantero, esto es seguro, porque nos marcó un gran gol de cabeza, al que le daban pases largos para pillar, supongo, a la defensa española en calzoncillos (las bragas las usan las damas). Cierto es que el segundo gol que encajó Iker fue más mala suerte que acierto de ellos, pero igual me precipito al decir que (saben que no me gusta hacerlo) esa jugada no se hubiera producido sin un buen ataque del equipo contrario, pero vamos, que tampoco pondría la mano en el fuego que igual me quemo.

Otro dato que puedo destacar, sin poner mucha vehemencia en el tema, es que Villa marcó gol. Dicen los expertos que el 44 y que era muy deseado, porque era el récord que tenía Raúl González Blanco (ese delantero que era del Madrid), y si no lo metía ya… no sé… podía destruírse el planeta Tierra o algo así. Según los expertos, o según los periodistas deportivos, es que el pobre asturiano estaba ansioso. Según yo, voy a lanzar una tímida opinión, es que ésta en una mala racha y por eso no las mete ni en el Barça, ni en la Selección. Y ahora les planteo una duda, porque como ya les he dicho yo de fútbol ni papa, ¿no habría sido bueno quitar a Villa para poner a Llorente? Que ya les digo que yo de esto no manejo, pero qué quieren que les diga; le vi sufrir, tanto defensa y tan altos todos, contra tanto español bajito intentando pasar por en medio…me parecía abusivo. Y claro las veces que centraban al área pues no pillaban una entre tanta torre.

Tengo la impresión, por lo que tardó en llegar el primer gol, que para España no fue fácil romper esa barrera de escoceses altos, no pelirrojos y con pantalones en vez de faldas (por decir el topicazo). Y ojo que no digo que jugaran mal, porque no puedo dado que no controlo de este tema, solo digo que es posible que el planteamiento de juego no fuera el más apropiado o quizás es que no les fue tan sencillo ganarles como nos tienen acostumbrados. Y no lo comento sólo porque tardaran en hacer gol, sino porque perdieron muchos balones y hubo jugadas de peligro por parte de ellos, los contrarios, y porque nos remontaron casi sin darnos cuenta. Pero de verdad, que sólo son ideas de una humilde cualquiera que se sienta a ver un partido de fútbol como quien mira un algoritmo y no sabe matemáticas.

Creo que me estoy animando, total en este país se puede porque hay libertad, a opinar que, es posible, que el equipo eche en falta a Xavi Hernández, porque aunque Cazorla sea un gran jugador, no parece tener la misma magia y el mismo toque. Y sinceramente creo que estos jugadores están cansados físicamente y esto se notó en los últimos diez minutos. Y también creo que Del Bosque, que nadie le quita su mérito, hizo mal el planteamiento y tarde los cambios.

¡Uy! Me he pasado. He opinado demasiado sin saber. Y ya saben: no sé debe hablar de lo que no se sabe, ni opinar de lo que no se conoce y de lo que no se domina. Pero es que yo tengo una cualidad especial, que creo que mucha gente ha perdido, pues ya de pequeña era capaz de imaginar que era profesora y llegaba a sentir como tal (sin serlo, claro) o actriz, o médico, o mamá, o policía, o cantante, o directora de orquesta, o deportista, o bailarina, o lo que fuera. Era capaz de ponerme en el lugar de alguien que no era, de pensar como pensaría esa persona y de sentir como creo que podría sentir esa persona. Tenía esa capacidad, y la tengo. Porque hoy viendo el fútbol tengo la capacidad de sentir la decepción cuando se falla un gol, la alegría de cuando se mete, la ansiedad de llevar el marcador en contra, el entusiasmo de hacer una remontada imposible, incluso el cansancio tras un partido intenso. Y de haber visto jugar al fútbol he aprendido muchas cosas, de haber oído a quienes saben he aprendido cosas y jugando al fútbol aprendí cosas. Igual que a día de hoy sigo aprendiendo de fútbol y de cómo escribir un artículo, también sigo imaginando. ¿Pueden ustedes? Y lo más intrigante, ¿podrán los expertos?

Fuente del texto:
Elaboración propia.

Fuente de la imagen:
www.as.com

3 Comentarios

  1. Si una persona tuviese que haber trabajado en lo critica no habria articulos de opinion en ningun pais. De hecho desde ese punto de vista solo los comentaristas ex-deportistas tendrian derecho a opinar. Lo malo de esta situacion es cuando el periodista pretende saber mas que nadie (99% de los casos) y mete la pata hasta el fondo. Un ejemplo claro es antonio lobato (la madre de Fernando Alonso), que lleva viendo F1 desde que tuvo que retransmitirlo hace unos 5 años y que carrera tras carrera es suavemente corregido por el ex-piloto de turno. 5 años de estudios te deben de garantizar saber las normas del periodismo…nada mas. Saber de el resto de las cosas es un estudio continuo que muchos periodistas nunca empiezan.

  2. Totalmente de acuerdo con lo que ha escrito Sefirot. No por el hecho de ser periodista uno ya puede opinar sobre cualquier tema como si tuviera toda la razón en lo que está diciendo, pues probablemente nunca se ha visto en la situación de aquello sobre lo que está opinando (en lo referente al deporte, no en otras circunstancias), pero no por ello se puede negar a una persona el derecho a expresar sus reflexiones, ya que, señores, vivimos en una democracia. Que sea o no de manera apasionada, eso ya depende de las personas que lo lean. A mi, sinceramente, me importa un carajo lo que opinen.

    Aida, buen trabajo.

  3. Aida:
    Se puede opinar de todo siempre y cuando lo hagas con educación, modales, lógica, argumentos y algún conocimiento.
    Otra cosa es ser una persona experta en una materia y tu, pienso yo, comienzas a ser una experta en hacer comentarios deportivos ya que
    aportas ideas sobre el juego. Lo haces con buenos modales, con argumentos según tu lógica y tus conocimientos.
    Hay muchísimos comentaristas deportivos mal llamados “expertos” en cualquier medio informativo que carecen de educación, modales, lógica y argumentos, ademas de conocimientos. Puesto que son meros expertos en noticias SENSACIONALISTAS que no buscan nada mas que llamar la atención sobre algo que ellos dicen o han descubierto.
    ¡¡Animo!! Aunque me temo que en el mundo del periodismo deportivo lo importante no es saber de derportes sino saber algo de alguien que sea de primera pagina. Ejemplo: Fulanito se ha drogado……

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