Viejos conocidos en el camino a la conquista de Europa

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La suerte siempre es caprichosa y ha querido que el Barcelona se enfrente un año más con el Milan en los octavos de final final de la Champions League. También para el Real Madrid, al que le ha tocado los ingleses del  Manchester United. Al Málaga le tocará lidiar con un constante Oporto y al Valencia con los millones del PSG.

Los octavos de final son el primer escalón para llegar en mayo a Wembley. Fotografía: Peter Moore
Los octavos de final son el primer escalón para llegar en mayo a Wembley. Fotografía: Peter Moore

Los cuatro equipos españoles se presentaban en Nyon para el sorteo de octavos de final de la Champions League con la idea de evitar a cocos como Bayern, PSG o Juventus, pero también de intentar esquivar fríos y largos viajes a Ucrania en febrero.

No hubo demasiado castigo, pero tampoco excesiva suerte.  Lo que sí deparó el sorteo fueron enfrentamientos que se están empezando a convertir habituales en esta competición.

Al Barcelona le tocará viajar a la región norteña de la Lombardía italiana para enfrentarse al Milan un año más. Ya el año pasado se enfrentaron a los rossoneri hasta en cuatro ocasiones tras enfrentarse a ellos en la fase de grupos y en cuartos de final.  

El Milan es un rival con historia y nombre en la competición, pero poco más con lo que hacer frente a este Barça que parece no tener piedad, ni rival.  Los italianos viven un tiempo oscuro en el que el club atraviesa una transición sin brillo ni en el calcio ni en Europa.

Solo el sorprendente goleador Stephan El Shaarawy y la vuelta a casa de Bojan Krkic hacen temer una eliminatoria que, a primera vista, parece asequible a los blaugranas.

El sorteo también ha deparado que el Real Madrid se encuentre con el Manchester United, otro de los clásicos rivales europeos. Un equipo que trae grandes recuerdos al conjunto blanco.

De las cuatro veces que se han visto las caras, tres se han decantado hacia el lado de los madridistas y solo en una ocasión hacia los ingleses.

Aún perdura en la memoria de muchos aficionados el taconazo de Fernando Redondo en 2000, que llevaría posteriormente a los blancos a conquistar su octava Copa de Europa. O el hat-trick de Ronaldo Nazario tres años después, donde el brasileño salió aplaudido del Teatro de los Sueños.

Con la Liga prácticamente en manos del Barça, la Champions parece el único refugió al que el Madrid se puede acoger; y con el United dominando la Premier, todo apunta a una final anticipada.

El Málaga, debutante en la competición, se ha colado en los octavos de final contra todo pronóstico tras cuajar una excelente primera fase y que le ha llevado a ser uno de los mejores equipos de los 32 que comenzaron.

Su rival, el Oporto, lleva año tras año sorprendiendo al continente por sus grandes actuaciones. Los portugueses se han convertido en una fábrica de descubrir talentos que año a año se revalorizan vistiendo la camiseta de los dragones azules. Raúl Meireles, Anderson da Souza Deco, Lisandro López, Képler Lima Pepe, Givanildo Vieira Hulk o Radamel Falcao son algunos ejemplos de la gran gestión del club luso, un rival difícil para el conjunto de Manuel Pellegrini.

El Valencia ha sido el menos afortunado en esta lotería. A los chés les ha tocado uno de los teóricos ‘cocos’ de la competición: el PSG de Zlatan Ibrahimovic, Javier Pastore y Ezequiel Lavezzi.

Los franceses volvieron este año a la máxima competición tras varios años en el ostracismo gracias a los millones cataríes. Dirigidos por Carlo Ancelotti, aspiran a ganar todo en Francia y llegar lo más lejos posible en una competición que parece maldita para los galos.

Será una eliminatoria muy complicada para los valencianos, que siguen buscando enderezar la dirección tras un mal arranque de Liga que trajo consigo la destitución de Mauricio Pellegrino.

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