‘Vidas dañadas’, la vulnerabilidad del precariado

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El sello Artefakte ofrece en una imprescindible edición una colección de once ensayos para reflexionar sobre la crisis, que no sólo colapsa sistemas financieros: también daña vidas.

2015-06-02Foto“Detrás de los números hay personas”, decía una mujer en una viñeta de El Roto. “¡Pues que se aparten!”, contestaba su interlocutor. La quiebra de un banco siempre abrirá un telediario, pero la verdadera carga de la austeridad la soportan los ciudadanos de a pie sobre sus hombros. Invocando a las vacas flacas capeamos desde hace años una crisis llovida que no sólo vacía bolsillos, también nos vuelve más desconfiados, más desposeídos, más vulnerables. Muchos se largan sin pensárselo en busca de mejores horizontes, y hay quien ya no tiene ni cinturón que apretarse.

Crisis. Miedo. Precariedad. Tres palabras –entre otras muchas igual de inquietantes- que se han instaurado con una celeridad pasmosa en nuestras vidas, que nos impiden proyectar el futuro, que nos hacen sentir cada vez menos parte de una sociedad sana y solidaria, menos personas y más presos del precariado. Vidas dañadas. Precariedad y vulnerabilidad en la era de la austeridad es un estudio en forma de ensayo; una propuesta casi provocativa, pero sobre todo lúcida. Once miradas (las de Sonia Arribas, Ignacio Mendiola, Gerard Vilar, Silvia L. Gil, Marina Garcés, Antonio Gómez Villar, Antonino Firenze, José Enríquez Ema, Mònica Clua-Losada, Germán Cano y Alberto Toscano) plasmadas en textos que, además, están acompañados de fotografías de TAF! (Taller de Acción Fotográfica de En medio), lo que le confiere el complemento gráfico perfecto. Estamos ante un verdadero artefacto: un libro que despierta consciencias y da la sensación de que puede estallarnos en las manos en cualquier momento.

Hemos calificado esta obra de imprescindible y no es para menos. Cualquier lector curioso, con inquietudes políticas, sociológicas o filosóficas podrá encontrar entre estas páginas nuevas perspectivas desde las que abordar la desestructuración de la modernidad, el desastre generado tras el estallido de una crisis que no sólo se lleva por delante estabilidad financiera y puestos de trabajo. Porque cuando se acaban los recursos, cuando el discurso político se acerca más a la violencia y la coacción que a la justicia, cuando el sistema se olvida de las personas y beneficia a un ínfimo margen de la sociedad, la autoestima, los recursos, la identidad, la vida en sí, todo ello queda dañado.

La premisa de la que parten estos ensayos no puede ser otra: el ser humano sigue siendo importante por encima de la economía; sigue siendo totalmente valioso al margen de cualquier entramado social u óptica histórica. Y del mismo modo, esta sociedad nuestra -cansada, alienada, expropiada, desorientada- requiere ser repensada, necesita liberarse del miedo, recobrar su autenticidad y poder volver a apostar por la esperanza. Palabras como lucha, dignidad, resistencia o vulnerabilidad adquieren nuevas dimensiones, y vamos entendiendo que las vidas dañadas, las invivibles, pertenecen a seres humanos fragilizados por una maquinaria irracional que cada vez da menos oportunidades de salir a flote y deja menos espacio a la autorrealización -incluso a la supervivencia misma-. Algunos ensayos, como los de Ignacio Mendiola, Gerard Vilar o Silvia L. Gil, son francamente brillantes.

Vidas dañadas, concebido en un tono sencillo en líneas generales, es una invitación a la reflexión, un espacio para la crítica, un micrófono abierto para un posicionamiento coral sobre cómo y por qué la precarización ha colonizado muchos de nuestros ámbitos vitales. Puedes escuchar una pequeña reseña sobre el libro en el programa Literacinéfilas de Radio Conectadas dedicado a la literatura de la crisis.

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