Viaje a través del romanticismo musical orquestado por Barenboim

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El escenario de la Puerta del Ángel fue el sexto encuentro en Madrid de la orquesta West-Eastern Divan, dirigida por Daniel Barenboim desde que naciera el proyecto de crear un conjunto de músicos jóvenes israelíes, palestinos y judíos hace 10 años junto al fallecido filósofo palestino Edward Said.
Siempre hay expectación por ver a Daniel Barenboim y su orquesta y esa noche no se produjo lo contrario. Las 2.400 entradas gratuitas que había que recoger en taquilla el lunes anterior a la fecha del concierto en un horario de 11 a 17 horas quedaron agotadas a la una de la tarde, y mucha gente triste y decepcionada, pues los tickets de acceso se podían obtener de cuatro en cuatro por persona, marcharon el día de la cita a los alrededores de la Puerta del Ángel para escuchar el concierto y verlo desde una pantalla que el Ayuntamiento había habilitado para las personas que no corrieron la suerte de entrar en el recinto.

Al calor de la noche acompañaban abanicos demujeres que en principio, distraían y evitaban la concentración en la música. Menos mal que a la señora de la fila delantera a la mía se le durmió la mano en el vaivén de refrescarse con el paipay y pudimos afinar un poquito el oído. Y muy poquito lo pudimos afinar porque la acústica del lugar era tan inflexible, tan mala que apenas pudo lucir el maravilloso programa que llevaba preparado el director argentino. Los sonidos se agolpaban a través de unos altavoces instalados en los laterales del escenario y se perdía la calidad de la música. Era difícil percibir los matices y no transmitía el sentimiento, la fuerza y la emoción de ‘Los Preludios’ de Liszt ( 1853) y la ‘Sinfonía Fantástica’ de Berlioz ( 1830), un camino sinfónico por piezas claves del Romanticismo universal.

‘Los preludios’ están inspirados ydirectamente relacionados con el poema de Lamartine ‘Armonías poéticas y religiosas’ que versa sobre el amor, el destino, la guerra y la campiña. Según el musicólogo Main, tanto la forma como las variaciones del poema y de la música se corresponden. Y de la ‘Sinfonía Fantástica’ de Berlioz quizás, el quinto movimiento, ‘Sueño de una noche de aquelarre’, sea el más conocido por el público no entendido en música clásica. La pieza en su conjunto posee un carácter autobiográfico muy acentuado, habla sobre el amor no correspondido del autor hacia la actriz irlandesa Harriet Smithson, y su idea de alcanzarlo. El argumento de la partitura mezcla literatura con su vida personal y narra los sueños de un músico que tras el desamor recurre al opio. En el quinto movimiento el artista ve su propio funeral y la idea fija de la amada está interpretada a través del clarinete, en un baile de brujas y espectros. La melodía se distorsiona de forma grotesca y el sujeto cae en una orgía goyesca. El ‘ Dies irae’, la misa fúnebre del final está acompañada del tañer de la campanas en un auténtico frenesí sonoro, en un delirio alucinante.

Realmente fue una pena no sentir lainterpretación de los músicos con piezas históricas tan bellas y conmovedoras.

Terminado el programa llegaron los aplausos tímidos y poco generosos del público y también llegó el bis o extra de la mano de Barenboim y la orquesta, Carmen de Bizet. Este fue el ‘momento pandereta’ donde buena parte de la gente animada por una pieza tan conocida por todos comenzó a dar palmas al unísono en una especie de embargo por el sentimiento nacional de ‘Somos españoles, a esto sí que respondemos y entendemos, porque nos lo sabemos’, acompañado de ‘olés’ a tutiplén. Un bochorno en toda regla.

Y como reflexión final me gustaría apuntar algo que comentábamos mi amigo y yo respecto a la idea de esta orquesta, en la que conviven músicos palestinos, israelíes y judíos además de españoles. Fruto para la promoción de la coexistencia y el diálogo intercultural. ¿ Por qué en un conflicto en el que hay un serio problema de identidad de fondo, los músicos no muestran su identidad y su ser en la manera de vestir, por ejemplo? ¿ Por qué esa tendencia a occidentalizar? Ya sea en el vestuario o en el repertorio musical. Occidente, que fue con su colonialismo e imperialismo el que despojó a muchos de ellos de su bien más preciado, su identidad y su libertad ¿por qué parece ser la solución a todo?…

Fuentede texto:
Dossier específico del concierto
Veranos de la Villa 09 ( 5 de agosto de 2009)
Fuentes de las imágenes:
Isabel García Yébenes

3 Comentarios

  1. Un artículo realmente bueno. Un gran análisis, con sentido del humor, crítico, certero y con una reflexión final de gran profundidad. Lo del “momento pandereta” acierta de manera genial con el nivel medio de la cultura patria

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