Vettel, tricampeón; Alonso, inconmensurable

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El piloto alemán de Red Bull Sebastian Vettel se proclamó campeón del mundo por tercera vez en su carrera en el circuito de Interlagos en Brasil. A pesar de terminar sexto, la ventaja que tenía sobre Fernando Alonso, que acabó segundo por detrás de Button, le bastó para alzarse con el campeonato sacándole tres puntos en la general al piloto español. Tercero del Mundial terminó Kimi Raikkonen, que enmarca una temporada espectacular en su vuelta a la Fórmula 1.

Sebastian Vettel es el tricampeón más joven de la historia. Fotografía: Michael Elleray

La carrera la ganó el piloto británico Jenson Button, que una vez más sacó mucho provecho de su McLaren y del abandono de Lewis Hamilton, que se despidió de la escudería inglesa para aterrizar en Mercedes para enfrentarse a un gran desafío. Fernando Alonso quedó segundo en un podio que resultó demasiado amargo, y un fenomenal Felipe Massa quedó tercero tras una grandísima carrera. La clasificación general queda por tanto encabezada por Vettel con 281 puntos; seguido de Alonso, con 278; y Raikkonen, con 207.

Ferrari y Red Bull llegaban a Brasil con sensaciones extrañas: Vettel, con 273 puntos liderando el mundial, con el mal sabor de boca de haber dejado escapar el triunfo en EEUU frente a Hamilton, con la sensación de que la previsible lluvia podía restarle opciones para ganar, aunque tratara de quitarle importancia: “Los españoles esperáis que llueva porque sería un lujo y es mejor para Fernando. No me importa el tema de la lluvia. Tenemos que tener toda la precisión de pilotaje con lluvia o sin ella así que me da igual” y con la mayoría de los aficionados más preocupados por sus pilotos (Massa y Bruno Senna) y por despedir a Michael Schumacher que por admirar al líder del Mundial. Alonso llegaba con 260 puntos, sabiendo que de no contar con el factor de la lluvia o de alguna avería mecánica de su rival, las opciones para vencer serían casi imposibles.

La clasificación previa colocó a Vettel cuarto y a Fernando Alonso octavo, pero una sanción a Pastor Maldonado, que le hizo perder diez posiciones, hizo que el piloto asturiano adelantara una posición para situarse en la línea de parrilla séptimo. Hamilton, Button y Mark Webber salieron por delante de Vettel, y detrás de él, Massa y Nico Hulkenberg, todos ellos por delante del español.

La salida no pudo ser más complicada para Vettel, ya que en los primeros compases de la primera vuelta el coche de Bruno Senna impactó contra su Red Bull haciéndole caer hasta la última posición; las imágenes de televisión mostraban el lateral del coche seriamente dañado pero, lejos de perjudicarle, pareció servirle de acicate porque comenzó a adelantar y se colocó, pasadas unas vueltas, cerca de Alonso. En un momento de la carrera incluso salieron volando partes del coche, pero, como en muchas carreras de esta temporada, el Red Bull dejó claro que es, con diferencia, el más resistente; al menos el que pilota el campeón del mundo.

Fue una carrera emocionante, con constantes cambios en la general, con toques entre coches, abandonos y sustos que no fueron a más; con posibilidades para los dos aspirantes hasta que a falta de dos vueltas, incluso con el safety car en pista, los aficionados del Cavallino Rampante se dieron por vencidos. Vettel atravesó la meta sin poder evitar las lágrimas, y Alonso, con la mirada perdida, subió al podio a recoger un segundo puesto muy amargo.

En sus primeras valoraciones, el subcampeón del mundo se mostró, aparentemente entero y tranquilo, con un mensaje optimista: “Me siento muy orgulloso del equipo. No hemos perdido el Mundial en Brasil, sino en otras carreras en las que hemos tenido mala suerte. Pero cuando uno hace algo con el corazón y al cien por cien, solo hay que estar orgulloso. Ha sido una lucha hasta el final. La carrera ha tenido todos los ingredientes de drama: primero neumáticos de seco, luego intermedios, luego secos otra vez. Intentamos hacer todo lo posible. Ha sido un milagro que peleásemos hasta la última carrera. Hay que estar orgullosos. Somos subcampeones del mundo de Fórmula 1 y no todo el mundo puede decir eso. Ojalá en 2013 tengamos más suerte, porque volveremos con la misma fuerza, mayor imposible. El año que viene lo volveremos a intentar”.

Vettel es a sus 25 años y 145 días el tricampeón más joven de la historia, quitándole la marca a una leyenda como Ayrton Senna, que logró su tercer mundial con 31 años y 213 días en 1991. Se une al club de los tricampeones que componen Jack Brabham, Jackie Stewart, Niki Lauda, Nelson Piquet y Ayrton Senna. Solo Michael Schumacher con seis, Juan Manuel Fangio con cinco y Alain Prost con cuatro, lo superan.

Todas las escuderías se pondrán manos a la obra para preparar la temporada que viene, en la que Ferrari debe proporcionar por fin un coche a la altura, fiable y seguro, para que Alonso trate de frenar a un Vettel que ya está entre los más exitosos de la historia.

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