Verdades a medias

0
160

Con el reciente referéndum popular (para que un presidente pueda ser reelegido indefinidamente) celebrado en Venezuela, el país latinoamericano vuelve a estar en el primer plano internacional, y en consecuencia, su omnipresente presidente Hugo Chávez.
No se trata de hablar del resultado, la mayor o menor limpieza
o la oportunidad de la consulta tras el no logrado en la anterior intentona efectuada en el año 2007.
Lo que cabe resaltar, es el mal tratamiento del contenido del referendum por los medios de este país, tanto de izquierdas como de derechas. En mi opinión, muy pocos medios trataron este tema con total rigor y se dedicaron más, a “vender” la información de forma interesada a través de titulares que pueden dar lugar a equívocos por su “estudiada” ambigüedad.

La mayoría de los medios ofrecen las informaciones relativas a la consulta como una forma del presidente Chávez de perpetuarse en el poder; algo que da lugar a la malinterpretación. Se muestra una visión que da a entender, que si el resultado de la consulta es positivo, el mandatario venezolano se perpetuaría en el poder; algo que no es así, ya que lo que aporta el referendum es la posibilidad de que un presidente se pueda presentar indefinidamente a la reelección, algo que sin ir más lejos ocurre en un país como España. Algo muy diferente a lo que sería una consulta popular que ratificase indefinidamente a un presidente en su puesto.

Es cierto que la continuidad en el poder durante muchos años puede corromper a los mandatarios y convertirlos en tiranos. Se ha comprobado en muchos casos a lo largo de la historia. Pero creo que no podemos juzgar a una persona por casos históricos ni por que nos disgusten sus maneras (los malos modos, el populismo y los tintes totalitarios mostrados por el líder venezolano en ocasiones son conocidos por todos) por lo que deben respetarse sus consultas (ya que es un presidente, que aunque no guste, ha sido elegido por el pueblo de forma democrática).

Quizás este sea el paso para que siga en el poder y se convierta totalmente en un tirano, pero creo que se merece el beneficio de la duda, porque no todos los líderes que se perpetúan en el poder acaban convirtiéndose en tiranos, sino en España estaríamos plagados de déspotas, ya que hubo y sigue habiendo un gran número de alcaldes que llevan en su mismo puesto desde la vuelta a la democracia en nuestro país.

Fuentes de las imágenes:
www.elmundo.es
www.farigola.eu

Dejar respuesta