De Barcelona a Londres: veinte años de evolución constante del baloncesto español

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Restan seis meses para el evento deportivo más esperado del año, los Juegos Olímpicos de Londres, una cita en la que España tratará de sumar la mayor cantidad posible de medallas. Al margen de inesperadas alegrías, una de las preseas que se da por descontada es la correspondiente al baloncesto masculino, cuya evolución desde Barcelona’92 ha deparado algunos de los momentos más señalados del deporte nacional.

La preselección de los JJOO de 1992

El baloncesto estuvo muy presente en los Juegos Olímpicos de Barcelona, ya que el último portador de la antorcha antes del espectacular encendido del pebetero fue Juan Antonio San Epifanio, uno de los grandes baloncestistas europeos de los años 80. Epi, Alberto Herreros, Jordi Villacampa y otros muchos jugadores ilustres no cuajaron una actuación demasiado brillante en el aquel verano de 1992, donde la selección fue novena tras una sorprendente derrota contra Angola por veinte puntos.

Además de perder con el combinado africano, sufrieron el correctivo más abultado de la historia de la selección: 41 puntos de diferencia (80-121) ante los Estados Unidos del Dream Team, el mejor equipo que haya podido verse nunca en una cancha de baloncesto. Michael Jordan, Magic Johnson, Larry Bird, David Robinson, Charles Barkley, Clyde Drexler, Patrick Ewing, Karl Malone, Scottie Pippen, John Stockton, Chris Mullin y Christian Laettner -éste ultimo como único jugador no profesional- encadenaron una apabullante victoria tras otra, con un promedio de cuarenta puntos a favor por partido.

La despedida de Antonio Díaz-Miguel tras 27 años en el banquillo español dio paso a una época de transición, incluyendo la no clasificación a los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996, pero el guión cambió por completo en 1999. La selección logró el subcampeonato en el Europeo de Francia, con un equipo del que ya formaba parte un jovencísimo Carlos Jiménez, capitán de los mayores éxitos baloncestísticos españoles.

'La Bomba' fue el líder de los 'júniors de oro'

Este año, además, deparó otro éxito para el baloncesto español que ha cobrado mayor importancia con el paso del tiempo: la victoria de la selección júnior en el Mundial de Lisboa. Pau Gasol, con un papel secundario, Juan Carlos Navarro, Raúl López, Carlos Cabezas, Berni Rodríguez y Felipe Reyes, entre otros, integraban aquel conjunto de imberbes.

La primera medalla de esta generación dorada llegó en 2001 en el Eurobasket de Turquía, donde Pau Gasol, con mayor protagonismo que en categorías inferiores, Felipe Reyes, Juan Carlos Navarro y Raúl López ya eran integrantes del combinado absoluto.

La selección no cumplió las expectativas en el Mundial de 2002, donde debutó José Manuel Calderón, pero en el Campeonato de Europa de 2003 dejó claro que se trataba de una de las mejores generaciones de baloncestistas que había dado España. El equipo dirigido por Moncho López logró la plata tras un torneo perfecto, en el que sólo se perdió en la final con Lituania.

Los buenos resultados no continuaron en las dos siguientes citas -Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y Eurobasket de Serbia y Montenegro de 2005-, pero las grandes alegrías no tardarían en llegar.

En el Mundial de Japón de 2006 cambió el rumbo de España. Pau Gasol ya era All-Star en la NBA y José Manuel Calderón destacaba en Toronto Raptors. Además, la temporada siguiente iniciarían la aventura americana Jorge Garbajosa y Sergio Rodríguez. Existía la sensación de que aquellos mimbres podían ser la base de algo grande, y los pronósticos no fallaron.

Estados Unidos era el rival a batir, ya que acudió a la cita con algunos de los mejores jugadores de la liga norteamericana, entre ellos LeBron James, Dwight Howard o Carmelo Anthony. Aunque, como es bien sabido, un conjunto de estrellas no es lo mismo que un equipo bien armado, y la bandera de las barras y las estrellas sólo pudo ondear en el tercer cajón del podio tras una dolorosa derrota en semifinales ante Grecia.

Por su parte, España jugó un Mundial de fábula. Pepu Hernández, seleccionador español en esta etapa, dirigió un grupo de amigos que se lo pasaba bien dentro y fuera de la pista, siendo el buen juego una consecuencia. Ningún rival encontró la manera de hincarles el diente.

El partido más duro fue la semifinal frente a Argentina, en el mejor partido que ha disputado con la selección Sergio Rodríguez. Se consiguió la victoria, pero hubo una mala noticia: Pau, el jugador clave, se perdería la final tras fracturarse un dedo del pie. Su baja fue compensada por el gran partido que hizo su hermano Marc, uno de los aciertos del seleccionador. El mediano de los Gasol tendría la dura tarea de defender a Schortsianitis, pívot griego que destrozó al equipo estadounidense en la semifinal y del que se hablado, en los años posteriores, más por su sobrepeso que por sus éxitos deportivos.

El resultado es por todos conocido: Grecia 47 – España 70. Calderón, Reyes, Garbajosa, Marc Gasol, Navarro, Rodríguez, Cabezas, Berni, Rudy y Mumbrú, capitaneados por Jiménez y liderados por Pau Gasol, nombrado mejor jugador del torneo, pasaron a la historia del baloncesto español con letras doradas.

Gran retrato del éxito del baloncesto español

La selección buscaba más retos y nada mejor que el Eurobasket que se jugaba en España al año siguiente. Los de Pepu Hernández llegaron a la final habiendo perdido sólo un partido, contra Croacia (85-84). La Rusia de Andrei Kirilenko, un contricante duro pero no temible, dejó a la selección sin torneo continental. Para el recuerdo queda el lanzamiento de Pau Gasol en el último segundo del encuentro, que pudo cambiar la historia de aquella decepción.

Fue además la despedida de Pepu, que tras algunos problemas con la Federación fue sustituido por Aíto García Reneses, uno de los grandes sabios del baloncesto nacional. Don Alejandro estuvo en el banquillo en los Juegos Olímpicos de Pekín, donde España y Estados Unidos llegaban como máximos favoritos, varios peldaños por encima del resto. Los norteamericanos presentaban el “equipo de la redención”, formado por las grandes estrellas estadounidenses, en busca del oro que se les había resistido en los dos anteriores torneos de importancia.

El equipo liderado por Kobe Bryant, que esta vez no faltó a la cita, venció con bastante facilidad a España en la primera fase (82-119), algo inesperado y que no reflejaba la diferencia real entre ambos, como se vería más adelante.

El mate de Rudy sobre Howard en la final de Pekín dio la vuelta al mundo

El partido entre España y Estados Unidos en la final de Pekín fue una oda al baloncesto. La selección perdió 107-118, pero hizo sufrir mucho a los estadounidenses. En este partido se pudo ver a Ricky Rubio tratando de tú a tú a Jason Kidd, base histórico de la NBA, lo que explica la repercusión que ha tenido el de El Masnou en la mejor liga del mundo.

Con Sergio Scariolo en el banquillo, los éxitos para la selección han continuado a pesar de un borrón como el Mundial de 2010, donde España, sin Pau Gasol, no pudo pasar del quinto puesto. Este pequeño tropiezo se compensa con dos grandes logros: el Campeonato de Europa de Polonia 2009 y el de Lituania 2011.

La cita olímpica de Londres supondrá la última oportunidad para esta generación de lograr el único oro que les falta, para lo que el enemigo a batir será, de nuevo, Estados Unidos.

Mike Krzyzewski, entrenador estadounidense, ya ha dado una primera lista de convocados para la cita olímpica, en la que se encuentran todos los grandes jugadores norteamericanos. Para combatirlos, el seleccionador español podrá contar, por primera vez en la historia, con seis jugadores de la NBA, acostumbrados a lidiar con las estrellas estadounidenses.

Pase lo que pase en la capital británica, los éxitos logrados por esta generación son difícilmente repetibles. En el corazón de todos los aficionados españoles, estos chicos siempre serán de oro.

 

 

Imágenes cedidas por la FEB

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