Una vida virtual

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El ser humano. La vida. La evolución. La ciencia. La tecnología. Aquí estamos. No hay mejor forma de resumir lo que ha pasado desde el Big-Bang o, explosión de galaxias. Nos hallamos en el año 2009, un año en el que la informática forma parte de nuestra formación como personas. Tanto es así que en muchos institutos ya es una asignatura que se imparte de manera obligatoria. Pero el poder de la informática es algo más que manejar el Word y el PowerPoint. La informática, la cual nos proporciona Internet con su vasta inmensidad de información, nos permite darle varios usos. Podemos utilizar La Red para sacar mejor resultado en un trabajo de clase, se pueden mandar correos o e-mails para comunicarse de forma rápida y barata con tus familiares o amigos, y también te deja rehacerte como persona. ¿He dicho rehacerte? Creo que quería decir crear nuevas personas. Así es. Internet es el mejor sitio donde puedes crear una nueva identidad en la que, el nombre sólo es el principio de un nuevo ser. La gente no solo es capaz de inventarse un nombre y apellido, la masa de personas que viven en simbiosis con Internet es capaz de generar rasgos de personalidad, un registro diferente en su actitud verbal, una apariencia diferente, en fin; una vida virtual.

La ventana para evadirse del mundo real ya existe, vive entre nosotros y está abierta. Ya se puede saltar a través de la frontera entre lo ficticio y lo real. El joven que va al instituto, que tiene unas notas aceptables, que tiene unas relaciones normales, que tiene una vida normal, tiene al alcance de su mano la opción de crear algo nuevo. Puede aparentar ser el niño malo del instituto, el súper inteligentísimo que va a recibir el premio nacional, el chaval al que sus padres torturan, y un sin fin de posibilidades. Tantas como la imaginación alcance.

Y no solo los jóvenes o adolescentes. Las personas adultas tienen la ventana de la creatividad abierta para el cambio. La trabajadora que llegue a casa exhausta y tenga ganas de desconectar, se conectará a La Red y podrá ser la mujer caliente que busca amante, la señorita con un futuro perfecto que desea encontrar pareja ideal, la mafiosa del barrio del este de Madrid. Lo que ella desee.

Como ya he dicho antes, aquí estamos. Una posible solución al estrés, Internet te concede que puedas transformarte en aquello que más deseas, en lo que siempre quisiste ser y no pudiste, en lo que no quisiste ser pero te llamaba la atención. Las personas pueden fabricar su propio patio virtual de recreo y, a través de él, liberar todas las tensiones físicas y mentales que se puedan parecer, o también transformarse en el individuo que idolatras, o, sin ir más lejos, dejar de ser uno mismo para poder ser otra persona. Después de todo, sólo es una vida virtual.

Fuentes de las imágenes:
http://jordicastello.files.wordpress.com/2007/05/second_life.gif

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