Una princesa convertida en problema

0
206

En la mayoría de las ocasiones, es prácticamente imposible conocer todo aquello por lo que ha tenido que pasar un animal hasta llegar a buenas manos; sin embargo, por ciertas casualidades, eso no ha pasado con Lisy, una reina sin palacio que merece un final feliz.
Cuando Lisy era joven, tenía una familia; una dueña que la quería, que la cuidó lo mejor que pudo durante el tiempo que vivieron juntas y que hubiese dado todo por ver en buenas manos a su pequeña amiga cuando ella falleciera… Sin embargo, la suerte de Lisy cambió por completo cuando su dueña murió, viendo cómo ella, que había sido tratada siempre como una princesa, pasaba a ser un problema para la gente que la rodeaba. Un problema que no duró mucho tiempo, ya que esa gente a la que Lisy conocía y apreciaba, la regaló a otra nueva familia. Demasiados cambios en poco tiempo, quizás… pero lo cierto es que esto tampoco duró mucho y Lisy acabó en una zona de campo viviendo sola.

No podía explicarse cómo había terminado allí, de pasar a ser lo más querido en su casa a verse completamente sola durante largas semanas, por lo que continuamente se escapaba, quién sabe en busca de qué. Quizás en busca de su vida de princesa, de aquella dueña con la que tantos buenos momentos pasó, o quizás en busca de su nueva familia, ya que su fidelidad nunca tuvo límites. Cuando se percataron de que Lisy se escapaba, para evitarlo, le hicieron una especie de jaula donde viviría la mayor parte del tiempo; sin embargo, aún no se sabe cómo, Lisy consiguió volver a escapar en busca de su vida, de esa vida que un día tuvo y que tanto añoraba… Por suerte, una voluntaria la encontró caminando por la carretera, con todos los peligros que conlleva, y la rescató, pudiendo contactar más tarde con sus últimos dueños, gracias a los carteles que éstos habían puesto, y conocer así su historia… Sin embargo, ahora que Lisy alcanzaba los 13 años decidieron que no podía hacerse cargo de ella; la excusa, una de tantas: alergia.

A pesar de todo lo vivido, Lisy es una perra muy cariñosa, que se desvive por dar lo poco que tiene en cuanto ve llegar a las personas que la cuidan, ya que por su edad no oye muy bien. Probablemente no le queden muchos años de vida y ande más despacio que los demás, pero será capaz de ofrecer fidelidad y dulzura eterna a cambio de unas cuantas caricias diarias y un rinconcito caliente en tu hogar, donde pasar sus últimos años rodeada de cariño, junto a gente que la quiera de verdad, como su primera dueña, y que la hagan sentirse como lo que es: una preciosa y viejita princesa.

Lisy está en una residencia en Valencia, pero se envía donde quieran darle esta última oportunidad. Contacto: adopciones@adaana.es

Dejar respuesta