Una mirada a los orígenes del tiempo: se confirma la teoría inflacionista

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El pasado 17 de marzo, John Kovac, professor de Física y Astronomía en el Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics de Cambridge, Massachusetts, anunció el descubrimiento de unas señales de radio que indicarían la existencia de unas ondas gravitatorias generadas inmediatamente después del Big Bang. La importancia de este descubrimiento, de confirmarse por otras investigaciones en curso, radica en que se confirmaría la teoría de la inflación y quedarían descartadas otras teorías alternativas sobre lo ocurrido durante los primeros instantes de existencia del universo.

galaxia

La teoría del Big Bang surge de la constatación de que el universo se está expandiendo, pues todas las galaxias se están separando unas de otras. Yendo hacia atrás, es lógico suponer que en un determinado momento todo el universo estaba concentrado en un punto a partir del cual surgió todo. Según las estimaciones de los físicos, esto ocurrió hace unos 13.800 millones de años. Sin embargo, esta teoría, en su versión inicial, no podía explicar determinados hechos que se observan, como que el universo es igual en todas direcciones o su tamaño. Surgieron entonces diversas teorías, o lo que es lo mismo, modelos matemáticos, que darían diferentes explicaciones a esas anomalías no explicadas. Un grupo de ellas, las teorías de la inflación, postulan que hubo una minúscula fracción de segundo inmediatamente después del Big Bang durante la cual el universo se expandió a una velocidad enorme, muy superior a la velocidad de la luz.

Todas las teorías prevén la existencia de una radiación difusa en el espacio como consecuencia del Big Bang, el llamado fondo cósmico de microondas (cosmic microwave background, CMB, en inglés), pues se trata de una señal de radio en la banda de las microondas. La existencia de esta radiación y su nivel se han comprobado y coinciden con las predicciones de diversos modelos matemáticos. Sin embargo, una de las teorías de la inflación predice que esta radiación presenta, como consecuencia de las ondas gravitatorias, un patrón de polarización (una propiedad de las ondas de radio) característico, y esto es lo que se acaba de comprobar, con lo cual se descartan las demás teorías sobre el origen del universo. Esta es la primera vez que, aunque de forma indirecta, se detectan ondas gravitatorias.

Las mediciones para este experimento se han realizado con el telescopio BICEP2, situado en el Polo Sur, y han participado una serie de instituciones norteamericanas: el Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica, la Universidad de Minnesota, la Universidad de Stanford, el Instituto de Tecnología de California y el Jet Propulsion Laboratory de la NASA. El estudio completo se publicara en los próximos días en una revista científica.

Si los resultados del experimento se confirman por otros investigadores (y puede ser pronto, pues el satélite Planck está realizando mediciones similares), estaríamos ante un gran avance en nuestro conocimiento del universo y muy probablemente sus autores recibirían el premio Nobel. A partir de ahora los científicos se concentrarían en el estudio de un conjunto más limitado de modelos del universo y es de esperar que surjan nuevas ideas que requieran confirmación experimental. Una de las más exóticas es el concepto de multiverso: la posibilidad de que existan múltiples tipos de universos, cada uno con diferentes leyes de la Física, aunque muchos estudiosos piensan que esto nunca se podrá probar mediante experimentos.

 

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