Una lengua: un mundo, un sueño

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“Toda lengua étnica está ligada a una cultura concreta y a una nación o grupo de naciones. Por ejemplo, el estudiante de inglés aprende aspectos de la cultura, la geografía y la política de los países de habla inglesa, principalmente de los Estados Unidos y de la Gran Bretaña. El estudiante de Esperanto aprende que vive en un mundo sin fronteras, en el que cada país es su hogar. Afirmamos que la educación mediante cualquier lengua está ligada a una perspectiva determinada del mundo. Somos un movimiento que propugna la educación sin fronteras.” (Punto 2 del Manifiesto de Praga).
Un mundo sin fronteras, ese es el ideal del Esperanto, el idioma creado por Lázaro Luis Zamenhof en 1887. Pero no sin fronteras jurídico-administrativas, que en todo caso solo cumplen una función organizativa, sino sin esas barreras invisibles que hacen que una misma especie, el ser humano, viva por doquier en conflicto continuo. Una lengua que aúne lazos en el mundo bajo un principio de igualdad, eso es el Esperanto.

El Esperanto apareció por primera vez en el libro de Zamenhof titulado Lengua Internacional, y firmado bajo el seudónimo de Dr. Esperanto, denominación que adoptaría finalmente este idioma. En un momento histórico muy especial, que transcurre desde la independencia de los Estados Unidos de America hasta la Segunda Guerra Mundial, el Esperanto tuvo una veloz acogida por una parte muy importante de los intelectuales europeos y norteamericanos. El siglo XIX es el siglo en el cual se populariza una vieja, pero vilmente reformada, asociación de hombres libres, también conocida como Masonería. Aunque su participación es hoy discutida en el grado por los historiadores, lo cierto es que las viejas ideas ilustradas, a las que el romanticismo otorgó corazón; las nuevas ideas económico-sociales de pensadores tan dispares como Adan Smith, Robert Owen, Karl Marx o Fourier; y algunos de los hermanos masones, fomentaron en Occidente una conciencia global que soñaba con un mundo libre de cadenas y de fronteras, un mundo unido bajo aquel lema de la masonería (adoptado luego por los revolucionaros franceses): Libertad, Igualdad y Fraternidad. La idea de Zamenhof, así como la de aquellos intelectuales que abrazaron el Esperanto, era crear un idioma que fuese igual para todos (es decir, del que nadie fuese nativo, sin por ello dejar de resultar familiar); un idioma que facilitase la libre circulación de personas e ideas; en fin, un idioma en el cual todos nos encontrásemos como hermanos.

Muchos somos los que soñamos con un mundo bilingüe, donde cada cual hable, además de su lengua, un idioma común. El salvaje liberalismo intenta que esta lengua común sea la lengua del dinero, la lengua que usan los grandes capitales de nuestro planeta. Su intención, la de los liberales, no es unir al mundo bajo un idioma, sino facilitar el libre cambio. Para que esto suceda, y para que el sistema capitalista-liberal pueda seguir su curso auto-regulativo, es necesario que los trabajadores puedan moverse a necesidad del mercado, y para que esto sea factible, es necesario un idioma común (por ello se insiste tanto en la educación bilingüe castellano-inglesa, y en los supuestos beneficios del proceso de Bolonia). Este idioma, el inglés, no es requerido en virtud de ideales humanistas, sino meramente económicos: si Francia fuese hoy la potencia mundial, tengan ustedes por seguro que el idioma internacional seria el francés.

Contra esto se revela el Esperanto en el siglo XXI. Un idioma para todos debe ser un idioma de nadie pues, en caso contrario, estaríamos siempre ante un mismo problema, esto es, que los nativos lo conocerían mejor que los no-nativos, como de hecho ocurre con el inglés. Pero además, el impulso del Esperanto no se encuentra sometido a movimientos temporales como son los movimientos de la soberanía económica, sino sobre principios humanistas que escapan a todo tiempo y sistema político. La unión que pretende el Esperanto es una unión no entre poderes (en nuestro momento, poderes económicos) y sometidos (esto es, trabajadores), sino una unión entre iguales, unión en la cual el único requisito exigido es ser un homo sapiens sapiens. Un idioma que no cree clases (nativos frente a no-nativos), sino que las elimine. Un idioma de fraternidad basado en un riguroso principio de imparcialidad.

El tercer congreso de la Liga de las Naciones, en 1922, nombró al Esperanto “Lengua Auxiliar Internacional”, aunque esta consideración no condujo jamás a nada por la escasa duración y nula autoridad de la Liga. Pese a ello, muchos son los países que, de una u otra forma, en un momento u otro, mostraron un especial interés por el Esperanto. En España lo conocimos por un artículo de Francisco Pi y Margall en la revista El nuevo régimen, que vio la luz en Enero de 1898; y en 1903 se crearía, en nuestra nación también, la primera asociación de esperantistas bajo el nombre Sociedad Española para la Propaganda del Esperanto (SEPE). En 1905 Zamenhof renuncia a los derechos de autor, con lo que el Esperanto pasa a ser de dominio universal; y en ese mismo año se celebra el I Congreso Internacional de Esperanto en la ciudad francesa de Boulogne sur-Mer. Seis años después, Alfonso XIII nombraría a Zamenhof “Comendador de la Orden de Isabel la Católica”, lo que demuestra la inicial buena acogida que tuvo este idioma en nuestra tierra. Todo ello facilitó que en 1911 el Esperanto se comenzara a estudiar en las universidades españolas, enseñanza que se vería truncada por la Guerra Civil y la persecución franquista contra los esperantistas, a quienes consideraban parte del ilusorio enemigo judeo-masónico. Sin embargo, en 1951 se volvería a permitir su estudio, habiéndose fundado la Federación Española de Esperanto cuatro años antes. La última gran acción de los esperantistas españoles ha sido la creación de un diccionario Esperanto-español, publicado en 2003.

Otros países permitieron, en distinto grado y forma, el estudio del Esperanto. En 1909, por ejemplo, Argentina aprobó su estudio, por Decreto ministerial, en las escuelas públicas; y China lo introdujo en sus Escuelas superiores de Magisterio en 1982. La influencia del Esperanto es casi total en el mundo, lo que permite al esperantista viajar sin problemas por todo el planeta, pues vaya donde vaya, siempre encontrará un amigo esperantista. En 1959 ocurre, además, un hecho de la mayor importancia: Radio Varsovia comienza a emitir con regularidad en Esperanto.

Y es que, pese a lo que pueda parecer, el Esperanto es una lengua muy usada en diferentes ámbitos. Willian Auld, por ejemplo, seria nominado al Nobel de Literatura en 1998 por su obra en Esperanto. El poeta español Jorge Camacho Cordón, reconocido esperantista perteneciente a la Academia de Esperanto hasta 2001 (cuando dimitió por decepcionarse con el camino que estaba llevando la Academia), escribe los más bellos poemas en esta lengua internacional.

También es notoria la incursión del Esperanto en el cine y la música. Incubus, de 1963 y protagonizada por William Shatner, fue rodada íntegramente en Esperanto. En Blade III, Trinity, también se pueden escuchar varias conversaciones en este idioma; mientras que en el Gran Dictador, la mítica película de Charles Chaplin, los carteles del gueto judío están escritos también en Esperanto (en clara alusión a la persecución que sufrieron por parte de los nazis, quienes los enviaban a los campos de concentración). En música es de destacar la banda sonora de Final Fantasy XI, en donde se puede escuchar una canción en Esperanto titulada Memoro de la ^Stono (Memoria de la piedra); y VinilKosmo, principal productora musical esperantista con sede en Toulouse.

El Esperanto representa un sueño, el sueño de un mundo libre y sin cadenas; el sueño de un mundo de todos y para todos; en fin, el sueño de un mundo en el cual todos seamos hermanos. El Manifiesto de Praga, redactado en 1996, impulsa este espíritu en el mundo para que Pangea vuelva a ser una realidad y el mundo camine siempre unido bajo una misma voz. El Esperanto, un sueño entre hermanos.

Para quien quiera conocer el Manifiesto de Praga, siga este enlace http://www.esperanto.es/hef/index.php?option=com_content&view=article&id=113&Itemid=116]

Fuentes del texto:
http://www.esperanto.es
http://es.wikipedia.org/wiki/Esperanto
Fuentes de la imagen:
http://www.howard.k12.md.us/res/beginnings/pangea.html
http://www.delbarrio.eu/archivo/2006_11_01_archivo.htm

3 Comentarios

  1. Yo mismo obtuve tres créditos al hacer el Curo de Esperanto en la Universidad de La Laguna. En la Universidad de Amsterdam se puede alcanzar el Doctorado en este idioma.Un país como China lo promueve en Universidades y Escuelas Superiores, principalmente en las de Formación del Profesorado.A los más de 6 millones de esperantohablantes hay que añadir los más de 20 millones de cibernautas que lo utilizan en sus contactos por internet. Se puede comprobar buscando en Google, YouTube, Wikipedia, Ipernity, Facebook, Tuenti, Twitter,etc hay muchos sitios para aprenderlo,como en http://www.lernu.net

  2. ¡Qué interesante! Ojalá en todas las escuelas del mundo nos enseñaran desde peques este idioma universal basado en la unión libre y sin fronteras. Todos podríamos comunicarnos entre sí. El inglés ha sido considerado el idioma universal pero al tener su origen en un sitio concreto, tiene rechazos… a por el Esperanto!!!

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