Un vistazo al mundo

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Hace unos años hablábamos del año 2000 como el año de los grandes avances tecnológicos, médicos…como el comienzo de una etapa marcada por la igualdad, la libertad, la tolerancia y la unidad. Ahora, en el 2007, vemos lo que hay y aunque cerremos los ojos y los volvamos a abrir, la violencia, los enfrentamientos, las desigualdades siguen siendo el plato de cada día. O bien, éramos entonces demasiado optimistas o hemos desaprovechado el tiempo en demasía.

Por un lado, es frecuente en estos tiempos el malestar con los inmigrantes. ¿Qué pensamiento más hipócrita puede haber que considerarnos tolerantes, abiertos de mente y luego ver las escenas violentas que ya nos estamos acostumbrando a ver? Un buen ejemplo y reciente además, es la agresión a una joven extranjera en el metro de Barcelona. Esta noticia levantó un gran revuelo porque llegó a los medios de comunicación  ocupando las imágenes las portadas de los diarios de todo el país.

Aún así y a pesar de que las pruebas eran evidentes y habían sido publicadas, el agresor quedó en libertad después de haber pegado, insultado e incluso tocado a la joven. Esto nos hace plantearnos ciertos interrogantes. ¿Qué más se necesitaba para que el agresor fuese castigado por sus actos? ¿Si las imágenes recorrieron todo el panorama nacional e internacional generando respuestas en los distintos ámbitos: diplomático, social… qué pasa con el resto de las agresiones que no llegan a tener esa cobertura?

Otro buen ejemplo son los enfrentamientos ideológicos que se producen cada vez con más frecuencia. Sin duda, también reflejo de esta tolerancia  y respeto que decimos tener pero que en realidad queda empañada constantemente. Este fin de semana se produjeron diversas manifestaciones a favor y en contra del franquismo y esta vez, con un muerto de por medio. Hay que tener en cuenta que el derecho a la manifestación es un derecho que tenemos todos pero cada vez más,  los dirigentes de las distintas agrupaciones fomentan la violencia con sus palabras cargadas de odio y rencor. La Guerra Civil Española y la dictadura forman parte de nuestra historia, eso no se puede cambiar pero ya es hora de no quedarnos estancados, pasar página y mirar para el futuro para que no se repita un acontecimiento bélico en el que otorgar el papel de buenos y malos es siempre bastante subjetivo y complicado.

De todas formas, tampoco es de extrañar este clima crispado cuando nuestros políticos lo fomentan sólo con la finalidad de desprestigiar al oponente y ganar y hacer perder al resto votos para las elecciones. Vivimos en una continua campaña electoral y mientras esa idea no pase a un segundo lugar y prevalezca el ayudar y representar a los ciudadanos (principal labor) seguiremos viendo esos deseos que pronosticábamos para estos años muy, muy, muy lejanos.

Fuentes: propias
Fuentes fotográficas: google

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