Un resfriado podría aumentar el riesgo de ictus en los niños

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Según tres estudios estadounidenses, las infecciones comunes, tales como un resfriado o la varicela, podrían propiciar un accidente cerebrovascular (ACV). Sin embargo, uno de los estudios reveló que las vacunas infantiles ofrecen cierta protección ante un ictus, el cual puede terminar en un infarto cerebral.

Niño

Más de 300 niños de alrededor de 7 años que habían sufrido un ACV fueron seleccionados para la investigación. Estos eran más propensos a haber contraido una infección anterior al ictus que los del grupo de control.

El primer estudio demostraba que el riesgo de sufrir un accidente cardiovascular aumentaba hasta 6,5 veces después de una semana de infección. Un niño apenas vacunado tiene prácticamente las mismas probabilidades, aunque todavía se desconoce el motivo. En el segundo estudio se vinculó la aparición del herpes simple 1 y 2 en el 41% de los niños con un posterior ACV. El tercer estudio dio indicios de una relación también con el parvovirus, lo que dará lugar a seguimientos en la investigación.

La varicela podemos evitarla con mayor facilidad a través de la vacunación en la infancia. Sin embargo, la Dra. Heather Fullerton, autora que participó en dichos estudios, advirtió de la funcionalidad de un tratamiento para las infecciones virales en el inicio del transcurso de una infección.

El ACV puede ocasionarse a cualquier edad, incluso en los fetos que todavía se encuentran en el vientre materno. No obstante, la probabilidad de sufrir un ictus en la infancia continúa siendo baja respecto a la adultez. American Heart Association (AHA) calcula que el accidente cardiovascular afecta a casi cinco de cada 100.000 niños de Estados Unidos. “Claramente, las infecciones son muy comunes y los ACV muy raros en los niños”, reafirmaba Fullerton. Por otra parte, los niños que lo sufren tendrán mejores resultados que los adultos tras el tratamiento y terapias, debido a la flexibilidad de su cerebro.

Según la Asociación Española de Pediatría (AEP) “las causas infantiles son mucho más numerosas que en los adultos”. Se encuentran entre ellas -además de las infecciones- las lesiones en una arteria del cerebro, ya sea por trastornos genéticos o en la sangre, y la deshidratación. Si hacemos referencia a los recién nacidos podemos añadir a la lista problemas cardíacos al nacer y la falta de oxígeno durante el parto. Otras causas derivarían de la madre, como el consumo de drogas durante el periodo de gestación.

El Dr. Kenneth Bromberg, director del Centro de Investigación de Vacunas y presidente del departamento de pediatría del Centro del Hospital de Brooklyn, insistió en que la investigación se centra en personas concretas frente a un grupo de control. Por tanto, no se pretende alarmar a la población, sino conocer más sobre el accidente cardiovascular.

 

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