Un paso hacia delante en el estudio de la parálisis cerebral

0
93

Gracias a las investigaciones desarrolladas por un equipo de neurocientíficos de la Universidad de California en Berkeley (Estados Unidos), el tratamiento para enfermos de parálisis cerebral ha dado un paso hacia delante con la creación de un sintetizador electrónico que permitiría escuchar los discursos imaginados de los pacientes  a través de la actividad eléctrica producida en el cerebro. El objetivo primordial del estudio es poder traducir en palabras los pensamientos o expresiones de aquellos afectados con problemas a la hora de poder comunicarse.

La parálisis cerebral es un trastorno que incide en el crecimiento normal del niño, que se puede producir desde la misma gestación hasta que el pequeño cumple cinco años. Una patología que afecta sobre todo a las funciones motrices como el tono, la postura y el movimiento, y que también dificulta el desarrollo de su alimentación y la forma de comunicarse. Se trata de una lesión que no evoluciona, pero las reacciones en cada niño si varían.

La causa principal de esta enfermedad es la deficiente maduración del sistema nervioso central, pero no es el único factor ya que, al ser una patología que puede desarrollarse en el periodo prenatal, perinatal o postnatal, son múltiples las causas que contribuyen a la aparición de esa deficiencia en el sistema nervioso.

Los estudios en esta materia han revelado que la lesión se produce en el 35 por ciento de los casos durante el embarazo por falta de oxígeno, por padecimiento de diabetes de la madre, por el sometimiento a un tratamiento de radiación o incluso por infecciones como la rubéola.

Sin embargo, el 55 por ciento de las afecciones cerebrales se producen durante el parto, o bien porque el bebé nace antes de lo previsto o porque en este periodo perinatal hay una falta de oxígeno. Por el contrario, el índice de enfermos  por infección, por accidentes anestésicos o fiebres elevadas disminuye en el transcurso posnatal, representando un diez por ciento.

El método utilizado para diagnosticar esta enfermedad no resulta tarea fácil al ser bebés con muy poco tiempo de vida, donde el aprendizaje y el desarrollo de la enfermedad es diferente en cada paciente. En algunos casos los expertos aconsejan esperar hasta el año y medio para determinar la posibilidad de presentar esta afección cerebral. Sin embargo, hay que tener especial cuidado con aquellos que nacen precozmente o nacen con problemas pulmonares graves o con hemorragia intracraneal, porque existe un riesgo elevado de que estos factores conduzcan a parálisis cerebral. 

Los expertos consideran que es necesario enfatizar en que esta enfermedad afecta a los pacientes de diversas formas, permitiéndoles establecer las distintas tipologías de parálisis cerebral. La lesión con de mayor incidencia -75 por ciento- se encuentra en aquellos enfermos con espástico, dolencia cuya característica reside en la excesiva rigidez de movimiento y en la incapacidad de relajar los músculos.

 Asimismo, debe mencionarse las lesiones conocidas como atetósico, atáxico y mixta que representan sólo el diez por ciento de los enfermos. La gravedad se muestra en la incapacidad de poder articular palabra, en el continuo movimiento involuntario manifestado en el afectado, en la  falta de coordinación en los ojos y manos, y por último en la incapacidad por mantener el equilibrio al andar.  

Afrontar una enfermedad como esta es una tarea muy compleja. Los investigadores establecen cinco etapas –especulación, miedo, sentimiento de culpa, negación y afirmación- en el progreso de adaptación y asimilación en los pacientes y familiares con parálisis cerebral.  Además, a la hora de enfrentar la enfermedad no sólo hay que tener en cuenta la infancia del enfermo sino también su etapa adulta. En la adolescencia y juventud se presentan grandes desafíos de sociabilización y educación que se ven  agravados con la madurez.

Aunque en la actualidad no existe cura para la parálisis cerebral, esta dolencia puede ser mejorada gracias a los tratamientos que tienen el objetivo de mejorar el desarrollo y crecimiento de los pacientes. Los neurólogos afirman que existen cinco pilares básicos para el tratamiento cerebral: la neuropsicología, fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia y educación compensatoria. Además, se puede recurrir a la cirugía para evitar o prevenir la deformación de las articulaciones, a medios ortopédicos que facilitan el movimiento muscular y al uso de células madre para aliviar el daño al tejido cerebral, reducir la rigidez muscular y mejorar la movilidad de los pacientes.

Sin embargo, y gracias a los estudios llevados a cabo por neurocientíficos de la Universidad de California, el tratamiento para enfermos de parálisis cerebral puede ser mejorado a través del sintetizador electrónico que permitiría resolver los problemas de comunicación. Los investigadores  encontraron en el músico Ludwing van Bethoven el ejemplo perfecto de cómo una persona con una carencia auditiva puede oír en su interior, en este caso, las melodías compuestas.

Por el momento, este hallazgo consigue descifrar la actividad eléctrica que se produce en el cerebro cuando el enfermo escucha una conversación y a su vez, permitiría descodificar las  palabras que la persona ha oído. Sin embargo, el principal objetivo de los científicos es lograr interpretar lo que piensan aquellos enfermos que no pueden expresarse mediante la voz o movimientos.

Fotografías: Imagen en Acción/mtrake

Dejar respuesta