Un misterio “en la otra habitación”

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Un misterio tras la puerta. Una supuesta cura para la histeria. Una familia que parece desmoronarse por la cotidianidad de la vida y por el miedo interior. Ambientada en 1880, En la otra habitación (o la obra del vibrador) es una divertida y emotiva comedia de Sarah Ruhl.

Nominada a los Premios Tony 2010 y seleccionada como finalista del Pulitzer del mismo año, la obra es dirigida en Perú por David Carrillo: el mismo director que llevó a escena ocho obras de David Ives en Demasiado poco tiempo. Nuevamente una buena dirección. El trabajo de la Asociación Cultural Plan9 sorprende y anima a ir más seguido al teatro. Si alguno de los lectores decide viajar a Lima, el Teatro Larco debe ser un punto importante por visitar en la agenda cultural.

En un hogar victoriano, aparentemente normal, surge una serie de ocurrencias de la mano del Dr. Givings: científico e ilustre caballero que ha inventado un aparato para dar tratamiento médico a la “histeria” en las mujeres. El novedoso dispositivo (vibrador) provoca en las pacientes un paroxismo (como antiguamente se le denominaba a un orgasmo). Con el descenso de los fluidos se daba fin a la “histeria”.

De esta manera, cuando una paciente llega para un tratamiento con el doctor Givings, este no sólo deberá ayudarla, sino también, darse cuenta de la naturaleza de su propio matrimonio. Leonardo Torres Vilar ha encontrado la obra donde coronar su buen año. El doctor Givings está bien representado en el experimentado actor peruano.

Norma Martínez es otra actriz que ha encontrado un verdadero reto en esta obra. Se divierte con el personaje y divierte el público. Quizás los puntos más flojos del elenco de David Carrillo son Claudio Calmet y Malena Romero. No sólo para hacer una buena obra de teatro, hay que ser ejecutores de lo que plantea el director, sino que la búsqueda del personaje debe ser más profunda para obtener resultados orgánicos. Para que el público se identifique y sea más creíble lo que se plantea en escena.

Vanessa Saba y Nicolás Fantinato en lo suyo, actuaciones correctas. En conjunto, impecable. Hay que ir a ver teatro del bueno, con temáticas distintas. Actores nacionales y directores que se erigen como figuras que podrían marcar una época. Esperemos que el trabajo de Plan9 siga a buen nivel y la humildad se mantenga. 

Fuente de la imagen:
Periosía

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