Un Madrid celestial

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La plantilla del Real Madrid con la Copa del Mundial de Clubes./ fifa.com
La plantilla del Real Madrid con la Copa Mundial de Clubes./ fifa.com

La consecución del Mundial de Clubes completa los cuatro títulos que el equipo español ha conquistado en un 2014 que toca a su fin. Copa del Rey, Champions League, Supercopa de Europa y el torneo recién conquistado ponen el broche de oro a una temporada irrepetible.

El Real Madrid aterrizaba en Marrakech con el convencimiento de que el último título en juego del año regresaría con ellos de vuelta a casa y no reservaron esfuerzos para lograrlo. Las semifinales le enfrentaban al Cruz Azul mejicano y lo solventaron con un rotundo 4-0 (Ramos, Benzema, Bale e Isco). El equipo merengue pareció jugar en casa debido al entusiasta y emocionado apoyo de una afición que se entregó sin condiciones a los de Ancelotti.

En el transcurso del enfrentamiento Ronaldo intentó una rabona, tal vez como el único recurso posible, para tratar de anotar un gol y las críticas, tan incomprensibles como desafortunadas de algunos medios, señalaron al actual Balón de Oro como prepotente. E incluso algún comentarista llegó a descalificarle por su acción. Resulta cuanto menos curioso que un futbolista que trata de dar espectáculo sea increpado y, sin embargo, las acciones violentas que en ocasiones atentan claramente contra su integridad física, no reciban la misma dureza.

Con el ambiente ya enrarecido la final ante San Lorenzo comenzó también con polémica debido a que el equipo argentino solicitó el cambio de colegiado a la FIFA alegando que podía favorecer al equipo merengue y, amparándose en los estatutos del torneo, que impiden que el árbitro sea de la misma confederación que alguno de los finalistas, logró cambiar al portugués Pedro Proenca por el guatemalteco Walter López Castellanos (CONCACAF).

Los actuales campeones de la Copa Libertadores, comenzaron a disputar el partido desde los medios de comunicación, y su presidente, Matías Lemmens, no dudó en arremeter contra Pepe (“el Madrid no debe temer un juego violento. Al contrario, San Lorenzo debe tener cuidado con Pepe”) y contra la supuesta influencia del conjunto blanco (“nadie puede ocultar el poder del Real Madrid en capacidad de lobby y en jugar este tipo de partidos”).

Pero el deporte siempre está por encima de todo y cuando el árbitro pitó el inicio todo quedó al margen. Cada conjunto empleó sus armas (los de Ancelotti, 4-3-3, dominaban el control del balón y protagonizaban las ocasiones y los de Bauza, 4-2-3-1, frenaban todas las acometidas con dureza) hasta que en el 37 llegó el premio para los madridistas con el gol de Sergio Ramos de cabeza tras un saque de esquina lanzado de un modo perfecto por Kroos. Pero la alegría duró poco ya que Marcelo se tuvo que retirar unos minutos después lesionado (le sustituyó Coentrao).

La segunda mitad continuó con los argentinos en su área, sin querer el balón, con una agresividad defensiva excesiva y con el Madrid llevando la iniciativa en todas las líneas aunque falto de suerte en los últimos metros y sin la brillantez típica de los últimos duelos. Fue en el 51 cuando un individualista Bale anotaba el 2-0 a pase de CR7 y llevaba la tranquilidad al marcador. Los minutos restantes sobraron ya que el juego se detenía por las faltas continuamente y apenas había emoción en las áreas. Ronaldo, Benzema y Bale perseguían el gol sin suerte y San Lorenzo apenas inquietó a un Casillas, que disputaba su partido 700 defendiendo la portería blanca. De este modo, con más sentido práctico que brillantez, se proclamaba el Madrid campeón y situaba en 22, el número de victorias conseguidas de modo consecutivo.

Ramos fue reconocido con el Balón de Oro del torneo y un Ronaldo, que no saludó a Michel Platini, con el de Plata, y además, el grupo se llevó el premio al Juego Limpio. El capitán merengue conquistaba el cetro mundial por cuarta vez en su historia y levantaba un trofeo que no tenía el club en las vitrinas de su museo (las tres Intercontinentales logradas en 1960, 1998 y 2002 eran con otro formato, a partido único) para cerrar un año histórico.

Los campeones disputarán un amistoso el próximo día 30 en el Sevens Stadium de Dubai ante el Milan y comenzarán el 2015 en Mestalla ante el Valencia el 4 de enero a las 17:00 horas en el campeonato liguero. Visitarán el Calderón tres días después para disputar a las 21:00 horas el partido de ida de los octavos de final de la Copa del Rey.

Real Madrid: Casillas; Carvajal (Arbeloa), Pepe, Ramos (Varane), Marcelo (Coentrao); James, Kroos, Isco; Bale, Benzema y Cristiano.

San Lorenzo: Torrico; Buffarini, Yepes (Cetto), Kannemann, Mas; Mercier, Ortigoza, Kalinski; Verón (Romagnoli), Barrientos y Cauteruccio (Matos).

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