Un lugar en el otro

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Se abre la puerta con un lento crujido.
               Sin tocarla, se abre en silencio tenebroso.

Un amor que nos separa es lo que tenemos,
               rendija de luz que ahuyenta demonios.

Con temblores de preocupación el viento arrastra.
               La experiencia literaria como exaltación a lo falso.

El hombre ha venido a buscar a la ciudad enferma.
               El virus de la ignorancia es su verdugo, nos arrastra.

La gruesa factura de los calendarios atraviesa los años,
               como brisa de mar que es cálida pero quema en infierno.

Los corazones como músculos que bombean sangre.
               El alma como un peso inexacto e incomprensión galopante.

Fuente de la imagen:
http://www.periosia.blogspot.com

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