Un juicio injusto

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Baltasar Garzón

El magistrado Baltasar Garzón ha sido condenado a una inhabilitación de once años por las escuchas del “Caso Gürtel”, pero la reacción ciudadana ha sido contraria a la sentencia. Los ciudadanos no han dudado en tildar de “fascista” al Tribunal Supremo, al considerar que éste ha castigado la iniciativa del juez de investigar los crímenes franquistas. Además, los medios internacionales han criticado abiertamente la imputación de Garzón, cuyo único objetivo consistía en cerrar definitivamente una herida que lleva abierta demasiados años.

“Un día muy triste para la Justicia”, afirmó uno de los funcionarios del Juzgado de Instrucción Número 5 de la Audiencia Nacional ante la condena que inhabilitaba durante once años al juez Garzón. El pasado 9 de febrero, el magistrado fue condenado por las escuchas ilegales del “Caso Gürtel” y, en consecuencia, destituido de sus funciones. A su vez, la Unión Progresista de Fiscales (UPF) emitió un comunicado donde señalaba que la sentencia “resulta absolutamente desproporcionada”, y que tendría “consecuencias” en cuanto a la persecución de los delitos de corrupción, al resultar condenado únicamente el instructor.

El 10 de febrero, tan sólo un día después de la sentencia, la presidenta del Consejo General del Poder Judicial, Gabriela Bravo, salió en defensa de la institución: “Entiendo que parte de la ciudadanía no comparta la resolución, pero me parece intolerable que se les llame fascistas por eso”. Luego, hablando acerca de Iñaki Urdangarin, aseguró que “no todos los imputados son iguales”.

En efecto, los ciudadanos han podido comprobarlo con Francisco Camps, quien fue declarado “no culpable” pese a existir pruebas tan evidentes como las conversaciones telefónicas que le implicaban en la trama criminal. Y habrá que estar pendiente del “Caso Palma Arena”, no vaya a ser que también quede en agua de borrajas. Por su parte, el Gobierno dio a conocer su opinión a través de Soraya Sáenz de Santamaría: “Me preocupa esa imagen que se está intentando trasladar de España. Tenemos unas instituciones democráticas”.

La condena a Garzón ha sido por las escuchas en el “Caso Gürtel”, pero la opinión pública ha relacionado la resolución con el caso de las víctimas del franquismo. No obstante, condenar al juez por este caso va a ser difícil, si no imposible, máxime cuando Amnistía Internacional ha rechazado la imputación de Garzón por investigar los crímenes de una dictadura. Por su parte, la propia ONU se ha reservado su opinión acerca de la inhabilitación del magistrado, pero ha pedido investigar el franquismo, derogando la Ley de Amnistía de 1977 por incumplir la normativa internacional en materia de Derechos Humanos.

Así pues, nadie cuestiona la sentencia concreta del “Caso Gürtel” ni la que pudiera salir del juicio acerca del supuesto cohecho por los cursos de Nueva York. Simplemente, la población considera que sí existe relación entre la inhabilitación del magistrado y su iniciativa de investigar el franquismo. Así lo han contemplado grandes medios de comunicación internacionales como el diario norteamericano The New York Times, que en uno de sus editoriales escribió: “El juez Garzón es sin duda una persona extravagante y en ocasiones se ha extralimitado, pero perseguirle por indagar en los crímenes del franquismo es un delito contra la justicia y la historia”. Por su parte, el diario francés La Vif tituló el 25 de enero, días antes del juicio: “Garzón, ¿la última víctima de Franco?”.

Fotografía: Ukberri.net/Elfer

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