Un gol que perdura 30 años

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En plena fiebre futbolística por los cuatro clásicos entre Real Madrid y FC Barcelona que estamos viviendo en las últimas semanas, creo que es importante recordar una efeméride que tiene mucho valor. En este 2011 se cumplen 30 años de la primera liga que conquistó la Real Sociedad de San Sebastián. Tras un campeonato muy igualado, el equipo vasco logró alzar el título con muchísimo sufrimiento gracias a un gol de Jesús Mari Zamora en el último minuto del partido que les medía al Sporting. La tarde del 26 de abril de 1981 más de 10.000 guipuzcoanos se desplazaron hasta Gijón para ver en directo un partido histórico. La alineación de la Real Sociedad en ese partido estuvo compuesta por Arconada, Celayeta, Górriz, Kortabarria, Olaizola, Diego, Alonso, Zamora, Idígoras, Satrustegi y López Ufarte. En la segunda parte jugaron también José Mª Bakero y Larrañaga.

Tres décadas después, Zamora sigue recordando aquella gesta::

“El partido comenzó muy bien, ya que Kortaberría marcó de penalti antes del minuto 10. Pero dos goles de Mesa, uno al final de la primera parte y otro al inicio de la segunda, dieron la vuelta al encuentro. Perdíamos 2-1, y con la victoria del Madrid en Valladolid ese resultado no nos servía. Necesitábamos un gol, pero no llegaba. Estábamos desesperados sabiendo que no podíamos fallar a una provincia entera. Todo se aceleró cuando nos comunicaron que el partido del Madrid había terminado. Teníamos que echar el resto y no nos podíamos quedar tan cerca de la gloria. De repente me vi en el área con la pelota en los pies. Entre varios defensas del Sporting, Castro y toda la lluvia que estaba cayendo, decidí tirar. Y fue gol. Nos avalanzamos sobre la valla del fondo norte. Se me ponen los pelos de punta al recordarlo. Estuvimos más de un minuto abrazándonos. La gente lloraba con nosotros, las banderas blanquiazules lucían en el cielo asturiano como si fuera un día soleado. Cuando el balón se puso de nuevo en movimiento, yo me olvidé del partido y me dediqué a contar mentalmente los segundos que tardaba el árbitro en pitar el final del partido. Cuando llegué a once, escuché tres pitidos. Éramos campeones de Liga. La afición del Sporting quería que ganara su equipo, pero cuando marcamos el gol muchos se dieron cuenta de que era un triunfo del fútbol modesto y lo celebraron con nosotros”.

Pese a tener todos los recuerdos tan frescos, Zamora reconoce no haber visto aquel partido muchas veces:

“Lo tengo grabado en vídeo, pero sólo lo he vuelto a ver en fechas muy señaladas. La mayoría de las veces son los periodistas los que quieren grabar mi cara viendo en televisión el momento en el que el balón entra. Y sí, me emociono. Me vienen a la mente los momentos previos al partido, cuando en el trayecto del hotel al estadio todo el mundo nos daba ánimos. Yo repito una y otra vez que el fútbol es muy injusto. Es cierto que mi gol nos dio el título, pero no hubiéramos sido campeones sin el trabajo de todo un año. Mi gol representa el esfuerzo de un club entero durante una larga temporada’’

La Real es uno de los grandes de nuestro fútbol. A día de hoy sufre por mantener su sitio en Primera, lugar del que nunca debió salir y que recuperó la pasada campaña tras varias temporadas en Segunda División. A día de hoy es imposible que un equipo como el donostiarra pueda ganar una liga. El fútbol se ha convertido en un negocio y como los ricos ganan más que los pobres, estos últimos no pueden competir con ellos de igual a igual como ocurría antes. Por ese motivo tienen más mérito las hazañas del pasado y nuestra obligación como periodistas es seguir recordándolas para que no queden en el olvido.

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