Un desafío a la Historia

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Nadie los esperaba. Numerosos equipos de primer nivel se han cruzado en su camino y, gracias en gran medida al buen hacer de un entrenador experimentado, supieron cómo enfrentarse a ellos sin complejo de inferioridad. Sus vecinos cayeron. Chelsea y Arsenal se marcharon de Europa y dejaron a Londres con tan sólo un equipo en competición europea. El Fulham FC, un modesto equipo del suroeste de la capital inglesa, está en semifinales de la Liga Europa. Vuelve el espíritu del 75.

“We are Fulham” y las facciones varoniles del idolatrado Johnny Haynes. Dos símbolos de una afición que abarrota en cada partido el ribereño Craven Cottage, funcional estadio alejado del lujo de sus vecinos de Stamford Bridge. Su modestia no impide que uno de los hombres más influyentes de Londres, el egipcio Mohamed Al Fayed (dueño de los famosos almacenes Harrod’s), sea desde 1998 el dueño del club. El ascenso a la Premier League en un tiempo récord fue su carta de presentación hace más de una década; las semifinales de la Liga Europa, un síntoma de trabajo bien hecho.

Shakhtar Donetsk, Juventus y Wolfsburgo. Los tres han caído a manos de un equipo inglés que nada en aguas tibias en el mar de la Premier League. Roy Hodgson, un trotamundos del fútbol, se hizo cargo del equipo en 2007. Gracias a él, el Fulham tiene identidad definida: sobriedad en la portería, buena organización en defensa, más fuerza que habilidad en el centro del campo y, arriba, un delantero en racha. El ariete Bobby Zamora es otro de los culpables de los buenos resultados del equipo, aunque esto no parecer ser garantía suficiente para una convocatoria con Inglaterra en el próximo Mundial de Sudáfrica.

Chelsea y Fulham coexisten en el mismo barrio. Más al norte se sitúa el estadio del Arsenal, Emirates Stadium, así como White Hart Lane, campo del Tottenham Hotspur. En el oeste está ubicado otro de los equipos históricos, mítico United de Londres: el West Ham. Gran cantidad de clubes se diseminan por el resto de Londres en divisiones inferiores: Crystal Palace, Queens Park Rangers, Millwall, Charlton, Brentford… Aunque ninguno de todos ellos puede presumir de dos cosas: estar vivo en Europa y ser el club más longevo de Londres.

Vuelve el espíritu de mayo de 1975. Aquel mes Fulham vivió uno de sus momentos históricos más memorables: la disputa de la final de la Copa Inglesa en Wembley. Busby, Mellor, Mitchell… y, sobre todo, el viejo capitán de la selección inglesa, Bobby Moore, jugaron un partido trascendental frente a un superior West Ham capitaneado por Billy Bonds. La ilusión vuelve a inundar las calles del barrio, que anhela la presencia del Fulham en una final 35 años después. Sólo el Hamburgo se puede interponer en el camino de los ingleses. Come on, Fulham!.

Fuentes del texto:
TURNER, Dennis. Fulham. The Complete Record. Breedon Books. 2007.
www.uefa.com

Fuentes de las fotografías:
www.fulhamfc.com
www.guardian.co.uk

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