"Todos tenemos nuestro Bombay"

0
196

De izq. a dcha.: Pedro García, William Rodríguez, Jauma Sanllorente y Eduardo VerásteguiEl segundo congreso de jóvenes con valores ha traído como invitados a Eduardo Verástegui, EmilioCalatayud, Wiliam Rodríguez, Pedro García Aguado y Jauma Sanllorente. Resaltan el “proceso de tenacidad y generosidad” La ayuda a los demás fue uno de los ejes fundamentales”.
Jauma Sanllorente dejó su vida en Barcelona para irse a la India para rescatar un orfanato al percatarse del problema de la prostitución con los niños. A raíz de su experiencia fundó una ONG, Sonrisas para Bombay, en la que colabora con los indios, “porque ellos saben cómo actuar”. Además, “no hace falta irse tan lejos para cambiar el mundo”, porque “todos tenemos nuestro Bombay”, asegura. “A veces la ayuda empieza en el ascensor de nuestra casa, con una sonrisa”. Insistió en la fidelidad de entrega siendo útiles a los demás, “porque para uno mismo no tiene sentido.  Lo que me mueve a seguir es el resultado que veo de mi trabajo en los demás”.Ante la incredulidad de muchos jóvenes se pregunta, “¿por qué tienes que esperar a tener una tragedia para cambiar de valores?, ¿por qué esperar a cuándo sea mayor? El momento es ahora”, espetó.

“¿A quién ayudaste hoy?” preside su cama
William es el único superviviente ileso del atentado de las torres gemelas. Su fuerza era la posesión de una llave maestra capaz de abrir todas las puertas. “Con esa responsabilidad, ¿qué hago yo? Tomar esa información y experiencia y transformarla.” No dejó de ayudar en ningún momento, a pesar de los obstáculos que tuvo que atravesar, incluso confundiéndose con extranjero.”Tuve que mentir a mi madre, porque volví a entrar”, comentó emocionado. Por primera vez en mi vida dije: “¡Dios mío, ayúdame!”. Se sorprendió a sí mismo al ser capaz de estar varios pisos por encima de los bomberos. “No me había dado cuenta de que yo limpiaba todos los días 110 pisos”.

Trabaja como activista, pues  “de 1,7 billones de dólares recaudados para los hispanos, tan sólo habían recibido un 3%”, por lo que decidió organizar el primer grupo de víctimas del 11-S reuniendo a los damnificados de habla hispana. Alentó a los jóvenes con su ejemplo: “Si yo sin ningún tipo de entrenamiento fui capaz de hacer eso, ¡vosotros, con la formación que recibís podéis hacerlo 100 veces más!”

“No todo vale, hay que intentar saber que se quiere”
Pedro García Aguado, “Toto”, fue jugador de Waterpolo en cuatro JJ.OO y lo dejó por verse inmerso en las drogas. “Lo mismo puedes estar arriba o abajo”. Insistió en saber dar el juicio crítico necesario, “saber decir que no”.  Del fracaso se obtiene una gran lección”. Animó a la juventud a “buscar aquello que les mueve” y previno de no buscar la aceptación en los demás, “fomentar los valores personales y aceptarse a uno mismo”. En su equipo les enseñaron a ganar, “pero no a llevar después el éxito. El exceso de control es peligroso”.

“Hay que recuperar los valores”
Eduardo Verástegui, productor y actor de “Bella”, pretende hacer un cine diferente, que eleve la dignidad del ser humano. Se percató del ingente poder de los medios de comunicación cuando un admirador empezó a tomar drogas como su personaje en la telenovela.  Fundó su propia productora para  terminar con “la imagen negativa de los latinos en Estados Unidos y enaltecer la dignidad de la mujer”. Los jóvenes necesitan “recuperar los valores”. Uno de los principales problemas está en “los caminos que prometen esa felicidad anhelada no son correctos y nos vemos engañados. Después nos topamos con el vacío, el desamor, el fracaso y las heridas. Por eso, tenemos que caminar con un corazón sincero, humilde y honesto buscando la verdad, no lo cómodo ni lo más rápido. Eso nos va a hacer libres y a dar esa felicidad”.  Así ha descubierto que “el éxito está en ser personas de valor, íntegras, y lo demás ya vendrá por sí solo”.

El juez Emilio Calatayud dejó claro que “quien lo hace, lo paga”, pero siempre con sentencias ejemplares. Así mostró varios casos como asistir a la zona traumatológica quien ha tenido un accidente por ir en moto ebrio o limpiar la fachada del edificio de juzgados por haber escrito con los conductos de ventilación en una sala judicial. Da mucha importancia a la educación, “algo fundamental”, por ejemplo, entre sus famosas condenas figuran sacarse el graduado escolar, el carnet de conducir. En el caso de los inmigrantes “¿cómo va a haber reinserción si no conocen el idioma?, pues lo primero será aprenderlo”. El juez granadino ante abusos a niños discapacitados les manda a los hospitales a compartir un rato con ellos y hacerlos reír.

Fuente de la fotografía:
Servimedia

Dejar respuesta