"Todos los caminos están abiertos" de Annemarie Schwarzenbach

0
293

Iniciar la lectura de esta obra es poner la marcha y emprender un viaje en coche hacia los Balcanes, Turquía, Irán y Afganistán. Nos acompañan y nos guían la reportera Annemarie Schwarzenbach y su amiga, la escritora Ella Maillart. Partimos en un Ford cargado de material fotográfico, en 1939, cuando se inicia la gran guerra en Europa. Seremos testigos del estallido del mundo en fragmentos, del espíritu de una época y de las angustias de una generación, a través de los ojos de la cautivadora Annemarie, el “ángel devastado” según Thomas Mann.
Todos los caminos están abiertos es una selección de los textos que Annemarie escribió sobre esa larga aventura en coche. En ellos se refleja su deseo imposible de fuga, marcado por la tragedia bélica y un atormentado anhelo de felicidad. Las espléndidas imágenes contadas y la sensibilidad de estos escritos nos adentran en el mundo fascinante de esta viajera.

Son la cultura y los paisajes de estos rincones del mundo desde la mirada de Annemarie, una joven que encontraba en la escritura la única manera de combatir la angustia y la sensación de traicionar a su familia, que la acosaba cuando quería ejercer su libertad.

En 1932, Annemarie había comenzado a consumir morfina y se había hecho adicta, quizá intentando huir de la angustia que la devoraba. Aunque no se sentía con fuerzas para luchar contra el nazismo, por aquellos años, había sido partícipe de la creación de una revista de oposición a Hitler en la que colaboraron personajes como Aldous Huxley, Heinrich Mann, Bertolt Brecht, Joseph Roth, Ernest Hemingway, Albert Einstein y Jean Cocteau. Cuando comienza el viaje con Ella, ésta se da cuenta de las angustias de su amiga y trata de ayudarla. El asombro que despiertan en las ciudades por las que atraviesan es notable pero recibirán hospedaje. Con el tiempo, las amigas tomarán diferentes caminos.

Annemarie Schwarzenbach (Zúrich 1908-Sils, Engadina, 1942) vino al mundo en una familia muy conservadora de grandes empresarios suizos. Mantuvo durante toda su vida una relación atormentada con su madre, Renée Wille, hija de un comandante en jefe del ejército, que en muchos aspectos educó a Annemarie como si fuese un varón. En 1930 conoció a Erika y Klaus Mann, los hijos mayores de Thomas Mann, con los que entabló una amistad íntima además de enamorarse de Erika. De 1931 a 1933 vivió en Berlín, donde comenzó a escribir relatos y novelas y a movilizarse contra el nazismo. Doctora en historia, arqueóloga y reportera, entre 1934 y 1941 emprendió innumerables viajes por Asia, África, Europa y Estados Unidos, la mayoría en automóvil con amigas fotógrafas o escritoras. Su agitada vida, marcada por la adicción a la morfina, los intentos de suicidio y la búsqueda desesperada de libertad acabó a los treinta y cuatro años tras un accidente de bicicleta. Muerte en Persia, el primero de sus libros traducido al castellano, apareció en esta misma colección.

Posfacio de Roger Perret
Traducción de María Esperanza Romero
Paisajes narrados, 29
Páginas: 182
Precio con IVA: 14 euros
Fuente: Editorial Minúscula y
www.viajeros.com

Dejar respuesta