Tierno Galván: modelo de Alcalde

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“El mejor alcalde de Madrid, el mejor alcalde de España, el viejo profesor, el maestro de tantos y tantos, descansa ya en paz”. Con estas palabras, el que luego fuera su sucesor en el cargo, Juan Barranco, confirmaba a las 23.20 horas del 19 de enero de 1986 la muerte de Enrique Tierno. Tenía 67 años. Llevaba once meses sufriendo un cáncer de colon que finalmente se extendió por el hígado y acabó por paralizar las funciones de este órgano. Hace más de 21 un años de su muerte y mucha gente todavía no le ha olvidado. Hizo de Madrid una ciudad distinta y mejor. Hoy los candidatos a la alcaldía se llenan la boca de recordarle. Sobre todo un Miguel Sebastián que ha recurrido al “viejo profesor” de manera desesperada para intentar reducir su distancia con Gallardón en las encuestas.  Saben que la ciudadanía le tiene grabado en su memoria. Para aquellos que no le recuerden les hago un relato breve de lo que fue su vida política.

Su vida
Enrique Tierno Galván nacía el 8 de febrero de 1918. Su residencia se encontraba en Madrid, pero tenía otros dos lugares en su corazón. La sierra de Madrid y la provincia de Soria, en la que le gustaba veranear junto a su familia. Buen estudiante y asiduo lector, desde pequeño Enrique Tierno adopta posiciones anarquistas, que no cambiaron durante la Guerra Civil. En ella tuvo la oportunidad de conversar y entrevistarse brevemente con políticos de la talla de Azaña, Besteiro o Negrín, del que se confiesa  profundo admirador, y con uno de los grandes escritores universales, Ernest Hemingway. Todos estos episodios han sido desmentidos por el periodista derechista  y radical, Cesar Alonso de los Ríos en su obra Toda la verdad sobre Tierno Galván.

El apodo de “viejo profesor” se lo puso su primer colaborador, Raúl Morodo, por su aparente envejecimiento cuando apenas tenía 35 años. Era Doctor en Derecho y licenciado en Filosofía y Letras. Fue uno de los catedráticos que hicieron oposición en la sombra y desde dentro, al franquismo. A partir de los años 50 empieza a entablar relaciones con el socialismo y el PSOE. Su visión anarquista había pasado a lo que él llamaba “anarcosocialismo”.

Fraga y Carrillo
Ese socialismo popular y democrático que prácticamente defendió durante toda su vida no le impidió establecer amistades con políticos de diversa índole. Dos ejemplos muy claros son Manuel Fraga (íntimo amigo del profesor) y Santiago Carrillo. Del primero, Tierno decía que “ha quedado oscurecido un aspecto de su carácter que se compone de un fondo de bondad natural y comprensión de los demás”. En cuanto a la política se refiere, siempre defendió el talante democrático de don Manuel, calificándolo de “liberal con tendencias conservadoras”. Precisamente Fraga conoció a Carrillo porque Tierno se lo presentó. Con el líder comunista, Tierno mantenía una cordial amistad al que tildaba de personaje de Graham Greene; “calmoso, indiferente, casi rozando el misterio”.

Relaciones tensas e intesas entre socialistas
No tan buenas relaciones mantuvo con los socialistas que a la postre acabarían “comiéndose” a su partido. El primer paso fue fundar su propio partido, el PSI (Partido Socialista del Interior), tras la renovación de la ejecutiva del PSOE en Toulouse en 1972, donde triunfó Felipe González (Isidoro) en detrimento de Nicolás Redondo. Esto Tierno no lo veía con buenos ojos. “Comprobé cierto engreimiento por parte de los representantes del PSOE renovado. Su actitud y talante no resultaban especialmente compartibles. A veces están demasiado ocupados de sí mismos”. Posteriormente fue matizando su opinión sobre la nueva ejecutiva, en especial de Alfonso Guerra y Felipe, a los que consideraba como “colegiales”. La verdad es que Tierno siempre creyó ser superior política e intelectualmente a ambos.

Tierno, al igual que el PSOE, fue determinante en la Junta Democrática y la Plataforma de convergencia democrática. A partir de ahí, una carrera para las primeras elecciones generales. En 1977 Tierno fue el primer político en reunir 25000 personas en un mitin político, con su renovado PSI, ya entonces había cambiado de nombre, se llamaba Partido Socialista Popular (PSP). Las elecciones prometían mucho para el veterano intelectual. Él se veía como Presidente de la III República. Pero para eso debía obtener un buen resultado electoral y ganar a su auténtico rival, el PSOE. La realidad le puso en su sitio. El PSP obtuvo 6 escaños, mientras que el PSOE 118. Esto condicionó toda la carrera política del viejo profesor, que inevitablemente quedaría vinculada al PSOE, tras la cena mantenida con su Secretario General, Felipe González, en la que acordaron la absorción del PSP por el PSOE, siempre que éste último se hiciera cargo de la deuda del partido de Tierno.

Constitución y Alcaldía
En 1978 de nuevo llegó otra decepción para Tierno Galván, y una vez más propiciada, esta vez por sus ya compañeros socialistas. De los siete ponentes constitucionales, tres pertenecían a UCD, dos al PSOE, uno a AP y otro al PCE. Uno de esos puestos “socialistas” correspondía a Tierno, pero el PSOE prefirió ceder una vacante a Miguel Roca, de la conjunción de  partidos catalanes. Como compensación se le concedió el borrador del preámbulo constitucional, del que prácticamente no fue tocada una coma. Lo consideraba “digno, serio, progresista y suficiente”. “Menos mal que en lo único importante en que intervenimos salió bien”, aseguraba Tierno.

En la absorción del PSP por parte del PSOE, también se acordó la candidatura de Tierno Galván a la alcaldía de Madrid. No ganó las elecciones, pero se convirtió en edil gracias al apoyo del Partido Comunista. Entonces ser alcalde de Madrid era poco importante. Fue Tierno el que dio prestigio a la ciudad y a la alcaldía. Y es que fue aquí donde el viejo profesor realizó su mejor e incansable tarea política. Estuvo siete años en la alcaldía y convirtió a Madrid en una ciudad abierta; apoyó la “movida” cultural y simbolizó un acercamiento de la izquierda a los ciudadanos, saliendo a la calle no como un político sino como un intelectual. El viejo profesor consiguió conectar con las emociones, las preocupaciones y los sentimientos de sus votantes. En palabras de Carrillo, “Tierno Galván fue un compañero que luchó por la unidad de la izquierda y por los trabajadores, consiguiendo compartir los problemas con la gente y hablar el mismo idioma que sus votantes”. 

Fuentes del texto:
Cabos Sueltos. Enrique Tierno Galván
Diario El País. 20 y 21 de enero de 1986. 20 de enero de 2006.
Fuentes de la fotografías:
http://www.vespito.net/historia/transi/fotos/galv.JPG
http://centros5.pntic.mec.es/ies.enrique.tierno.galvan2/TiernoA2C3.jpg
http://i28.photobucket.com/albums/c209/esaalto/tierno2.jpg

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