Therion: la escenificación de la música

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El grupo sueco de metal actuó en la sala La Riviera de Madrid el pasado sábado 13 de noviembre.

Silencio. Una sala en penumbras. Un escenario iluminado. Los primeros acordes de una canción y una voz femenina que se alza por encima de todo, seguida por una voz masculina a la que se le unen otras dos voces. Las guitarras eléctricas suenan y el público enloquece. Así comenzó el concierto de Therion del pasado día 13 de noviembre en la sala La Riviera.

El recinto abrió sus puertas a las seis y media de la tarde. A las siete salieron a tocar sobre un escenario con un espacio bastante reducido, Loch Vostok y a las ocho, Leprous. Aunque con mucha energía, ambos grupos pasaron sin pena ni gloria, y sólo ante la mención de Therion se apreciaba una fuerte reacción por parte de los asistentes.

El momento que todos esperaban llegó sobre las nueve de la noche, después de un breve arreglo en la disposición del escenario y la inclusión de un piano clásico. La primera canción en sonar fue ni más ni menos la que da título al nuevo disco: “Sitra Ahra”. El grupo fue saliendo uno por uno: Johan Koleberg en la batería, Lori Lewis, soprano, Christian Vidal y Christopher Johnsson con las guitarras, Waldemar Sorychta en el bajo, Thomas Vikstrom, tenor, Katarina Lilja soprano y Snowy Shaw, tenor.

Con los músicos interactuando entre ellos como si de una obra de teatro se tratase, la actuación se desenvolvió con fluidez ante los ojos de los presentes. Las letras contaban historias y las melódicas voces entremezcladas con las notas musicales metaleras y clásicas las hacían cobrar vida. “Wine of Aluqah”, “Typhon”, “Perennial Sophia”, incluso el endiablado “Hellequin” llegó a tomar forma con la inclusión de unas máscaras.

Sin embargo, el homenaje a Mozart con “Dies Irae” logró una ovación atronadora, que sólo se vio interrumpida por más música. “The Siren of the Woods”, “ljusalfheim”, “Ginnungagap”, “Kali Yuga part 3”, “Clavicula” o “Lemuria” -presentada en español por Lily-, fueron sólo algunas de las piezas que sonaron del extenso repertorio de Therion. Finalmente, tras “Unguentum Sabbati” las luces se apagaron y el grupo abandonó el escenario.

Durante unos minutos sólo se oyeron voces que gritaban una y otra vez una palabra“¡Therion!” Nadie estaba preparado para irse a casa. Los suecos no hicieron oídos sordos a las suplicas y no tardaron en volver y lanzarse a tocar “The Rise of Sodom and Gomorrah”. Entonces, Christopher Johnsson dio paso a que Christian Vidal dijera unas palabras. El argentino, emocionado, se confesó ante el público: “Quiero que sepan que hace muchísimos años mi bisabuelo partió para argentina desde acá, y para mi hoy estar acá tocando para ustedes es muy importante y estuve llorando gran parte del concierto”.

Tras una ensordecedora aclamación, Christopher retomó el micrófono: “Después de 23 años la gente aún se alegra de vernos y eso es fantástico”. A Madrid, donde había el doble de gente que en Barcelona, Christopher dedico las tres últimas palabras de la noche: “To Mega Therion”. Una última canción que puso el broche de oro a una noche donde el metal y lo clásico se volvieron a fusionaron a la perfección de la mano de Therion.

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