"The Wonderful World of Christmas" Sings of Elvis Presley

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Un maravilloso mundo en navidad quizá sea algo exagerado, pero el disco del que les vengo a hablar, ayuda a imaginarlo y bastante.
La navidad es ese lugar al que inevitablemente tenemos que viajar una vez al año. Es esa tierra que se vuelve mágica para los niños; y alegre y divertida para los adolescentes. Y es un lugar de encuentro y reunión en muchos hogares. Pero la navidad también pueden ser esos días turbulentos o tristes en los peores casos, o indiferentes en muchos otros. Sin embargo, como es tan cierto que estas fechas han de llegar, lo más apropiado, si es que se es de esas personas a las que ni fu ni fa, es rodearse de todo aquello que reconforta. La música es una buena alternativa, sin duda. A ella se recurre para descansar, para relajarse o para bailar; también la buscamos cuando queremos olvidar. La música tiene el poder de hacernos sentir bien incluso en los días en los que todo pesa. Pero hasta en esos días, tras una canción (tras nuestra canción) todo parece ir mejor.

Melodía y festividad casan bien. Si la música se escucha cualquier día, en esta época, resuenan sin descanso y en cualquier lugar villancicos y “éxitos” para regalar. Algunas de estas melodías pueden ser acertadas, y otras, simplemente se cuelan como sonidos aberrantes más propios de la acción de Torquemada que de la paz y el amor que tanto proclaman. Pero no hay que desanimarse, porque las fiestas también ofrecen bastantes oportunidades para poder huir del caos, del típico grito “¡hay que organizar el salón, que vienen los dieciséis a cenar!”, y de los agobios de mamá y de papá, o los de papá, o los de mamá, o los de cualquier otro amoroso amigo o familiar. En estas fechas, poner la música alta, además de levantar el ánimo, proporciona una atmósfera personal difícil de traspasar.

Lo más correcto, dada la época en la que nos encontramos y tratándose de música, sería conciliar la calidad de la melodía con la celebración. The Wonderful World of Christmas, que es el título de uno de los trabajos de Elvis Presley, cumple a la perfección las características mencionadas. Guste o no la voz y el estilo de este gigante del rock, es uno de los discos que no pueden faltar en nuestra discoteca. Y lo digo porque, a los que no les guste, como el disco es un gran trabajo, siempre podrán sorprender con su esmerado -aunque fingido- gusto musical a sus invitados, (resulta idóneo para cenas navideñas en las que Raphael no encuentra al tamborilero y los peces están hartos de beberse el río).

A los que les guste, no les digo nada, tan solo que vayan pensando en hacerse con él, si es que aún no lo tienen. Eso sí, sólo es una pequeña selección de los temas navideños que Elvis grabó a principios de los 70, es decir, casi al final de su carrera, así que tendrán que ampliar y completar por su cuenta.

Wonderful World of Christmas conjuga suavizando -como no podía ser de otra manera- el estilo más puro del rey del rock en magníficas versiones de clásicos navideños a ritmo de soul y blues. Los coros, de los que siempre se ha dicho que eran los mejores, aquí se confirman. Hay dos temas en particular que me parecen excepcionales: Holly Leaves and Christmas Trees y Merry Christmas Baby. El primero, aunque corto, muestra la voz genuina de Elvis, potente pero comedida pues los temas así lo requieren, y el segundo, bastante más largo y a son de blues, transparenta la voz negra que se hallaba en su interior. La sabia distribución de las canciones es otro de sus aciertos que confiere al disco el adjetivo de “cerrado”; estas dos canciones antes mencionadas enlazan, con lo que cuando acaba la primera, que trasluce la autenticidad del mito, comienzan los acordes de la segunda en los que el profundo sonido de la armónica junto con las irrupciones del piano tan solo se ven superados por el propio cantante. La batería es magistral, un ritmo cansado y contundente, repetitivo, que va frenando y marcando. Es tal el viaje que comienza con esta canción que sus notas nos vislumbran un oscuro garito lleno de humo y alcohol que deja escapar los acordes por sus viejas y tristes rendijas, para ascender y atrapar una calle muy fría alumbrada por la navidad.

The First Noel, It Won’t Seem Like Christmas (Without You), o Silver Bells, son otros títulos que se incluyen en este CD. Una de las canciones que merece especial mención es Winter Wonderland, una canción que reconocerán, y a la que pondrán cara de granulosos adolescentes en comedias de estilo pastel. Pero que eso no les confunda. Es un disco lleno de paz que hará de las gélidas noches todo calor y les proporcionará una acertada y comedida dosis de alegría. ¡Qué lo disfruten!

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