“The artist”, gracias a ‘Dios’

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El 15 de mayo de 2011, día de San Isidro y festividad en Madrid, fue una fecha que quedará marcada en el calendario y a la que habrá que remontarse en el futuro para entender ciertas cosas que han ocurrido desde entonces. Ese día, en la ciudad francesa de Cannes, se vivió una nueva jornada de su prestigioso festival de cine; la jornada no pasó a la historia, pero sí dejó marcado para siempre el destino del séptimo arte.

Thomas Langmann, Jean Dujardin, Berenice Bejo y Harvey Weinstein

En la quinta jornada de la 64 edición del Festival de Cannes, el cine local se encargaba de rellenar el cartel del certamen. Después de los pomposos fastos dejados el día anterior por la marabunta de Hollywood y sus Piratas del Caribe (con Johnny Depp y Penélope Cruz a la cabeza), y en el día previo a la llegada de la mastodóntica cinta de Terrence Malick, El árbol de la vida, y de su principal reclamo, el actor Brad Pitt, había una nueva fecha señalada en rojo en el calendario del certamen, con el estreno de la que, a la postre, sería la película vencedora de la Palma de Oro.

Ese domingo, por tanto, debía ser un día de transición en el festival. Se estrenaba en la sección oficial a concurso la última cinta de los hermanos Dardenne, Le gamin au vélo, que presentaba a los belgas como candidatos de nuevo al máximo galardón, pero toda la atención recayó sobre la película muda francesa The artist, segundo plato del día. La cinta, protagonizada por Jean Dujardin y Berenice Bejo, esposa del director Michel Hazanavicius, había sido incluida en la sección a concurso a última hora, ya que en un principio sólo iba a pasear por el certamen en calidad de “proyección especial”.

La crítica presente en el certamen fue unánime respecto al filme de Hazanavicius, que tuvo una gran acogida y sorprendió a los asistentes en la proyección. Todos coincidían: era una película muda y en blanco y negro, sí, pero bella y emocional; una gran película… “francesa”. Desde Estados Unidos, The Hollywood Reporter llegaba más lejos aún al reconocer el filme como “una cosa especial, perfecta para festivales y para cinéfilos, pero una propuesta difícil de vender fuera de Francia”. Con todo, The artist peleó hasta el final por la Palma de Oro y alzó a Dujardin como mejor intérprete masculino.

Para el gran público, los festivales de cine parece que sólo son un escaparate de cine y glamour, pero hay mucho más. Para empezar, son los lugares donde se firman contratos, se cierran acuerdos e, incluso, se pueden llegar a ganar un Oscar. En esos días de festival, el casi desconocido Michel Hazanavicius había conseguido cambiar el destino de su pequeña cinta muda, que comenzaba a sonar fuerte desde sus silencios formales. Todo gracias al hombre que le abrió las puertas más allá del mundo galo, hasta las del mismísimo Kodak Theatre de Los Angeles.

“Dios”, o “El castigador”, como le conoce la gran Meryl Streep, había cerrado la compra de los derechos de distribución de The artist para darle un empujón internacional y el aterrizaje definitivo en Estados Unidos. Aquella deidad no era otro que el productor y distribuidor Harvey Weinstein, fundador junto a su hermano de Weinstein Company.

Weinstein fue sin duda el gran vencedor de la pasada noche de los Oscar: no sólo hizo posible la estupenda cosecha de estatuillas lograda por The artist, sino que supo vender la película al público americano con maña y curiosidad, consiguiendo además el beneplácito de la crítica y situándo el filme como favorito para cualquier entrega de premios dedicados al celuloide.

Hazanavicius, ganador del Oscar al mejor director, así lo reconoce: “Harvey hizo un trabajo increíble. La manera como piensa en una película, en su audiencia, bajo qué luz la va a exponer, en qué momento… Creo que el presupuesto para la promoción de la película en Estados Unidos es mayor a lo que nos costó hacerla”, aseguró Hazanavicius acerca de una cifra que ronda los doce millones de euros.

El director, Michel Hazanavicius

El productor de la película, Thomas Langmann, ese “hombre loco que dijo un día ‘¡Vamos a hacer esta película!’”, según afirmó la protagonista Berenice Bejo, también se mostraba encantado con la labor de Weinstein: “Puedo decir que realmente se preocupó y creyó que podríamos estar aquí hoy. Creo que es el único distribuidor, incluso con esta película especial, que podría llevarla adonde está hoy”.

Lo cierto es que la Weinstein Co. terminó la noche de los Oscars con ocho de los 16 premios a los que optaba con sus películas. Además de los cinco premios logrados por la triunfadora The artist, hay que sumar los galardones obtenidos por otros proyectos: el de mejor actriz protagonista de Meryl Streep por La dama de hierro, el de mejor maquillaje conquistado por la cinta británica, y el premio al mejor documental, que fue para Undefeated.

El éxito de los hermanos Weinstein ya quedó patente el año pasado cuando su empresa se hizo cargo de la promoción de la película británica El discurso del rey. La exitosa táctica orquestada en este caso fue muy particular: la película protagonizada por Colin Firth y Geoffrey Rush se estrenó inicialmente en una cantidad limitada de salas, con una estrategia que tenía como fin que el “boca a boca” fuera el principal medio de promoción. Posteriormente, se lanzó una fuerte campaña que otorgara el impulso definitivo a la película, llegando al clímax justo antes de la gran cita cinéfila. La película, así, se convirtió en el gran éxito de la noche de los Oscars en 2011, llevándose los galardones a mejor película, mejor director, mejor actor y mejor guión original.

La misma estrategia han usado los hermanos Weinstein para la cinta de Hazanavicius, con la que el éxito ha sido aún mayor, pues en plena era de la tecnología y el 3D, han encumbrado a  una comedia muda, en blanco y negro y, para acabar de rizar el rizo, europea.

“Solo quiero agradecer a mi representante y a Dios, Harvey Weinstein”, señaló Meryl Streep el pasado mes de enero cuando recogió su Globo de Oro como mejor actriz. Palabra de Dama de Hierro.

Fotografías: Warner Bross France/ Ian Gavan/ Paul Buck

 


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