Terrence Ross, ¿sólo un ‘dunker’?

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Tras asaltar la NBA esta temporada ganando el concurso de mates con homenaje incluido a Vince Carter, Terrence Ross ha creado un gran debate acerca de su estilo de juego. Posee una gran capacidad atlética y una enorme facilidad a la hora de machacar el aro, ¿pero es Terence Ross sólo un dunker?

Terrence Ross se coronó como mejor 'matador' de la NBA en Houston. Fotografía: Basketball Schedule
Terrence Ross se coronó como mejor ‘matador’ de la NBA en Houston. Fotografía: Basketball Schedule

El pasado verano se conocía por quién apostaban los Toronto Raptors para el draft de este año. En el puesto número 8, David Stern desveló que éste era Terrence Ross. Desde Canadá se esperaba que el exjugador de la Universidad de Washington diera el salto de calidad a un equipo que, visto lo visto –décimo, a tres victorias de los playoffs–, sigue en sus trece.

Ross es un base que puede jugar en la posición de escolta, y que en sus dos años en la Universidad de Washington destacó por su gran físico, agilidad y gran manejo del juego exterior. Por su gran agilidad ha sabido fabricarse él solo buenas situaciones de tiro de media distancia, donde tiene una buena mecánica, y también en tiros saliendo de bloqueos. Su gran envergadura incluso le permite destacar en la defensa hombre a hombre, y su mejora muscular en estos últimos años le ha hecho aún mejor. Como consecuencia, en estos años en la capital estadounidense ha promediado 15,3 puntos, 6,5 rebotes y 1,4 asistencias por partido.

Sin embargo, en la NBA esa agilidad y esa fuerza las está utilizando para destacar como uno de los mejores dunkers de la NBA. Es decir, uno de los jugadores más habilidosos a la hora de hacer mates. En el pasado concurso de mates, el cual se alzó con la victoria con una enorme ejecución, hizo un tributo a uno de los mejores matadores de la historia de Toronto y de la NBA, Vince Carter. Hace pensar Ross con estos detalles si se está ante un jugador reconvertido al show de la NBA, destacando por ser sólo un buen finalizador ante el aro, o si se está ante un gran base que, aparte de poseer la habilidad de colgarse del aro, da asistencias y tiene un buen tiro exterior.

Su primera mitad de temporada y sus estadísticas hacen pensar en la primera opción. No llega ni a la asistencia por partido, mientras que en Washington destacaba por ser generoso con sus compañeros. Sólo lleva un 39 por ciento en el tiro de campo, un 32 por ciento en el tiro de tres y un 60 por ciento en el tiro libre, algo que para ser un base es un bagaje muy pobre. 6,2 puntos es su media en esta temporada, muy por debajo de la que tenía en Washington, aunque es verdad que sus 16 minutos por partido tampoco le ayudan mucho en mejorarla. A su favor juega que en el equipo universitario el primer año fue muy parecido a este en Toronto, y que es un jugador que tarda en adaptarse, pero cuando lo hace es imparable.

La NBA y todos los aficionados esperan que siga siendo el increíble matador que es, pero que aproveche la gran habilidad que tiene en el tiro exterior y, así, ayudar un poco más a un equipo que tras la marcha de José Manuel Calderón necesita un base que piense en el conjunto.

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