Tanto contaminas, tanto pagas

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El Gobierno plantea nuevas medidas para atenuar la contaminación atmosférica y fija cantidades más elevadas de impuestos para aquellos conductores que posean vehículos en circulación altamente perjudiciales para el medio ambiente.

Flickr - de FattoA mediados de febrero el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ponía a disposición popular el Plan Nacional de Calidad del Aire 2013-2015, incorporando 39 objetivos y 79 medidas que pretenden reducir significativamente las emisiones contaminantes en las ciudades españolas. Entre sus normas destaca aquella referida al impuesto anual de circulación que hasta ahora tan sólo había tomado en cuenta la clase de vehículo y la potencia de su motor. Lo que se propone es que este pago tenga también en consideración la contaminación que emite un determinado turismo a la atmósfera, estando por tanto sujeto a impuestos más elevados según el riesgo que suponga para el entorno.

Un vehículo puede emitir, según sus características, una significante cantidad de gases nocivos para el medio ambiente como lo son el dióxido de carbono, óxidos de nitrógeno y partículas. A través de la implantación de esta nueva medida se pretende incentivar a los ciudadanos a que se inclinen por un transporte más sostenible o que desechen sus automóviles perjudiciales y opten por los nuevos modelos. Según el certamen EcoTest realizado en Alemania el pasado año, de entre 55 vehículos estudiados el Toyota Prius fue el automóvil que mayor puntuación recibió. Las reducidas emisiones de este híbrido lo han convertido en el más sobresaliente del encuentro, combinando motor convencional con motor eléctrico desde su creación hace 15 años.

En la actualidad el Plan Nacional de Calidad del Aire 2013-2015 también incluye medidas como reducir la velocidad a la entrada de las ciudades y establecer zonas de bajas emisiones a las cuales sólo podrán acceder determinados vehículos, cosa que ya llevan haciendo desde hace tiempo países como Alemania e Italia. Además, también se suman a ello medidas más básicas y rápidas de implantar como la identificación de los vehículos en función de su contaminación con pegatinas de colores. Existirán seis categorías distintas que limitarán la circulación de los peores vehículos e incluso podrían suponer la exención de pago en estacionamientos regulados a aquellos coches que empleen tecnologías menos contaminantes.

J. N. B. Bell, miembro del Departamento de Biología en el Imperial College de Londres, trata en la obra “El Impacto del hombre sobre el planeta”, publicada en 2005, la problemática de la contaminación del aire. Afirma que la historia de la misma se inicia realmente en 1285 cuando fue aprobada la primera ley que prohibiría la combustión de carbón en la capital británica. También hace alusión a un informe publicado por Richter y Williams en 1998 y en el cual se establece la calidad del aire en las principales ciudades europeas con más de quinientos mil habitantes. En este listado naturalmente se incluye Madrid y se clasifica, ya en aquel entonces, como un lugar con contaminación “muy elevada”. Con el paso de los años la situación no ha hecho otra cosa sino empeorar y la legislación ha tenido que ajustarse a las circunstancias. Ahora, una vez más, ha tenido que endurecerse la normativa en un intento por mantener a España lejos del primer puesto en países más contaminantes del mundo.

Fotografía: Flickr

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