Suspenso en Matemáticas

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El curso político ha arrancado con fuerza. Gobierno y principal partido de la oposición vuelven con ganas -nunca las perdieron- pero con importantes retos que superar. La confrontación vuelve a ser la asignatura estrella, pero ambas formaciones tendrán que dar solución a aquellas materias en las que siguen tropezando. Una de ellas, las Matemáticas.
Los números del Partido Popular parecen no cuadrar. Ni en Madrid, ni en Valencia, ni en Galicia… Ya conocemos parte del sumario de la trama Gürtel, más de 17.000 folios. La presencia en esas páginas de decenas de rostros de políticos del PP ligados a una presunta financiación ilegal hace necesaria una intervención por parte de su líder. Los populares valencianos se han convertido en el principal foco de atención. Si antaño Francisco Camps se convertía en la mano derecha de Mariano Rajoy, las evidencias de que algo ilegal se ha fraguado en Valencia parecen haber enfríado esa relación.

Dentro y fuera del partido son famosas las formas de prodecer de su número uno. Mariano Rajoy ha mantenido siempre la misma postura desde que en febrero de este año fuera conociendo a través de El País -y por fascículos- conversaciones en las que se desvelaba la relación que algunos miembros populares mantenían con el cabecilla de la trama, Francisco Correa. A cada conversación publicada, silencio del gallego y denuncia contra las filtraciones. Por cada nuevo político implicado, ataque contra Rubalcaba y la Policía. Hasta que le tocó el turno a Camps. “Paco, yo creo en tí”, decía Mariano.

Le tocaron al niño de sus ojos, a su mano derecha. Rompió su silencio para mostrarle toda su confianza. Pero eso fue antes. Ahora, le pide contundencia. Las nuevas evidencias apuntaron a Vicente Rambla y Ricardo Costa, vicepresidente y secretario general de Camps. Evidencias importantes que provocaron que Rajoy moviera ficha, citando a su “querido Paco” a un parador de Cuenca para pedirle contundencia y que se explicara mejor ante los ciudadanos. Podríamos decír que ésta ha sido la semana más tensa para ambos. Pero desde Valencia el mensaje es claro: no se amedrentan ni ante las filtraciones ni ante la dirección nacional del partido. Ellos no tienen nada que esconder.

Las cuentas de Génova están, por tanto, en entredicho. El caso Gürtel se ha cobrado una víctima muy significativa, Luis Bárcenas, el tesorero del partido, el custodio de esos números. Duro golpe para los populares en el mismo momento en el que la Justicia de Valencia exculpaba a Francisco Camps al entender que no haber relación entre los regalos que recibió y los contratos firmados con Orange Market. Pero “Paco” no podrá respirar tranquilo, ya que la Fiscalía exige la reapertura del caso por cerrarse, según argumentan, en falso.

Pero no sólo en el Partido Popular sus cuentas les están pasando factura. Para los socialistas otros números parecen estar convirtiendose en su peor pesadilla. La videpresidenta económica Elena Salgado llevó al Congreso la semana pasada sus propias cuentas, las que el Gobierno estima suficientes para afrontar 2010. Son los Presupuestos Generales del Estado, los primeros con Salgado como titular de Economía -los primeros sin Solbes-.

Antes de que vieran la luz, los presupuestos ya habían sido objeto de polémica durante las semanas anteriores. Rodríguez Zapatero pretendía poner en marcha su nuevo modelo económico para el país, basado en una economía sostenible. Pero los números son tozudos y reflejan que los mayores recortes provienen de Educación y de Ciencia e Innovación. Y es que hay muchos intereses y subsidios que pagar… Por ello, la subida de impuestos era el as en la manga que se reservaba el Gobierno. Sabiamos en un principio que los esfuerzos iban a venir por parte de las rentas más altas, pero nada más. Las largas semanas sin aclaración por parte del Gobierno pondrían en duda su credibilidad, ya bastante resentida desde que empezaran a negar que en España había crisis.

El Gobierno ha llegado a un punto en que negocie lo que negocie, lo tiene dificil. Pero cuando se trata del bolsillo de cada uno, el panorama se ensombrece. Lo importante es no ceder -ya bastante dinero se regaló con la financiación autonómica- y conseguir mejorar entre todos unos presupuestos que nacen ya viciados. En contra tienen incluso a gente de su propio partido, como Solbes o Sevilla.

Pero no es el único problema al que se tiene que enfrentar el Gobierno de Zapatero. Para su permanencia en el poder ha sido fundamental el correcto funcionamiento de su maquinaria propagandistica. Pero desde hace tiempo, ésta empieza a fallar y desde Ferraz empiezan a saltar las alarmas. Saben que tienen problemas para comunicar y eso les puede pasar factura. El último episodio se ha vivido con esta reforma fiscal. La descoordinación ha sido tremenda. Y uno de los ejemplos lo vivimos con Leire Pajín. La secretaria de organización debía tener la mente puesta en Benidorm cuando nos aseguró que con la subida de impuestos pagaríamos ¡un céntimo más! por cada camisa de 40 ó 45 euros…

Viendo las cuentas que manejan en Ferraz, ahora me explico muchas cosas…

Nota del autor: El céntimo Pajín equivale a 78 céntimos del resto.

Fuentes del texto:
www.elpais.com
www.elmundo.es
Fuentes de las imágenes:
www.elmundo.es
www.abc.es

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