Suspendidos en motivación: ¿Generaciones perdidas?

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-Y tú Juan, ¿qué quieres ser de mayor?
-Bombero, como mi papá.
– Unas pruebas físicas, un examen teórico, otro examen médico…
– Juan, te he dicho que no te columpies. Tendrás que empezar a cambiar eso, dice Ana mirándolo seriamente.
-¿Y tú, Laura?
– Yo quiero ser maestra
– Para eso hay que estudiar mucho, tener paciencia y disfrutar con la enseñanza, comenta a la niña mientras le guiña un ojo a la vez que le sonríe.

– Yo no sé que quiero ser, maestra.
– No te preocupes Roberto, debes tener una vocación escondida dentro de tí. Nueve años son muy pocos y las profesiones infinitas.

Hoy en día, cada vez son menos los que quieren ir a la universidad, los que apuestan por un ciclo formativo, los que tienen la ilusión de ser quien se propusieron en un momento dado y decisivo de sus vidas. Cada vez son más, sin embargo, los que arrastrando numerosas materias no encuentran sentido al instituto. Ahora también son niños de nueve años los que suspenden importantes asignaturas en el colegio. Generaciones que, perdidas o no, están a la deriva de la nada, lo que puede significar lo mismo.

El gran problema se encuentra antes de llegar a la ESO. Los niños/as terminan arrastrando ciertas materias que aprueban con escaso esfuerzo, llevándose consigo carencias que, lejos de subsanarse una vez pasada la primaria, terminan entorpeciendo un aprendizaje que quedó truncado hacía bastante tiempo. Darse cuenta de que algo falla es cuestión fundamental para solucionarlo a tiempo.

La enseñanza superior obligatoria irá alejando a los más rezagados, sintiéndose éstos, por otra parte, fuera de la educación que un profesorado imparte a la inmensa mayoría. Fracaso escolar inminente.

Casi 30 de 100 alumnos no terminan la ESO en España. Sin embargo, en un país donde los alumnos/as aprenden a leer en torno a los 7 años, el fracaso escolar no llega al 1%. Finlandia es el país mejor valorado en educación.

Buscar un culpable es una tarea complicada. Las partes involucradas, familiares y pedagogos, tienen en diferente forma un alto grado de implicación. Aunque en Finlandia el maestro se lleva la mayor parte.

El éxito de este modelo educativo reside principalmente en reconocer la labor del maestro. Estudiar magisterio en Filipinas se asemeja a la carrera de medicina en España, donde sólo una buena nota de selectividad permite el acceso a la carrera. Aparte del respeto que el alumno profesa al maestro, éstos son personas muy preparadas; Se enseña en aulas reducidas de alumnos y la dosis de tareas son equilibradas, fomentando, por otro lado, el deporte.

En España, los niños tienen otro concepto de lo que es la persona que enseña. Numerosos vídeos colgados en Youtube corroboran la escasa estima y respeto que hacia ellos mantienen sus alumnos.

De cualquier manera, el niño actual lo tiene todo. Se perjudican sus aspiraciones y no valoran el esfuerzo. Condenados a eternos sermones por suspensos continuos, desconocerán que se aprueba para uno mismo.

Lo que éramos

La infancia de antes no es la misma que ahora. Recuerdo los tiempos de antaño, cuando en la sala de estar, escuchando a lo lejos la televisión, uno se ausentaba en la lectura y, a la vez, estaba pendiente de las voces del aparato. Cuando tras minutos de concentración escuchaba de repente que Esmeralda sufría por el rechazo de su amado. Telenovelas.

Mi abuela siempre acudía puntual a su cita de las cuatro. Yo, a ratos, me sentaba al lado de ella.

Hacer las tareas de clase era, sin embargo, entretenido. María y yo escuchábamos muchas veces cómo nuestras abuelas, sentadas en frente de nosotras, cotilleaban con sus vecinas que algún día seríamos abogadas, médicos, profesoras.

Recuerdo cómo José Luis, otro compañero de la infancia, esperaba ansioso mi llegada para ir juntos al colegio, a cinco minutos donde nos encontrábamos.

Lo que somos

Jamás nadie llegó a imaginar que un futuro que lo prometía todo pudiera abarcar tanta nada. Personas que, en mayor o menor medida, ven cómo generaciones pasadas son tan diferentes a las actuales.

Preguntarse cómo una vez pocos pudieron hacer tanto y hoy tantos hacen tan poco es bastante recurrente. Pero siempre podremos regresar al siglo de las luces y lograr, con algo de imaginación, disipar las tinieblas que algunos arrastran en nuestros días.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=Pr6c0k3yBj0[/youtube]

Fuente del texto:
Video – Reportaje de 10 min aprox.
http://www.youtube.com/watch?v=Pr6c0k3yBj0&feature=player_embedded
Fuente de las imágenes:
http://mcresan.wordpress.com/2008/06/10/fracaso-escolar/
Viñeta:
http://benvingut.blogia.com/2007/053108-fracaso-escolar-.php

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