Susanna

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La inmensa alegría que nos anega al descubrir un libro es aún mayor si está escrito por alguien del que nada sabemos. Cuando esto sucede, rara vez por otra parte, pues solemos tener múltiples referencias de aquí y allá, nada nos importa más que encerrarnos en casa, desconectar el teléfono, adentrarnos en ese bosque de papel y letras con los mismos ojos expectantes y barnizados de ilusión del primer astronauta que pisó la luna.

Hace pocos años experimenté esa misma sensación cuando cayó en mis manos, por mediación de mi padre, un gastado ejemplar de Juventud sin Dios del austriaco Ödön Von Horváth: título y autor que ninguno de los dos conocíamos. Sensación de sorpresa y desconcierto, de intensa felicidad, que renace en mí con el libro que ahora nos ocupa.

Susanna es la última novela de Gertrud Kolmar y fue escrita durante el invierno de 1939, prevaliéndose del silencio de la noche, en un apartamento para judíos donde vivía con su padre enfermo. La cuidada edición de Errata naturae abre cada capítulo con un dibujo y cierra el volumen con unas Notas bibliográficas. A través de ellas me entero de que la autora nace en Berlín, en diciembre de 1894, en el seno de una familia burguesa. Entre 1914 y 1916 compone su primer poemario, Napoleon und Marie (publicado póstumamente en 1955), y obtiene un título de lenguas francesa e inglesa que le permite ser profesora de instituto. A partir de entonces, posiblemente alentada por su padre y su primo el filósofo Walter Benjamín, se vuelca en la creación literaria y encuentra en esta empresa el mejor método para aligerar el fardo de los días.

El argumento de esta nouvelle es muy sencillo. Una institutriz judía, de cabellos grises y ojos cansados, se entera por el periódico del fallecimiento de una mujer a la que conoció hace tiempo. La necrológica aviva las ascuas de su memoria, enciende la antorcha de los recuerdos, y es así como retrocede once años para revivir aquel momento en el que acepta ser preceptora de una bellísima joven pero mentalmente perturbada. Enseguida, las dos mujeres congenian y se hacen amigas; pasean por las calles del pequeño pueblo, saludan a los vecinos, juegan con la nieve, intercambian relatos y hazañas mientras se afanan en la costura, leen libros en voz alta amortiguando el crepitar del fuego y el ruidoso interior de la enferma que se rinde al amor por primera vez…

Narración delicada, directa, urdida con pocos y finos mimbres, cuyo mayor logro es el retrato psicológico de los personajes, la auscultación del alma de la melancólica y enamoradiza protagonista, hermoso y extraño ser ajeno al mundo, de un final tan amargo como el de la propia Gertrud Kolmar y Walter Benjamin y tantos millones de judíos de futuro sin mañana.

Susanna. Gertrud Kolmar. Errata naturae. Madrid, 2010. 112 páginas. 14,50 €.

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