‘Superior’: todos llevamos un héroe dentro

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42675Mark Millar continúa su diálogo interno sobre qué supone ser un héroe con una obra vitalista y visualmente brillante.

¿Quién no ha soñado con ser un superhéroe? Surcar el cielo, salvar el mundo, moler a hostias a la gente y que nadie te diga nada porque son villanos… Simon es el chico que más lo desea de su barrio: paciente de una enfermedad degenerativa que limita su mundo a una silla de ruedas y con su vida social limitada a su único amigo y su madre sorprendentemente joven y guapa, no tiene la vida que un niño normal habría de vivir.

Al menos es así hasta que un día aparece de la nada Ormon, un mono con un traje espacial que le teletransporta al espacio exterior para decirle que le concederá un deseo y que volverá en siente días para explicarle el por qué de este súbito honor.

Qué gran comienzo.

La cosa es que Simon se ve transformado en Superior, un héroe-tributo a Superman. Con un cuerpo que no le pertenece y unos poderes que acaba de descubrir ¿qué hará Simon? En base a estas preguntas Millar, quien lleva años dándole vueltas a la pregunta “¿qué significa ser un superhéroe?” con obras como KickAss, Wanted o Marvel Knights: Spiderman, construye un relato que rechaza casi por completo los aires pesimistas de la deconstrucción para ofrecer una obra sorprendentemente positiva. Este no es uno de esos cómics depresivos y reflexivos sobre gente que utiliza sus poderes recién adquiridos para su propio beneficio. No es de la corriente de Chronicle o Misfits. Es una obra que mira mientras suspira a los cómics clásicos y nos hace ver lo maravilloso que sería que todos dedicásemos algo de nuestra parte para ser mejores personas. La oscuridad que establecieron Watchmen y El regreso del caballero oscuro desaparecen para dar lugar a un relato cuyo positivismo va en constante crescendo.

Durante el camino nos encontramos con una trama decente que, por desgracia, se niega a tocar temas más humanos o sociales para simplemente darnos veinte minutos en otro mundo. Los superhéroes nacieron para distraernos de los males del día a día y aleccionarnos sobre la bondad que hay en nosotros. Con Superior Millar ha querido recuperar ese espíritu, y aunque el discurso más reflexivo y filosófico se vean muy limitados, quien los perdone tendrá entre manos un producto de una brillante calidad visual y que cumple con creces su propósito: entretenernos.

Imagen: portada del cómic a cargo de Leinil Yu

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