SOS: Empresas de comunicación que falsean la información

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Jazztel, Ya.com, Wanadoo, Telefónica, Vodafone y Orange llevan mucho tiempo intentándonos vender la burra. Con tal de captar clientes, han engañado a muchos de ellos ofreciéndoles servicios de los que carecen y llegando incluso a incomunicar a los que no se han dejado estafar. Tras la denuncia de la Federación de Consumidores en Acción (FACUA) a las tres primeras compañías, y la multa de 1,5 millones de euros de la Comunidad de Madrid a las tres últimas, esperemos que hayan aprendido la lección y resuelvan todas las quejas que tienen pendientes en las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC).

Hace ya unos meses que la Federación de Consumidores en Acción (FACUA) denunciaba a Jazztel, Wanadoo y Ya.com por anunciar de forma engañosa servicios de acceso a Internet basados en la tecnología ADSL 2+ a 20 Megas, mientras que la  velocidad real de navegación para los usuarios era, en muchos casos, de la décima parte. Estas compañías se aprovechan de que la mayoría de personas desconocen –pues no tienen por qué saberlo y para eso confían en la información de ellos- que esa tecnología permite en condiciones muy óptimas (prácticamente utópicas para la mayoría de usuarios) velocidades máximas de transmisión de hasta 24 Megabits en descarga de datos pero sólo de 1,2 en envíos, como máximo.

Tras la reclamación de que intervinieran en el asunto la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones, la Comisión de Mercado de las Telecomunicaciones, el Instituto Nacional del Consumo, organismos del Gobierno y la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid, ésta ha aprobado multar con un importe global de 1,5 millones de euros a Telefónica Móviles (611.000 euros), Vodafone (905.000 euros) y Orange (43.100 euros) por incumplir sus obligaciones con los clientes, ya que la mayoría de veces promueven el “habla todo lo que quieras” por un coste fijo sin explicar que sólo es posible con llamadas entre móviles de la misma compañía, por cobrar por envíos de SMS que no han llegado a su destino, por no respetar la petición del cliente de limitar el consumo mensual, por instalar servicios no solicitados como el roaming o las llamadas internacionales y por obligar a los clientes a permanecer ligados a ellos durante un periodo de tiempo. Además, también se les ha abierto un expediente para estudiar si se les debe o no multar con 90 millones de euros por haber aplicado la técnica del redondeo, una práctica prohibida desde el pasado 1 de marzo y con la que habrían ganado un 95% más de lo que les hará devolver la multa.

Imaginaos la cantidad de quejas que ha tenido que haber en las Oficinas Municipales del Consumidor (OMIC) españolas para llegar hasta esta situación. Un caso llamativo es el de una vecina de Torrejón de Ardoz a la que el pasado mes de octubre llamó un telefonista argentino de Jazztel para tratar de convencerle y que instalara en su domicilio Internet mediante su campaña “Que son 20 megas, a ver si te enteras”. La mujer, en un principio estuvo conforme y solicitó que le enviaran el contrato. Para su sorpresa, en la letra pequeña del documento aparecían otras condiciones a las que le habían explicado, razón por la cuál no lo firmó, ni lo envió como le reclamaba la empresa para darle de alta. Pese a ello, Jazztel consiguió la portabilidad de su línea telefónica, hasta ese momento en posesión, desde hacía más de 20 años, de Telefónica. Esta compañía nunca se encargó de verificar con su cliente si quería o no desvincularse de ellos, y pasar a formar parte de Jazztel. La empresa de comunicación argentina comenzó a enviar facturas a la mujer, con importes falsos ya que al avisarles de que no quería pertenecer a ellos le cortaron la línea, y desde entonces no puede realizar ni una sola llamada. Tras presentar una queja en la OMIC de su localidad para poder volver a su situación inicial, Jazztel o no contesta, o alega que debe enviarles un fax para darse de baja – cuando la mujer nunca se dio de alta- y pagar la multa por no estar con ellos el tiempo de permanencia que imponen a sus clientes. En Telefónica, cada una de sus telefonistas da una opinión, pero parece que la que más se repite es la de que esta empresa sólo puede esperar a que Jazztel le devuelva la portabilidad, y que si la mujer no quiere estar incomunicada puede darse de alta de nuevo, hecho que le supondría cambiar de número y pagar entre 30 y 50 euros. Obviamente, la mujer reclama, y está en su derecho, de volver a Telefónica gratuitamente, con el mismo número,  y que Jazztel deje de enviarle facturas falsas, pues es una molestia tener que ir todos los meses a devolverlas al banco. Además, hay a quienes ya les ocurrió hace tiempo lo mismo, y para evitar el pasecito, cancelaron la cuenta, pero ahora se encuentran con el problema de que Jazztel les ha registrado en una lista de morosos. ¡Encima!

Fuente:
www.facua.org
20 Minutos
Fotografías:
www.facua.org
www.e-global.es

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