Sólo un médico puede decirte como usar correctamente los antibióticos

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El uso incorrecto de los antibióticos está creando un grave problema de salud en todo el mundo, pues están apareciendo cada vez con más frecuencia bacterias resistentes a los mismos. El alto consumo de estos fármacos en España, que es uno de los países con mayor índice, ha motivado una campaña divulgativa por parte del Ministerio de Sanidad y Consumo. Bajo el lema “Sin tu ayuda, los antibióticos pueden dejar de curar” recuerdan a la población lo que puede provocar en nuestro organismo la ingesta de estos medicamentos, que en el 30% de los casos se toman sin ser recetados por el médico.

Los antibióticos son uno de los logros médicos más importantes del siglo XX. El descubrimiento de la penicilina en 1928 por parte de Alexander Fleming revolucionó la sanidad. Desde entonces, los antibióticos han contribuido satisfactoriamente a la reducción de las cifras de mortalidad. En las tres últimas décadas se ha popularizado su uso en los países desarrollados y en la actualidad son los fármacos más utilizados después de los analgésicos.

Sin embargo, según informes de la Organización Mundial de Salud (OMS), también ha crecido el abuso o uso incorrecto, lo que entraña un grave riesgo para la salud pública mundial. Los antibióticos, medicamentos que matan o impiden la multiplicación de ciertas bacterias, no son eficaces contra catarros, resfriados y gripes. Estas dolencias están causadas por virus y su utilización en estos casos no sólo es ineficaz, sino que también perjudica.

Por tanto, la automedicación o la administración incorrecta han llevado a la resistencia de las bacterias de los antibióticos, un proceso natural, pero que a medida que ha aumentado el consumo de estos fármacos, se ha incrementada paralelamente su velocidad de aparición. Un fenómeno que se ha notado en España, uno de los países europeos de mayor consumo y tasa de automedicación junto con Lituania, Rumania e Italia, no por una mayor existencia de infecciones, sino porque se utilizan también para tratar infecciones causadas por virus.

No obstante, cuando un médico establece un tratamiento con ellos, éste siempre debe ser completado, ya que si no se erradica la totalidad de los microorganismos que causaron la infección, aquel grupo de pequeñas bacterias superviviente al antibiótico se reproduce y, por un proceso de selección genética, esta nueva generación tiene muchas más probabilidades de resistir en el futuro al tratamiento con antibióticos. Además, crear bacterias resistentes es uno de los efectos más negativos que puede causar el hombre sobre el medio ambiente.

Ante este grave problema de salud pública mundial, ya que la resistencia no afecta sólo a quienes han abusado o los consumen indebidamente sino a la población en general, la Ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, ha lanzado una campaña de concienciación balo el lema “Sin tu ayuda, los antibióticos pueden dejar de curar” para recordar a los ciudadanos cómo deben tomarse los medicamentos: siempre que lo haya prescrito un médico, respetando la dosis, pues si sólo se necesita una diaria, lo recomendable es tomarla siempre a la misma hora, y la duración indicada, es decir, no abandonar el tratamiento aunque desaparezcan los síntomas de la enfermedad.

Fuente: www.msc.es
Fotografía:
www.lagranepoca.com

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