Sobre los afanes conquistadores alienígenas: un ensayo

0
290

Han saltado de las ondas radiofónicas a las páginas de libros y cómics, a las revistas, y por supuesto, su incursión en el celuloide -y también la pequeña pantalla- se ha realizado de un modo tan abrupto que ya son un género popularizado y totalmente aceptado entre los fanáticos de la ciencia ficción. Hablamos, por supuesto, de extraterrestres.

No pasarán las invasiones alienígenas de wells a spielbergAlienígenas y creación artística es un maridaje que siempre ha sabido funcionar. Y por alguna razón, los místicos de la ciencia ficción han insistido siempre en esa oscura vía que retrata a los extraterrestres como criaturas hostiles que visitan nuestro planeta para someter a la especie humana, en contraposición a otras visiones más conciliadoras (como la del tierno E. T., ese inofensivo ser perdido entre dos mundos, o el doméstico comefelinos Alf). Ya era hora de que alguien dedicase un ensayo a este afán colonialista que, desde otras galaxias, se disputa permanentemente la hegemonía del planeta Tierra. Y a ello se ha dedicado Carlos A. Scolari en su ensayo No pasarán: las invasiones alienígenas de Wells a Spielberg, convenientemente editado por los siempre deliciosos Páginas de Espuma (2005).

No pasarán, alejado de cualquier tono enciclopédico, es un libro sobre el que los amantes de la ciencia ficción caerán rendidos. Desde su cubierta, que evoca la impresionante La guerra de los mundos, invita a una interesante lectura centrada en el aspecto de los alienígenas creados por autores como Verne o Wells, sus estrategias, las motivaciones que les conducen a atacarnos y esclavizarnos, y qué mecanismos subyacen a lo que, en apariencia, es la única amenaza que consigue que los terrícolas nos hermanemos para oponer una resistencia colectiva a la dominación, como han propuesto tantas obras.

El punto de partida inexcusable es la ya mencionada obra cumbre de Wells, pero a partir de este inicio la exposición temática se ramifica a lo largo de un texto tan riguroso como ameno. En este trabajo tan elaborado -probablemente único en el mundo en cuanto a propósito de estudio- se incluye, por ejemplo, un breve tratado de la anatomía marciana, que repasa desde los tipos humanoides hasta los invasores gelatinosos o con estructura vegetal. Como es lógico, el concepto invasión conlleva códigos culturales y psicosociales que no permanecen estables a lo largo de los años, y ni mucho menos son comparables entre distintos países. Así, en el apartado La invasión, la política y la metáfora -quizá el más contundente de toda la obra- el autor analiza la relación entre sociología, ideología e imaginario colectivo. Como muestra, el botón de la novela S.O.S. Soucoupes, de B. R. Bruss (1957), que se inicia con el aterrizaje de unos marcianos en territorio soviético, y que no es sino un simple ejemplo de ciencia ficción anticomunista -porque, evidentemente, la literatura siempre ha tenido color-.

La obra no sólo repasa el convulso siglo XX, ya que hacia el final Scolari también apunta las tres producciones cinematográficas que abrieron el actual milenio: Señales, El cazador de sueños y la última versión de La guerra de los mundos, de ahí que el subtítulo de la obra finalice con el director estadounidense. Para completar el extenso trabajo, se incluyen además sendos anexos con recomendaciones que permitirán al lector esquematizar, en términos globales, los principales hitos literarios y cinematográficos del género. Casi una década después de su publicación, y vistas las evoluciones del universo sci-fi, sólo cabe elucubrar respecto a los nuevos terrores colectivos que exorcizará la metáfora de la invasión en la nueva concepción secular.

La imagen principal: portada de America First America Only (circa 1950)

Dejar respuesta