Siria, escenario de crímenes contra la humanidad

0
90

Una comisión de profesionales en derechos humanos de la ONU ha dado a conocer que, debido a la gravedad de los crímenes cometidos en Siria, la organización internacional ha elaborado una lista secreta de presuntos criminales de guerra entre los que figurarían altos cargos del gobierno y funcionarios del país de Oriente Próximo.

La guerra civil en Siria por la instauración de un sistema democrático adquiere un cariz cada vez más negro: lo que empezó a principios de 2011 como una serie de revueltas populares para acabar con el régimen de Bashar al-Assad ha acabado siendo una auténtica matanza de ciudadanos sirios e, incluso, occidentales, como los periodistas Marie Colvin y Rémi Ochlik, que fallecieron el pasado 22 de febrero en la ciudad de Homs a causa de un bombardeo.

La muerte de los reporteros no ha hecho sino aumentar las tensiones entre Siria y Occidente, y la ONU ya ha condenado al primero por la violencia gubernamental  a la hora de reprimir a los ciudadanos, así como por la cantidad de crímenes que está cometiendo el aparato estatal.

El pasado jueves 23 de febrero, diversos miembros de la ONU difundieron que se había elaborado una lista secreta de criminales, formada por funcionarios, militares e importantes cargos del Gobierno, en la que se encuentra incluso el presidente Al-Assad. A los integrantes de la lista se les acusa de cometer crímenes contra la humanidad, como el asesinato de miles de sirios -entre ellos cientos de niños-, el bombardeo de zonas residenciales, la tortura de los ingresados en hospitales y las violaciones en masa de mujeres sirias.

Desde el comienzo del conflicto, cientos de soldados han sido ejecutados al negarse a disparar contra los manifestantes, una prueba más de la dura represión que está desarrollando el gobierno de Al-Assad contra los rebeldes y que la ONU ha catalogado de “inaceptable”. El pasado 4 de febrero, el Consejo de Seguridad de la ONU discutió un proyecto de resolución para sacar del poder al máximo dirigente sirio, pero fue vetado por Rusia y China, lo que ha ocasionado numerosas críticas de diversos países y organizaciones.

El gobierno sirio no es el único que ha cometido crímenes contra la humanidad: diversos grupos de la oposición, amén del Ejército Sirio Libre, también han llevado a cabo graves abusos de los derechos humanos, aunque su violencia no se puede comparar a la protagonizada por el Estado.

Si la situación continúa de esta manera, respondiendo a la violencia con más violencia, la guerra en Siria alcanzará un exagerado número de víctimas, extremo que se podría evitar de dos maneras: o bien Bashar al-Assad consigue reprimir las revueltas y los ciudadanos se dan por vencidos; o bien se da la vía más lógica, en la que el gobierno y las autoridades sirias tomen una resolución pacífica y den paso al cambio que anhelan los ciudadanos, una transición a la democracia que sería la verdadera solución al conflicto.

Fotografía: Pau Barrena

Dejar respuesta