Sin título

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“Vivir es fácil, pero morir es difícil.” Fíjate, en contra de lo que creía yo, salió dicha frase del diálogo de una destacada película norteamericana. ¿Será que la vida es fácil porque nos la dan por cojones y de una manera  y la muerte es difícil porque nos la dan o nos la podemos dar de muchas maneras? A todos nos apetece vivir y a casi nadie morir… ¡Vida fácil, muerte difícil! ¿Pero qué dirían a todo ello los niños de África? Creo que allí es más fácil morir que vivir, ¿no? Ahora me diríais: “Claro que depende del contexto.” Pues, hablemos de nuestro contexto…

Respirar emisiones del CO2, comer hamburguesas XXL, alcolizarse los fines de semana, caminar una vez al mes, ver el Gran Hermano VIP, el Gran Germano de la calle, etc. ¿eso es fácil, no? (Que me disculpen los que todavía no han llegado a la cima de todo ese Everest de actividades, pero verán lo fácil que es). En fin, nuestro contexto. ¿Y si, a los que además de dormir y hacer toda esa mierda de arriba, nos apeteciese complicarnos un poco la vida? Me refiero a complicaciones como estudiar, leer, escribir, conocer, viajar… Si es por estas complicaciones que la frase de arriba dice que “vivir es fácil y morir es difícil”, estoy completamente de acuerdo… Porque complicarte la vida es buscarte la muerte.

Me explico. ¿Cuántas veces a uno le ha entrado ese cosquilleo en el estómago al ver una imagen misteriosa, sabiendo que detrás de esa misma imagen hay algo más que una simple foto? ¿Cuándo se os ha hecho un nudo en la garganta cuando leéis sobre cosas que nunca hemos vivido y viven millones de personas? ¿Cómo se le pone a uno el estómago al escuchar una mentira detrás de otra, sabiendo que es una mentira, pero sin saber tampoco la verdad? ¿Y cuando sabes que tienes razón porque los demás están equivocados, te explicas y razonas, pero sabes que nunca te entenderán?

Bien, pues para que la vida no sea tan fácil como unos dicen, yo me ocupo para que me sea difícil. Y si hay muchos como yo que quieran complicársela, no tienen que hacer mucho más que elegir un tema, un debate, un hecho, una suposición e intentar buscar información sobre ello… La información, queridos compañeros de las Ciencias de la Información, complica la vida. Tanto que si te decides investigar algo porque sí, porque lo sientes, porque te llama desde dentro y desde fuera…, estás iniciando el largo camino de la vida complicada. Porque cuanto menos duermes y más te enteras de cómo va el mundo, más difícil te parece. De cada cosa que te enteras, más crees que te acercas a la eterna agonía del pensamiento para acabar en la oscuridad con los demás pensantes. Cuanto más conoces, más te apetece desconocer porque te enteras de lo mucho que te queda por conocer. Claro que el conocimiento va por etapas. Primero lo que sabes te parece incomprensible, luego ilógico, luego difícil…, pero allí están los amigos periodistas que encima lo tienen que retransmitir y explicar. ¿Porque de eso va lo de informar a los demás, no?

Yo todavía estoy esperando a que alguien me enseñe cómo es eso de informar de cosas incomprensibles, ilógicas e insensatas como las guerras, los ataques terroristas, la violencia de género, el racismo o la incompetencia de los competentes… Y cuanto más me informo, más me desespero.

Fuente la imagen:
http://www.itc.mx/actividadesinst/imagenes/conocimiento.jpg

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