Simplemente Marc

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Las comparaciones son odiosas, o al menos eso es lo que debe pasar por la cabeza de Marc Gasol. A medida que su hermano daba pasos de gigante más allá del charco, el “pequeño” (con 2,13 parece casi hasta insultante referirse a él de este modo) ha luchado contra todo y contra todos para labrarse una personalidad propia, alejada de la alargada sombra del jugador de los Lakers. Se ha empeñado en decir por activa y por pasiva que él no es ni mejor ni peor, que sólo es Marc. Quizás el repetírselo a sí mismo y a la prensa como una letanía, cada mañana y cada tarde, desde hace ya mucho tiempo le ha quitado la presión de ser el nuevo Pau y le ha otorgado un grado de madurez inusitado que lleva camino de convertirle incluso en una versión mejorada del hombre con el que más se disfruta en las madrugadas españolas.

Sus 27 puntos y 16 rebotes en el cuarto partido con los Grizlees han supuesto una auténtica sensación, poniendo patas arriba las hojas de todos los analistas de la gran liga americana. Para los españoles, que tuvimos el privilegio de verle crecer en la ACB, no resulta sino el premio al esfuerzo de un jugador que, la pasada temporada batió todos los registros posibles, incluido el de mayor número de MVP`s de la jornada (superando al mítico Arvydaas Sabonis) en uno de los años con mayor nivel.

Quizás en su capacidad de sacrificio radique la clave de su éxito. En la cuna del egoísmo baloncestístico él no es sino un obrero al servicio de sus compañeros. Cuando toca defender, algo bastante necesario en su equipo, es el primero en hacerlo. Cuando lo que toca es atacar espera pacientemente que le llegue el balón o lo pelea como un guerrero herido cuando sale rebotado, en una metáfora del “aquí estoy yo” al que lleva agarrándose desde sus comienzos.

A medida que pasan los partidos su figura y su caché en la NBA se multiplican así como las comparaciones, no ya con su pariente, sino con nombres como Shaquille O’Neal o Alonzo Mourning. Apodos como “Big Marc” o “La bestia” asoman por el horizonte y en Memphis vuelven a dar gracias a Dios por enviarles un nuevo Gasol. Pau peleó allí hasta lograr su sueño de llegar a un grande, quitándole, a buen seguro contra su voluntad, la posibilidad a su hermano, drafteado por los Lakers, de llegar por la vía rápida a la franquicia angelina. Sin embargo Marc es paciente y sabrá sortear, como siempre ha hecho, un nuevo obstáculo derivado de la fama del 16 de los Lakers. Todo para reivindicarse, no como el “hermano de…” o el “nuevo Shaq” sino como lo que es, simplemente Marc.

Fuente de las imagen:
http://www.diarioequipo.com/img/noticias/24913_2.jpg

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