Simeone y su método conquistan la Supercopa

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El estadio Vicente Calderón se llenó para vivir la vuelta de la Supercopa. Foto: Rastrojo (wikimedia)
El estadio Vicente Calderón se llenó para vivir la vuelta de la Supercopa. Foto: Rastrojo (wikimedia)

El Atlético de Madrid ganó por 1-0 al Real Madrid (2-1 en el total de la eliminatoria) y obtiene su segunda Supercopa de España. Estropeó lo que debía ser la fiesta del fútbol español el comportamiento antideportivo y reiterativo de un Simeone que parece entender el fútbol como una batalla en la que sus normas deben prevalecer sobre el reglamento.

El partido comenzó con un ambiente enrarecido en el club blanco debido al comportamiento poco profesional de Khedira y Di María, que parece que abandonarán definitivamente el club. En cuanto a lo deportivo quedaron resueltas las dudas merengues: CR7 no partió como titular y Casillas fue el elegido. Los de Carletto salieron dormidos y tras un primer aviso de Raúl García encajaron un gol. Mandzukic en el minuto 2 con un potente derechazo, tras un saque en largo de Moyá y el control de Griezmann, anotaba el 1-0. Tras el gol llegaron las ocasiones para ambos bandos protagonizadas por Coentrao, Carvajal y James en el caso blanco. En el 19 la primera amarilla fue para Tiago por protestar y tan sólo unos minutos después apareció el esperpento.

Rondaba el minuto 23 cuando Juanfran se golpeaba en la boca con la rodilla de Coentrao tras una acción de juego y, sangrando, tenía que abandonar el campo. En el 25 James remató con peligro y Moyá paró. Pero en el banquillo colchonero Simeone, que no dudó tampoco en pedir cartulinas para el rival en cada jugada comprometida, entendió que le habían perjudicado al no dejar entrar a Juanfran a pesar de que si el futbolista se cambia la camiseta debe esperar para entrar. Protestó al árbitro y faltó al respeto al linier dándole con la mano en la cabeza, tras haberse encarado con él anteriormente. Fue expulsado y continuó aplaudiendo la labor arbitral, como había hecho desde el comienzo del partido. La primera mitad continuó con Modric, James y Bale intentándolo con más corazón que cabeza y acierto y con Coentrao y Carvajal sobresalientes en la contención. Raúl García y Mandzukic protagonizaron las ocasiones rojiblancas.

Tras el descanso salió CR7 por Kroos y los colchoneros no realizaron cambios. Simeone decidió verlo desde la grada y estuvo dando indicaciones continuamente a Burgos y aplaudiendo las decisiones del árbitro con ironía detrás de su banquillo. Salió más enchufado el Madrid pero se frenó su mejoría con la amarilla que le sacó el árbitro a Modric por un forcejeo con Siqueira que dio alas al Atleti que pudo rematar el partido con un tiro de Raúl que dio en el palo y cuyo rebote sacó un atento Casillas.

En el 50 vio amarilla Koke por agarrar a Modric y, en la siguiente acción Alonso, por hacer una falta a Raúl que, minutos más tarde, propinó un golpe en la espalda al tolosarra aunque no se señaló ni falta. Entonces el partido vio la reacción blanca tras un remate de Raúl en el 56. Ronaldo, Benzema y Varane pudieron empatar pero les faltó fuerza. En el 62 se pidió penalti sobre Bale pero la falta se produjo fuera del área. En el 64 Ancelotti movió el banquillo y salió James entrando Isco. En el 67 Griezmann hizo al borde del área una falta sobre Benzema que le valió la amarilla y dos minutos después se fue Coentrao dando entrada a Marcelo. De nuevo se produjo un arreón rojiblanco con ocasiones para Koke y Griezmann, que en el 72 salió para que entrara Raúl Jiménez.

Continuaba parándose el juego por las faltas y en el 73 vio amarilla Raúl García por empujar a Modric. Simeone seguía con su sorprendente espectáculo en la grada. En el 74 Carvajal cortó una ocasión de Mandzukic y en el 77 vio amarilla Isco por una falta sobre Jiménez. Tras esta acción volvieron los blancos a intentarlo con un centro de un notable Carvajal para Bale que salió desviado por poco y después con una gran vaselina de Isco que cedió al galés que cruzó un tiro que salió desviado.

En el 84 abandonó Mandzukic y entró Cebolla Rodríguez y los madridistas sacaron el orgullo. CR7, Bale y Benzema seguían sin convertir las ocasiones. En el 88 vio amarilla Ramos por una entrada sobre Raúl García. Se fue entonces Raúl y entró Saúl y en la siguiente jugada un providencial Carvajal desbarató otra acción de peligro y un minuto después el árbitro expulsó a Modric por una entrada sobre Cebolla. En el 93 un cabezazo de Ramos calcado al que propició la conquista de la Décima metió el miedo en el cuerpo al Calderón y para cerrar el partido CR7 vio amarilla por una acción sobre Godín. El Atlético se proclamó justo vencedor.

Una pena que el buen trabajo y la superioridad rojiblanca mostrada sobre el césped, quedara empañada por el comportamiento del entrenador rojiblanco. Al Real Madrid no se le puede reprochar su entrega pero se mostró muy dubitativo en muchos momentos y con cierta falta de intensidad que evidenció la falta de forma de algunos jugadores. Ancelotti debe resolver si apuesta por Kroos o Alonso, si coloca en su sitio a James y si le da los galones de la portería a un Casillas que necesita tranquilidad. En el ambiente solo quedó una duda: ¿y si el espectáculo de Simeone lo hubiera protagonizado Mourinho? 

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