Silencio

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Me abraza.
Sus tímidas y frescas manos
se acurrucan en mi abdomen.
¿Miedo?
No temas, te quiero.
Caminemos por aquí, que las flores huelen a tus mejillas. 

Estás muy bella:
Se nota que abril te dio encanto.
Veo ahora tus delgados labios.
Deseo tocarlos… ¡No!
Deseo besarlos.
Tan sólo silencio. 

Pronto el viento,
pronto se irá.
La estrella no es fugaz,
e inmutable quedará.

Y regresas adónde naciste,
y yo, en triste pecado, miserable tentación de querer besarte. 

Aún aguardo,
en la esperanza que cansada de esperar murió,
pues los escabeles tristes
esperan mi descanso eterno,
el tiritar de un cuerpo,
que transita en soledad por la fría noche. 

Al verte a los ojos
me he quedado sin aliento,
mientras dormida en mi hombro te encuentras.
Tan callada y hermosa.
Así te quiero,
libre, viva y latiendo cerca mío.

Fuente de la imagen:
http://www.periosia.blogspot.com

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