Si esto es un hombre

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La Segunda Guerra Mundial fue una fuente de inspiración para un número ilimitado de historias de ficción para la literatura y el cine. Pero entre las numerosas noveladas a veces encontramos la sorpresa de un relato real, narrado por uno de los testigos directos que sufrieron en carnes lo ingrato de aquellos años que golpearon al mundo. Este es el caso, entre otros, de Primo Levi, uno de los pocos internados en los campos de exterminio nazis que sobrevivieron para contarlo. Levi era un judío italiano de ideología antifascista que luchó con los partisanos en aquel país hasta ser arrestado por una milicia fascista en 1944. Los italianos le entregaron a sus aliados alemanes, y su condición de semita contrario a las potencias del Eje no le auguraba un futuro demasiado grato. A sabiendas de que si se presentaba como partisano sería inmediatamente fusilado, prefirió alegar su fe judía y fue enviado a Polonia, al temible campo de Auschwitz, cuya negra existencia ya se conocía en toda Europa. En ese momento comenzó una odisea personal que recogió meses después en su obra cumbre: Se questo è un uomo (Si esto es un hombre).

Sus memorias sobre los sucesos de la Segunda Guerra Mundial se completan con otros dos grandes testimonios, escritos con posterioridad: La tregua, en 1963, y el último libro de Levi, Los hundidos y los salvados, publicado en 1986 poco antes de la muerte de su autor. Sin embargo, una vez transcurridos los años y mirando al pasado con cierta perspectiva, podemos afirmar que de esta trilogía la primera es la obra central. Con todo, la censura franquista y el olvido posterior provocaron que Si esto es un hombre, que se había terminado de escribir en 1946, fuera editado en España cuatro décadas más tarde, en un ejercicio de auténtica idiotez nacional.

La obra es un ejercicio durísimo de memoria en la que se narra el día a día en la vida de un prisionero en un campo de exterminio como era Auschwitz, desde el momento en que es hacinado junto a miles de personas en un tren para ser trasladado, hasta el día de la liberación del campo por el Ejército Rojo el 27 de enero de 1945. Entre ambos sucesos transcurrió más de un año donde la miseria, la degradación y la pérdida de seres cercanos eran los protagonistas cotidianos. Levi nos cuenta a lo largo de los capítulos cómo pensó en suicidarse en varias ocasiones, ya que la sensación de que cada día podía ser el último se hacía demasiado angustiosa como para resistirla durante mucho tiempo. Y un año en esas condiciones, huelga decirlo, es demasiado tiempo. Uno de los detalles más importantes de los que da cuenta la obra es la narración del sistema de “Kapos” que existía en el campo. Esta categoría hacía referencia a algunos presos judíos que colaboraban voluntariamente con sus carceleros nazis a cambio de ciertos privilegios. Las películas “La zona gris” y “Kapó” (esta última de Gillo Pontecorvo) muestran con gran precisión cómo estos Kapos se organizaron en Sonderkommandos, grupos especiales que a menudo lo único que recibían a cambio era retrasar cuatro meses el momento de la muerte, ya que después debía sucederles otro comando especial renovado.

Primo Levi logró superar las vejaciones a las que les sometían los Kapos y las SS a duras penas. De hecho, en la última etapa terminó por no poder evitar contraer una enfermedad derivada de los zapatos mojados que les obligaban a utilizar los nazis. Esto que podría ser considerado casi como una sentencia de muerte para la mayoría, le permitió encontrar una excusa para ingresar en la enfermería aquejado de escarlatina y permanecer allí hasta que se produjo la liberación del campo apenas unas semanas más tarde.

Naturalmente, como ocurre en todos los casos de testimonios directos, el lector tiene que guardar la prudente distancia con lo que lee porque, por mucha verosimilitud que relaten los hechos, es prácticamente imposible determinar si lo que estamos leyendo es real en su totalidad. El aliciente que supone tener entre las manos un testimonio real y no una de las abundantes historias de ficción que circulan en las librerías a veces puede resultado un arma de doble filo. De otro lado, tampoco encontramos motivos para sospechar del testimonio que nos lega el señor Primo Levi y nos parece una experiencia lo suficientemente dura como para no poner en duda, al menos, la mayor parte de sus escritos. Considerada como una de las obras cumbres del siglo XX por su veracidad y contundencia sobre uno de los acontecimientos que marcaron a la humanidad, Si esto es un hombre es una lectura imprescindible para cualquier persona.

Fuente de las imágenes:
http://3.bp.blogspot.com/_PM6oS-JfvqU/TU8klslwihI/AAAAAAAAF-A/xBciBnNbWd8/s1600/KAPO1.jpg
http://www.inch.com/~ari/levi.gifs/leviportrait.jpg
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