¿Es el sexismo solo cosa del reggaetón?

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Frases como “Zúmbale mambo pa’ que mis gatas prendan los motores”, “Agárrala, azótala, pégala” o “Eso lo quiero ver, qué pasa cuando te pego duro contra la pared” forman parte de varias canciones de reggaetón. La mayoría de las veces nos dejamos llevar por este género musical sin pararnos a pensar qué es lo que la canción nos está diciendo. Pero ¿qué pasa cuando analizamos las letras?, ¿qué sucedería si las aplicásemos de manera explícita?

El reggaetón es un género musical bailable que tiene sus raíces en la música de América Latina y el Caribe. Su sonido se deriva del reggae jamaicano combinado con rap o canto, y también recibe influencias del Hip Hop y diferentes ritmos portorriqueños. Este género es, a día de hoy, odiado por muchas personas pero coreado por muchas otras. Independientemente de los gustos de cada uno, el reggaetón es un estilo de música que cumple con una función dentro de la industria del entretenimiento.

Los temas de las canciones suelen ser historias de amor, problemas de la vida, descripciones de mujeres y el deseo sexual. Los cantantes usan unas letras explícitas o de metáforas muy visuales. Sin embargo, los primeros artistas de reggaetón que sacaron producciones al mercado hablaban de violencia en los barrios marginales, de droga y de crítica social. De hecho, lo hacían auspiciados por narcotraficantes por lo que, sumado a que muchas de sus estrellas han tenido problemas con las drogas, al género le cuesta desvincularse de la criminalidad.

Se critica que la música de reggaetón deja poco espacio para que las voces femeninas puedan expresarse. Además, la imagen que transmiten las mujeres bailando semidesnudas y adorando al cantante que aparecen en los videoclips es bastante sexista. Por otro lado, las actitudes de los hombres en los videoclips muchas veces parecen violentas, cosa que se refleja también en las letras.

A principios de este año, la compañía de medios Upsocl realizó un experimento que consistió en reunir a varios jóvenes y pedirles que leyeran la letra de diferentes canciones de reggaetón sin música de fondo, para así ver lo machistas que estas pueden resultar.

Esto es lo que escuchan, cantan y bailan muchos adolescentes hoy en día. Estos son los mensajes que están recibiendo: sexo fácil, dinero fácil y mujeres fáciles. Es frecuente que escuchemos estas canciones sin ser verdaderamente conscientes de lo que transmiten; incluso tras ponernos las gafas violetas, a veces no nos percatamos de cómo las mujeres somos tratadas como objetos. Por ello, es bueno ver las letras escritas y analizarlas para darnos cuenta del mensaje real que transmiten.

No obstante, no todas las letras son sexistas. Hay cantantes como Ivy Queen que defienden en sus canciones la libertad sexual de las mujeres y las sitúan cómplices y compañeras del placer sexual. Ella, entre otros, demuestra que no todo el reggaetón tiene que ser machista. En este otro artículo de El Español, la autora analiza el fenómeno de las chicas reggaetoneras, y recoge algunos nombres de mujeres y grupos de mujeres que se desenvuelven en este género.

Incluso dentro de un género como el reggaetón, que a priori podríamos considerar machista o denigrante para las mujeres, cuenta con distintas vertientes o formas de expresarse. La directora de Píkara Magazine, June Fernández, admite ser una fan de esta música y lo explica así en su blog personal: “En realidad disfruto más escuchando y bailando otras músicas, pero la imagen de feminista que perrea rompe los esquemas, y eso me mola, así que la exploto. Para la gente con resistencias antifeministas, cuestiona el estereotipo de que las feministas vivimos amargadas, de que somos unas ‘malfolladas’ que no sabemos disfrutar de la vida y nos lo tomamos todo a la tremenda […] Me encantan esas cubanas que lucen orgullosas sus muslacos aunque tengan celulitis, que no les da pena que el pantalón bajo deje al aire su rabadilla mientras agitan sus carnes demostrando una conexión con su cuerpo fascinante”.

Otros géneros

De hecho, la presencia del sexismo en canciones y videoclips no solo está presente en el reggaetón, y tampoco es nada nuevo. En la historia de la música occidental, las mujeres han tenido mayor protagonismo como intérpretes que como compositoras: en los grupos mixtos de pop y rock, las mujeres suelen ser vocalistas y cantantes.

En España, la copla muestra perfectamente la mentalidad y el arte de otros tiempos. Nos habla de amores, desengaños y celos vividos con una intensidad fuera de lo común. Es un género asociado, especialmente, al franquismo, cuando las tonadilleras cantaban letras que subordinaban el papel de la mujer.

En estilos musicales mucho más modernos, como el pop y el rock, seguimos encontrando imágenes de mujeres muy tradicionales. Resulta asombroso que, muchas de estas letras que suponen una sumisión e inferioridad del género femenino sean cantadas por las propias mujeres. Un ejemplo muy claro es la canción del dúo femenino Ella baila sola, titulada “Mujer florero”.

Aunque últimamente algunas apuestan por una mujer más actual, trabajadora y luchadora (Sobreviviré de Mónica Naranjo y Cuando tú vas de Chenoa). Siguiendo en la línea del pop y el rock, hay canciones que ya en su título dan a conocer por dónde van los tiros. Algunos ejemplos son: “Hey Joe” de Jimmy Hendrix, cuya letra traducida dice: “Voy a dispararle a mi mujer. Tú sabes que la descubrí saliendo con otro hombre. Voy a dispararle a mi mujer. Tú sabes que la descubrí saliendo con otro hombre. Huy, eso no está bien.”; “La mataré” de Loquillo y los trogloditas; “Desde que no eres mía” de Los Zigarros; o “Eres una puta” de Los Ilegales.

Llegados a este punto deberíamos plantearnos la siguiente cuestión: ¿es el reggaetón machista o son los cantantes quienes pueden hacer un uso sexista de las letras?

1 Comentario

  1. Muy interesante, Paula. Sin embargo, un apunte. Mujer florero es una crítica burlona (el tono de la canción ya refleja la idea: “No me miras, no me escuchas, ay (suspiro) cuánto te quiero”). Decidieron hacerlo de la forma más irónica posible. Cuando una mujer la canta, no lo hace en pos de la sumisión e inferioridad del género femenino. Así como el grupo, Ella baila sola, tampoco. Su intención fue denunciar precisamente lo que tú mencionas. Crear conciencia. En aquellos años corrían malos tiempos para el feminismo, una llama que ahora es más fuerte (prendida por muchas que hoy ya no son esa mujer florero). La escuché por vez primera en el colegio, gracias a una profesora feminista. Una lección que recuerdo como si fuera ayer.

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